Como un papelón mayúsculo se tilda en el ámbito del fútbol, aficionados y periodistas, la actuación de Uruguay en esta doble fecha FIFA, con resultados muy magros y un segundo partido vergonzoso.
Uruguay empató ante México y la sacó barata en Torreón. Un equipo que no remató al arco y que en el fondo cometió errores garrafales que no se trasuntaron en goles por mala definición de los mexicanos.
Pero si nos asombramos con los mexicanos, ¿qué dejamos para la derrota 5-1 contra una selección B de Estados Unidos? A los 30 minutos perdíamos 3 a 0, a los 35, 4 a 0 y descontó De Arrascaeta para terminar el primer tiempo 4 a 1. El segundo tiempo sobró a pesar de que el técnico argentino quiso subsanar errores muy gruesos en la conformación del equipo, desinfectando a jugadores que podrían estar en su posición habitual y no colocados fuera de puesto en un invento y sacrificando a varios de ellos.
No entiendo al entrenador y muchas de sus decisiones. Somos de los que aplaudimos su llegada, entendiendo que era el revulsivo que se necesitaba, pero sus decisiones me desconciertan.
Primero con la bajada de varios jugadores: Vecino, Muslera, Suárez, ya cansado de tanto menosprecio.
Luego, el tratar de cambiar el término de los contratos de sus colaboradores a solo tres meses y que él iba a decidir si se renovaban o no, lo que hizo que se fuera, por ejemplo, Carlos Nicola que llevaba casi 10 años como entrenador de arqueros, la salida del doctor Pan, también después de muchos años, y muchas personas más vinculadas a la Selección.
La citación de varios jugadores a quienes los traen y luego los desafectan sin un minuto y hasta sin cambiarse. Juro que no lo entiendo. Digo que si esto pasaba con el maestro Tabárez no lo perdonábamos. Una locura. Y lo más triste, no parece tener un plan B. Parece que para él no existen jugadores nuevos: los cita y no los pone y cuando se le pregunta en la conferencia de prensa los motivos responde que no pueden cambiar nada y que no tienen experiencia. ¿Y para qué los trae?
Si uno repasa las conferencias de prensa de Bielsa, todas, absolutamente todas, son iguales y utilizando las mismas palabras: "Yo soy el responsable. No les llego a los jugadores, no me entienden o planifico mal". Mas o menos así.
Se dice que habrá una reunión en las próximas horas. No se qué va a cambiar. Se sabe que él no. Es una gran entrenador, lo dicen todos, pero también es un gran caprichoso. Esperemos que cambie o el Mundial será, para nosotros, de ida y vuelta.
