Paolo Montero, entrenador de Al-Ittifaq de Emiratos Árabes Unidos, contó cómo se dio su llegada a este club, cómo es entrenar a Mario Balotelli y se refirió a cómo se vive el día a día en Medio Oriente.
En diálogo con el programa “Derechos exclusivos” (Radio Uruguay), Montero comentó que su arribo a Al-Ittifaq se dio por intermedio de unos conocidos de Italia que le propusieron asumir el cargo en un club donde el dueño también es italiano. “Estamos muy contentos de estar en Dubai y de vivir una nueva experiencia”, indicó.
En el plantel del equipo emiratí, Montero cuenta con el italiano Mario Balotelli como figura excluyente. “Llegué y tuve una conversación con él, me pareció un muchacho sincero. Se ha hablado mucho de él y de su personalidad. En todos los equipos que estuve nunca tuve problemas con personajes como Balotelli, siempre me llevé bien. Entrena bien, tiene una calidad impresionante, por algo logró lo que logró. Se integró bien, es querido por el grupo, siempre está haciendo chistes”, expresó el DT. También, el uruguayo contó que Balotelli suele invitar a compañeros a comer a su casa, que está metido en el grupo y que, obviamente, cuenta con él para hacer la diferencia en el equipo por los pergaminos que tiene.
La vida en Medio Oriente es muy particular, especialmente, en las últimas semanas cuando los conflictos geopolíticos se recrudecieron en dicha región. Sin embargo, Montero dijo que él ha podido llevar adelante una vida normal. “No hubo un pánico, será que están acostumbrados, pero no vivimos ningún nerviosismo. Hicimos vida normal, íbamos al super, salíamos a comer, fuimos al shopping. La preocupación por todo lo que pasaban en los informativos estaba porque me llamaba mi familia en Uruguay y les decía que se quedaran tranquilos que acá no estaba pasando nada. Cayeron unos pedazos de drones y nada más”, indicó.
Una particularidad que se da en el club es que muchos jugadores del plantel también trabajan como policías, bomberos o en algún puesto en el aeropuerto, por lo que a veces se pierden entrenamientos porque son llamados por el Estado. “Ahora está la época del ramadán también, por lo que los horarios son complicados. Cenamos a las 2 de la mañana, los entrenamientos empiezan a las 9 o 9:30 y hay que ver si hay alguna alerta del Estado y algún jugador tiene que faltar. Si querés hacer algo táctico, tenés que resolverlo cuando llegás, por eso llegamos mucho antes para tener la información de los que van a llegar. Pero estamos tranquilos, adaptándonos, que es lo justo y normal, y respetando los temas religiosos. En ese sentido no tenemos inconvenientes y nos adaptamos bien”, señaló Montero.
