César ‘Chino’ Huerta relató cómo recibió la ansiada llamada para integrarse a a la selección mexicana.
LOS ÁNGELES -- César 'Chino' Huerta reconoce los momentos de ansiedad. Revisaba su celular. Que tuviera suficiente carga. Que tuviera señal. Que todo funcionara correctamente.
Hasta que el martes recibió la ansiada llamada. “Estaba en Roma. Paseando con la familia, de vacaciones, cuando llegó la llamada de Duilio Davino”.
--¿Y te fuiste a la Basílica (San Pedro en el Vaticano) a dar gracias?
“Sí, pero a la Basílica de Guadalupe, ja, ja, ja”.
César 'Chino' Huerta relata sus sensaciones. Reconoce que fue una llamada sorpresiva, pero también establece que mantuvo la esperanza en que llegaría.
“Siempre tuve comunicación con la gente de la selección. El cuerpo médico de México hablaba con la el cuerpo médico del equipo. Siempre estaban en comunicación sobre mi lesión”, comentó Huerta en una increíble sesión de sonrisa de anuncio de dentífricos durante los más 20 minutos de interacción con una decena de medios.
Reconoce que durante los meses de recuperación, la intensa sesión de rehabilitación, fueron momentos complicados, “pero siempre mantuve la esperanza, siempre tenía esa fe en que llegaría la convocatoria, ahora espero poder quedar en la lista de los 26”.
César Huerta mantiene la ilusión de sumarse a la nómina mundialista . “Estoy bien físicamente. Estoy listo para lo que necesite el cuerpo técnico. Totalmente recuperado”.
Por otro lado acepta que el trabajo le permitió revocar la postura inicial de Javier Aguirre hacia él, desde una sonora mentada de madre, hasta su negativa total a convocarlo a la selección, hasta que lo convencieron Rafa Márquez y Toni Amor.
¿Cómo se solucionó el tema de la mentada de madre? “Con una sonrisa. Cuando me convocó y nos encontramos, todo quedó resuelto, con una sonrisa”.
