A un mes del inicio de la Copa del Mundo, la Selección Uruguaya ultima detalles de cara a su participación en el certamen que se desarrollará en Estados Unidos, México y Canadá desde el 11 de junio.
El debut del equipo dirigido por Marcelo Bielsa en el Grupo H se llevará a cabo el lunes 15 de junio frente a Arabia Saudita en el Hard Rock Stadium de Miami, y la mira de la Celeste está puesta en ese encuentro.
A días de que el plantel se reúna para iniciar la preparación final para el Mundial, las expectativas pasan por lo sanitario, ya que se aguarda por la recuperación de varios futbolistas que se encuentran recuperándose de diversas lesiones, mientras que otros continúan compitiendo y el seguimiento a sus situaciones se realiza con expectativa partido a partido.
EN SANIDAD Y A LA ESPERA
Giorgian De Arrascaeta sufrió una fractura de clavícula que puso en duda su participación en el torneo. Si bien los plazos son justos, se aguarda por su evolución para saber con certeza si podrá estar en condiciones de llegar a la Copa.
Este sábado se sumó la preocupación por José María Giménez, que abandonó el campo de juego en el último partido del Atlético Madrid a los 20 minutos tras recibir un golpe y se confirmó que sufrió un "esguince de alto grado".
Un caso similar sucedió horas atrás con Sebastián Cáceres. El zaguero del América de México sufrió una fractura del arco cigomático en el rostro y un trauma ocular. Si bien el tiempo de recuperación no lo pondría en riesgo para llegar al Mundial con Uruguay, su situación encendió las alarmas.
Otro caso que el cuerpo técnico de Uruguay sigue de cerca es el de Rodrigo Bentancur, que salió la semana pasada por una fatiga muscular.
PUESTA A PUNTO DE FIGURAS IMPORTANTES
Darwin Núñez, con una extensa inactividad producto de la particular situación que vivió en Al-Hilal a partir de la llegada de Karim Benzema, es uno de los jugadores de mayor capacidad en ofensiva, y el desafió del cuerpo técnico será ponerlo en la mejor condición posible para el arranque de la Copa del Mundo.
Una situación similar vive Nicolás De La Cruz, luego de una temporada marcada por la inactividad que le provocaron sus problemas de rodilla. Si bien en los últimos meses volvió a sumar minutos, se espera por que el volante pueda encontrar su nivel pensando en el debut ante Arabia Saudita.
Otro futbolista que también intenta recuperar su mejor versión es Ronald Araújo, quién volvió a tener continuidad en Barcelona luego de su parate por problemas de salud mental que lo mantuvieron inactivo durante parte de la temporada.
LOS PUNTOS ALTOS QUE ILUSIONAN A LA CELESTE
Uruguay tiene argumentos para ilusionarse con hacer un buen Mundial. Desde el nivel y la experiencia de Fernando Muslera en el arco, el buen momento que atraviesa Mathías Olivera, el talento y la exhuberancia física de Fede Valverde, el desequilibrio por banda de Maxi Araújo y el buen momento que vive Federico Viñas, son motivos para que Marcelo Bielsa pueda componer un equipo competitivo que pueda ilusionar a los hinchas uruguayos.
URUGUAY, ENTRE LAS DUDAS DEL PRESENTE Y LA ILUSIÓN
Desde la llegada de Marcelo Bielsa, la Selección Uruguaya ha atravesado altibajos notorios. Desde el impactante inicio del proceso marcado por los triunfos ante Argentina en La Bomonera y Brasil en el Estadio Centenario, hasta el tercer puesto de la Copa América, la Celeste mostró una cara que ilusionó a los hinchas. A partir de ahí, Uruguay no fue el mismo.
Las bajas por suspensión de varios futbolistas tras la trifulca con Colombia, las repercusiones que generaron las declaraciones de Luis Suárez sobre Marcelo Bielsa y el nivel a la baja de algunas figuras, hicieron que la Celeste no volviera a mostrarse como un equipo confiable.
La falta de generación en ofensiva, los magros resultados y el constante ambiente de inestabilidad en torno a la convivencia de los jugadores con Marcelo Bielsa fueron una constante, que detonó en la derrota 5-1 sufrida ante Estados Unidos en un amistoso internacional.
El tiempo pasó y los encuentros ante Inglaterra y Argelia dejaron mejores sensaciones, en una Selección que cuenta con un entrenador de renombre internacional y con futbolistas capaces de desequilibrar si llegan en su mejor versión, pero que llega al Mundial con el peso de un pasado reciente inestable y turbulento.
