Scaloni, Yakin y la batalla táctica de Argentina vs. Suiza

KANSAS CITY (Enviado especial) -- “Se ha visto que Argentina, con los últimos dos partidos, es vulnerable”, declaró Murat Yakin en una frase que ya debe estar pegada en el vestuario de la Selección, de cara al duelo de este sábado por los cuartos de final del Mundial 2026.

Puede que el entrenador de Suiza tenga algo de razón, sobre todo después de lo sucedido ante Cabo Verde y Egipto, lo raro es que se haya animado a expresarlo en tiempos en los que los protagonistas suelen ser más políticamente correctos.

Además, el excéntrico Yakin anticipó que el choque ante la Albiceleste en Kansas City "va a ser un partido interesante en lo táctico".

La batalla táctica entre Scaloni y Yakin

En cuanto a la visión del cuerpo técnico albiceleste, el que tomó la palabra para analizar las cualidades del rival fue Walter Samuel, ayudante de campo de Lionel Scaloni: “Es un equipo duro, físico. Pero también tiene mucha calidad, con Xhaka, Akanji… Tienen gente desde abajo que puede jugar bien y son muy tranquilos con la pelota, son organizados”.

Con este panorama, habrá que ver cuál de los equipos logra monopolizar la pelota el mayor tiempo posible. Suiza, que puede jugar con un 4-3-3, 4-2-3-1 o 4-3-1-2, tuvo un 56,2 por ciento de posesión y Argentina, el 59,9 por ciento. Y en esa disputa, habrá dos nombres fundamentales: Granit Xhaka y Leandro Paredes.

El ingreso del mediocampista de Boca Juniors ante Egipto permitió que el equipo lograra un mayor volumen de juego y que tanto Alexis Mac Allister como Enzo Fernández pudieran desenvolverse con mayor libertad, sin tantas responsabilidades defensivas. Sin embargo, esta vez deberán estar atentos a Remo Freuler, de gran despliegue.

De más está decir que la búsqueda de Argentina es dominar siempre el partido, aunque a lo largo del certamen le cedió la iniciativa en muchas oportunidades a sus adversarios. La identidad que se consiguió durante el ciclo tiene que ver con defenderse con la pelota, juntar cinco o seis pases antes de atacar y evitar transiciones de los rivales que puedan hacer daño. La desesperación ante Egipto generó espacios que terminaron costando caros. Un tema a solucionar de cara a cuartos de final.

Los ataques y las defensas de Argentina y Suiza

Otro mano a mano que puede hacer la diferencia tiene que ver por las bandas: la izquierda de Suiza, con Ricardo Rodríguez y Rubén Vargas, y la derecha de Argentina, con Rodrigo De Paul y Nahuel Molina o eventualmente Gonzalo Montiel. Rodríguez es un lateral de 34 con presente en Betis y Vargas, punta de 28 años de Sevilla, es el futbolista con más centros de su equipo (24).

El que más remató es Dan Ndoye (13), el delantero de 25 años de Nottingham Forest que suele encarar por izquierda. Claramente, la banda derecha albiceleste deberá mejorar su prestación respecto a los últimos compromisos.

La referencia de área es Breel Embolo, de Stade Rennais. También en ofensiva, el conjunto de Yakin sufrirá una baja sensible. Johan Manzambi. El número 9 de 20 años, autor de 3 goles y de 2 asistencias, ya venía de perderse el cruce de Colombia por el fuerte golpe en la rodilla izquierda que padeció en una práctica. “Es un shock para nosotros es nuestro mejor jugador”, admitió Yakin, quien no lo había puesto de arranque en el debut.

Si bien le hicieron apenas 3 goles en lo que val del torneo, el equipo helvético mostró ciertas distracciones en materia defensiva, como en el encuentro frente a Canadá. Una situación de la que tratarán de sacarle provecho Lionel Messi, Julián Álvarez y los volantes que pisen el área.

En el debut, Qatar le empató sobre la hora de cabeza, luego de un centro por izquierda. Luego goleó por 4-1 a Bosnia y Herzegovina y el descuento llegó tras otro centro por el mismo sector. Venció por 2-1 a Canadá y mantuvo la valla invicta ante Argelia (2-0) en 16avos. y con Colombia en 8vos. (0-0 y 4-3 por penales).

Más allá de tomar los recaudos de siempre respecto al rival, difícilmente Scaloni modifique la esencia de Argentina. Habrá que ver qué trama Yakin, el fanático del golf, para explotar la vulnerabilidad que ve en el campeón del mundo.