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El clásico que pasó y el clásico que viene

Nacional se quedó con el primer clásico del verano en definición por penales tras el empate 1 a 1 ante Peñarol. Como se presumía fue cortado, friccionado, como habitualmente pasa, pero más en este caso con planteles que llevaban solo 10 días de trabajo y que poco tenían que ver con los que estuvieron el año pasado.

Un primer tiempo en donde fue más Nacional y ganó merecidamente esos primeros 45 minutos, pero para el segundo tiempo Aguirre cambió y puso más gente en ataque, emparejó y hasta pudo haber ganado de no ser por los dos mano a mano que tapó Mejía.

Por supuesto que Recoba y Aguirre sacarán sus conclusiones mientras van armando los equipos. Peñarol sigue contratando y me pregunto si eso no termina siendo contraproducente, un plantel con tantos futbolistas, más allá de que con Leo Fernández han conseguido su mejor incorporación. Pero todo lleva a suponer que sigue buscando incorporar. El mismo Aguirre dijo que necesitaba dos zagueros, un delantero y gente rápida por afuera.

La conclusión a la que se llega es que Nacional contrató poco pero con probada capacidad, ejemplo del panameño Mejía que llegó, firmó, se puso los guantes y demostró su jerarquía. Y vuelve a apostar a los jóvenes de su cantera.

El martes se verán las caras de nuevo con más rodaje. Como siempre sucede con los clásicos, pueden no ser lindos futbolísticamente, pero siempre son lindos de ver. Los clásicos se viven intensamente en nuestro país. No importa lo que esté en juego. Torneo de verano, Serie Río de la Plata, Uruguayo o lo que sea.

Claro está que según el resultado los protagonistas le van sacando importancia a cada partido. Pero las casacas, la historia es la que manda y todos sabemos en Uruguay lo que significa un Peñarol – Nacional.

El otro día escuché a Gregorio Pérez antes del partido hablar al respecto de la pesada carga que es jugar un clásico, sea por lo que sea y vaya si tiene razón. Varios son los entrenadores que fueron cesados luego de una derrota clásica en torneo de verano. El último fue Bengoechea, pero antes, Gustavo Matosas y Jorge Gonçalves también lo fueron, mientras que Mario Saralegui renunció a su cargo.

El martes veremos de entrada a varias de las últimas incorporaciones y podremos sacar más evaluaciones de lo que les espera a los grandes del fútbol uruguayo.