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Ser árbitro de hockey: cómo se elige y qué hay que estudiar

Leonel Mario Gorrer tiene 41 años y fue árbitro de hockey hasta diciembre de 2021 cuando dirigió, por última vez, los Playoffs del Metropolitano de caballeros. Sus más de 15 años en la profesión lo habilitan para contar cómo se elige estar en ese lugar en el que pase lo que pase, se equivoque o no, de todas formas será juzgado y criticado por alguna de las partes (o ambas). Ni si quiera es una actividad que se puede hacer de forma única para vivir en Argentina. Todos los árbitros nacionales tienen otros trabajos, no es el arbitraje su única fuente de ingresos. Esto se hace por placer, vocación o necesidad económica.

Sus comienzos no fueron con el palo y la bocha, es que su infancia fue en la ciudad del básquet. “Yo vivía en Bahía Blanca, el deporte por excelencia es el básquet y tenía a mi papá que era el manager del Club Olimpo. De chico siempre que faltaba uno me metía dentro de la cancha, pero la mayoría de las veces era para arbitrar y me encantaba. Después comencé a jugar al hockey y a arbitrar en este hermoso deporte”, relató Leonel.

Cuando fue consultado sobre qué le llamó la atención y más le gusta de esta actividad tan juzgada, contó: “No sólo te vincula con el deporte desde otro rol, sino que también conlleva una gran responsabilidad. Es un rol de toma de decisiones en las cuales -con aciertos y con errores- uno se tiene que preparar para que los jugadores, cuerpos técnicos y público disfruten del partido. Lo que más me gustaba de arbitrar eran las relaciones y vínculos que uno fue formando durante mucho tiempo en cada club que fue y con la gente que compartí un campo de juego. Extraño la sana competencia y adrenalina de entrar a un campo y hacer las cosas bien, mediante el respeto y credibilidad que uno le podía aportar”. En definitiva, tienen la intención de hacer mejor y más justo este juego.

Para empezar a dar los primeros pasos en el arbitraje hay que estudiar. Hay muchos factores importantes pero la preparación a nivel local no es tan interdisciplinaria. Si bien es importante y fundamental conocer las reglas, deberían prepararse mejor de forma física y mental también. “Tuve la suerte que quien me formó con valores, convicciones y acompañamiento fue la Asociación Argentina de Árbitros (AAAH). Primero haciendo un curso de Iniciación al arbitraje, que se sigue dictando a nivel nacional, y luego pasando un proceso de validación en campo de juego. Después de eso, ya podías estar en partidos oficiales en tu torneo de origen”, contó Gorrer.

Para hacer una analogía con los otros protagonistas: “es el mismo proceso que un jugador de hockey que desde la Décima va incorporando conceptos y técnica hasta llegar a primera división. En el arbitraje es parecido. Vas incorporando no solamente conceptos sino experiencia, manejo de situaciones, toma de decisiones desde las categorías inferiores hasta llegar a una Primera A. Lo difícil no solamente era llegar, sino mantenerse y ganarse el respeto de los jugadores y entorno”.

A medida que vas creciendo y tomando más rodaje, podés ir avanzando en las categorías y niveles de los partidos. Sin embargo, no está tan expuesta la forma en la que pueden ir escalando. “Hoy en día no hay un ranking, suma de puntos, calificaciones o una estructura arbitral. Cada asociación propone árbitros locales para que sean árbitros regionales. Luego pasan a ser árbitros nacionales y de ahí pasarían a ser árbitros internacionales, de la Federación Internacional”, explicó el exjuez.

El hockey creció de forma exponencial en Argentina, desde la explosión de Las Leonas en Sidney 2000, los clubes no han parado de incorporar jugadores –sobre todo en damas-. Las líneas han crecido notablemente y los torneos tienen cada vez más equipos y entonces hay más partidos, pero no así la cantidad de árbitros. “El deporte cada día evoluciona más, está en un proceso de semiprofesionalismo y el árbitro tiene que estar a la altura, sea la categoría que sea, donde una jugadora entrena cuatro veces por semana, ven videos del rival, tienen psicólogo deportivo, nutricionista y más. Por ende, el árbitro tiene que estar capacitado, preparado y entrenado para poder afrontar hoy la exigencia que merece este deporte”, cerró Leonel Gorrer.