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Jugadoras del Tri encuentran refugio y futuro en países nórdicos

MÉXICO -- Para llegar a Akureyri, Islandia, desde México se debe tomar un vuelo de 5 horas a Nueva York, de ahí viajar (casi seis horas) a Reikiavik, capital del país, y abordar un camión de cuatro horas a la pequeña ciudad de casi 18 mil habitantes.

Ahí, a tan solo mil 180 kilómetros de Groenlandia, menos de la distancia hacia Europa, tres futbolistas mexicanas han recibido la oportunidad que no encontraron en su país: la de ser profesionales.

El Ka Akureryri, equipo de primera división de la liga femenil, tiene entre sus filas a la portera Cecilia Santiago, la mediocampista Natalia Gómez Junco y a la delantera Stephany Mayor.

La liga se disputa entre diez equipos a partidos de ida y vuelta, y los equipos además disputan un torneo de Copa frente a divisiones inferiores.

"El futbol de aquí es sumamente físico y (hemos obtenido) habilidades de recuperación inmediata ya que tenemos partido cada fin de semana o dos veces por semana", comentó Mayor, máxima goleadora de su equipo con 12 anotaciones en 18 partidos y la cuarta mejor de la liga.

Gómez y Santiago también fueron titulares indiscutibles del equipo que concluyó el campeonato en cuarto lugar. El torneo local reinicia hasta mayo del próximo año debido a que desde octubre la temperatura no supera en promedio los 0 grados centígrados.

La problemática a la que se enfrentan se debe a que, desde su opinión, el futbol femenil en México solo encuentra oportunidades a nivel universitario.

"El apoyo es la base de todo, en México las mejores oportunidades que se dan son en universidades ya que cuentan con un plan de trabajo y una liga ya establecida", agregó Mayor.

Como evidencia, de la convocatoria de 23 jugadoras para el Mundial Femenil realizado en Canadá 2015, solo tres jugadoras militaban en México, 12 en Estados Unidos, dos no tenían equipo y el resto en clubes europeos.

Las seleccionadas Mayor, Santiago y Gómez Junco ocupan las tres plazas de extranjeras permitidas por cada equipo, mientras que otra seleccionada mexicana, Arianna Romero, también ha encontrado en el Úrvalsdeild (nombre del torneo femenil islandés) la oportunidad de ser profesional, pero con el club Íþróttabandalag Vestmannaeyja, mejor conocido como IBV.

NORUEGA TAMBIÉN BRINDA OPORTUNIDADES

A mil 400 kilómetros de Islandia, otra seleccionada mexicana continúa su carrera en Noruega. A ocho minutos en tren de Berna, una ciudad de 265 mil habitantes, se encuentra Arna, un condado de poco más de 13 mil personas.

Ahí, custodiado por siete montañas a su alrededor juega el club Arna-Bjørnar, donde la única extranjera es la defensa mexicana Bianca Sierra.

Al igual que sus compañeras en Islandia, Bianca ha encontrado en una liga europea el apoyo que no encontró en su país.

Es titular indiscutible de su equipo, que a falta de dos jornadas se ubica en el octavo lugar general.

De acuerdo a la jugadora, la liga Toppserien "se centra en el desarrollo de jóvenes" y "en todos los clubes hay extranjeras, eso implica que la liga sí tiene dinero y está buscando mejorar en todos los aspectos posibles".

El torneo local se disputa entre 12 equipos a ida y vuelta, además de que se juega la Copa entre tres divisiones. Contrario al caso en Islandia, el número de jugadoras extranjeras está únicamente limitado por el presupuesto de cada club.

Pese a la oportunidad que ha encontrado en Noruega, Bianca, al igual que sus compañeras, comparte el deseo de ver mejoría en el futbol femenil nacional.

"Necesitamos el apoyo para cambiar las cosas y seguir trabajando… Tenemos mucho potencial para hacer cosas muy buenas y con ayuda y apoyo del país podemos demostrar eso", aseguró.