Lionel Messi volverá, en el amistoso frente a Angola que protagonizará la Selección Argentina, a pisar suelo africano. Pero en el aire de Luanda flotará un recuerdo lejano, casi fantasmal: el del Mundial de Sudáfrica 2010, aquel equipo dirigido por Diego Maradona, que se fue tras perder por goleada 4-0 ante Alemania en cuartos de final.
Entre lágrimas, Messi aún siente el dolor de aquella derrota. Fue, sin dudas, uno de los capítulos más frustrantes de su carrera. Quince años después, el mejor jugador de todos los tiempos regresa al continente donde vivió una de sus grandes decepciones, con un mensaje muy distinto: serenidad, madurez y un futuro que aún no se agota.
Del llanto en Sudáfrica de Lionel Messi a la madurez de Miami
Maradona había diseñado aquel Mundial como su espejo de 1986. Y en el papel de héroe había escrito un solo nombre: Lionel Messi. El crack aquel entonces de Barcelona debía consagrarse en aquella cita. Pero Alemania lo detuvo en cuartos de final, sin dejarle espacio, sin permitirle hacer de las suyas. Messi se fue del Mundial sin goles, con lágrimas en el rostro y la imagen del propio Diego abrazándolo en el césped.
Aquella herida, sin embargo, marcó el comienzo de otra historia: la de un jugador que aprendió a convivir con la exigencia, a soportar el peso de un país y, finalmente, a cumplir la promesa. Pasó el tiempo. Sus infinitos abrazos de gol, su frustración que lo obligó a alejarse de su casa, la Selección, y la esperada redención.
Su historia tuvo final feliz con el triunfo en dos Copa América (2021 y 2024), la Finalissima (2022) y el Mundial de Qatar (2022). Pero ese primer gran golpe en África quedó guardado en su memoria, como una pesadilla que sirvió para forjar su carácter.
Scaloni, Messi y un ensayo clave frente a Angola
El amistoso del 14 de noviembre en Luanda será mucho más que una simple fecha FIFA. Lionel Scaloni aprovechará el viaje para probar variantes, analizar nuevos nombres y reforzar la base que apunta al Mundial 2026. Con varias bajas importantes, el entrenador tendrá un desafío distinto: mantener la identidad de campeón sin varias piezas titulares.
Entre las ausencias más destacadas están Enzo Fernández (lesión), Dibu Martínez (descanso), y los jugadores del Atlético Madrid (Nahuel Molina, Julián Álvarez y Giuliano Simeone), quienes no completaron los trámites sanitarios para ingresar a Angola. En su lugar, aparecen nombres nuevos: Kevin Mac Allister, Emiliano Buendía y los juveniles Valentín Barco, Gianluca Prestianni, Joaquín Panichelli y Máximo Perrone.
El encuentro se jugará sin convocados del fútbol argentino, una decisión que Scaloni justifica como parte del proceso de observación de futbolistas del exterior, los más cercanos al núcleo mundialista.
Angola, orgullo y renacimiento para recibir a Messi
Bajo la dirección del francés Patrice Beaumelle, Angola atraviesa una etapa de reconstrucción deportiva. Con jugadores como Gelson Dala, Manuel Cafumana “Show”, Randy Nteka y el joven Zini, los Palancas Negras intentan proyectar un fútbol competitivo, físico y veloz. No tienen la jerarquía de una potencia, pero sí la motivación de jugar ante los campeones del mundo.
El contexto lo potencia todo: fiesta nacional, tribunas repletas, percusión africana y una figura que trasciende fronteras. Messi volverá al continente donde lloró hace 15 años, pero ahora rodeado por la gloria, el respeto y una generación que lo idolatra.
