Por leer un diario de noche: así fue el debut de Mazurkiewicz en Peñarol contra el Santos de Pelé

Los Aromos. Noche del 28 de marzo de 1965. Los jugadores de Peñarol terminaron de cenar luego de un agónico triunfo sobre el Santos de Pelé por las semifinales de la CONMEBOL Libertadores. El partido, disputado en el Estadio Centenario, había sido desgastante y los aurinegros lo ganaron como le gusta al hincha: a dos minutos del final.

El resultado permitió forzar un tercer y definitivo encuentro en Buenos Aires.

Aquella noche, el plantel terminó de cenar y la mayor parte de los jugadores se retiró a descansar a sus habitaciones. Todos menos uno…

“Yo agarré el diario y fui a la cocina donde el cuidador de la concentración estaba arreglando la vajilla para el desayuno del otro día. En determinado momento apareció Roque Máspoli (el técnico) y me preguntó qué estaba haciendo, a lo que le respondí que como no tenía sueño estaba leyendo el diario allí para no molestar a los demás, pero que en un ratito me iba a dormir; Roque se fue y a los cinco minutos llegó el profesor Langlade y me hizo la misma pregunta, a lo que le respondí de la misma manera, pero él me habló con prepotencia, a lo que yo le manifesté que no estaba haciendo nada malo por lo que no merecía que me hablara de esa manera. Me respondió que si no me iba a dormir que me fuera ya para mi casa y como a mí nunca me gustó que me trataran de esa forma le pedí a Julio, el casero, que me llamara un taxi que me iba para casa y así lo hice, pese a que todos los compañeros se levantaron para pedirme que me quedara”, rememoró el golero Luis Maidana en nota con el diario El País.

Pero no hubo vuelta. El golero Luis Maidana, hombre que se transformó en leyenda tras ganar siete campeonatos uruguayos, las Copas Libertadores de 1960 y 1961, y la Copa Intercontinental en 1961, se fue de la concentración.

Los compañeros de Maidana no podían creer lo ocurrido. En pocas horas el plantel debía partir a Argentina ya que el juego definitivo, para saber cuál de los dos equipos clasificaba a la final contra Independiente, se jugaba el 31 de marzo.

Al otro día de la discusión, Maidana fue citado por la directiva a explicar lo ocurrido. Luego de la reunión, los dirigentes le pidieron al golero que fuera a concentrar pero, para sorpresa de todos, se negó.

“Como voy a ir a un lugar de donde me echaron”, les dije. Yo quería jugar ese partido e incluso le dije al presidente Güelfi que me trajera una cama a la sede que yo me quedaba concentrado ahí, pero con Langlade no. Yo creo que esa situación era de fácil solución, pero Roque, que en paz descanse, no se la jugó por mí porque era muy amigo de Langlade”, comentó Maidana que durante muchos años mantuvo el silencio sobre lo ocurrido aquella noche de 1965.

¿Quién ataja?

Al no haber acuerdo con Maidana, el técnico de Peñarol debía tomar la rápida medida de definir quién atajaba contra Santos, un equipo donde jugaba Pelé, Coutinho, Pepe y Dorival, entre otros.

¿Cuáles eran las opciones? Eduardo García y un tal Ladislao Mazurkiewicz, un joven de 19 años que ese mismo año había llegado procedente de Racing para ser suplente de Maidana.

La realidad indicaba que hasta ese momento ninguno de los dos goleros había dispuesto de oportunidades. Pero al otro día del incidente, cuando fueron a Los Aromos, se enteraron de la noticia de que Maidana había sido suspendido.

“Quedamos Eduardo García y yo. Recuerdo que hasta dos horas antes del partido no sabíamos cuál de los dos iba a entrar jugando. El técnico era Roque Máspoli que se la jugó por mí. Una parada brava. Yo tenía condiciones y mucha juventud, pero el partido era importantísimo para Peñarol. Finalmente, Máspoli se decidió por mí pese a algunas presiones de los dirigentes. No fue una decisión fácil, ya que podía 'quemarme'. Ese partido pasaba a ser, entonces, el principio o el apresurado fin de mi carrera”, rememoró Mazurkiewicz en Estrellas Deportivas de El Diario.

El partido

Antes de salir a jugar aquel encuentro definitorio ante Santos, en el Estadio Monumental de Núñez, Chiquito -como se lo conocía a Ladislao Mazurkiewicz- recibió los consejos de su entrenador, Roque Máspoli, un viejo conocido en el arco aurinegro y Campeón del Mundo con Uruguay en 1950.

No puedo olvidar que los consejos de Roque fueron fundamentales, al igual que el apoyo de jugadores como el Tito Goncalves, Sasía, el Cholo Ledesma y varios más. Creo que fue fundamental la confianza en mí mismo. La serenidad, el equilibrio emocional son fundamentales para un golero”, reveló el golero.

“Sobre el partido en sí, no podría nombrar a algún rival más temido. Claro, estaba Pelé. Pero aun siendo un fenómeno había que tener cuidado por todos los demás. Yo nunca pensé en nadie en particular. A todos los observaba con igual respeto y atención”, expresó sobre aquel encuentro.

Peñarol arrancó ganando con gol de Juan Joya a los 61 minutos de juego, pero a los 76 apareció Pelé para igualar. El partido fue a tiempo suplementario donde José Sasía marcó el gol de la victoria que significó el pasaje a la final.

“Después de un alargue, ganamos 2 a 1 y por suerte cumplí una actuación buena que me valió no solo las felicitaciones de mis compañeros y el elogio del periodismo, sino la tranquilidad de que otra vez había comenzado con buen pie una etapa trascendente de mi carrera”, rememoró Chiquito sobre su debut en el arco de Peñarol, con apenas 19 años, ante el poderoso Santos de Pelé.