Lionel Messi sentenció este sábado el triunfo de Inter de Miami ante Toronto con un gol muy estético en el que avanzó 30 metros con pelota dominada, armó una pared con Rodrigo De Paul y definió a placer para poner el 4-0.
Messi tomó la pelota en el círculo central y avanzó 30 metros sin que ningún rival se la pudiera sacar. En el borde del área, abrió para De Paul, que estaba sobre la derecha del área.
El Motorcito no dudó en devolverle de primera, terminando así de construir la pared, y lo dejó a Leo para que defina solo en la zona del punto penal.
Desde ahí, el capitán de la Selección Argentina suele ser letal, y esta vez no fue la excepción. Abrió la zurda y la colocó contra el palo derecho, dejando sin chances al arquero rival, el canadiense Luka Gavran.
Con ese gol, Messi terminaba de sentenciar la victoria, ya que subía el 4-0 a la pizarra. Luego llegaría una reacción de Toronto FC pero que serviría solamente para decorar el resultado, que terminó siendo 4-2 .
