Tienes a millones todavía de tu lado, muchos de ellos ni siquiera te han visto campeón de liga, pero los hiciste llorar otra vez.
Fue una mañana que yo te encontré
Cuando la brisa besaba tu dulce piel
Tus ojos tristes que al ver adore
La noche que yo te amé.
(Azul, interpreta Cristian Castro)
Querido Cruz Azul:
No soy aficionado tuyo, no sufro con el verbo inventado para ti, por ti.
No enloquecí con tu 4-0 en la ida ni llegué al llanto con la dosis de vuelta y en la vuelta.
Pero tienes a millones todavía de tu lado, muchos de ellos ni siquiera te han visto campeón de liga, pero los hiciste llorar otra vez.
Dime si se vale, dime si te interesa.
Rodrigo Palomarez a continuación, 22 años. No diré nada más, solo interpreta sus palabras en esta carta. Me consta cómo te sufre.
Azul, es mi locura si estoy junto a ti
Azul, rayo de luna serás para mi
Azul, con la lluvia pintada de azul
Por siempre serás solo tú.
A solo tres días de tu fracaso más reciente, me dirijo a ti Cruz Azul.
Te escribo no con odio y enfado, sino con amargura y tristeza. Porque si bien me has hecho llorar de felicidad en noches mágicas en el Estadio Azul y hazañas históricas en el Azteca, sabemos que he llorado más por tus derrotas tan lamentables y desgarradoras.
Tengo 22 años y nací amando un solo color, crecí siendo tu aficionado -incluso cuando no lo merecías- y soy alguien quien nunca se quiso bajar del barco, aunque la directiva y muchos de tus jugadores lo estuviesen hundiendo torneo tras torneo.
Soy un aficionado que se enorgullece de tus ocho campeonatos -a pesar de no haberte visto levantar ninguno- y de su gran legado. Un legado que de un tiempo para acá, ha sido escupido y pisoteado por una generación de jugadores que no sienten la camiseta junto con directivos viles y corruptos que se encargaron de usurparla.
¿Dime por qué un aficionado de cualquier otro equipo disfruta sentarse y ver un partido de su equipo, mientras nosotros -tus aficionados- sufrimos en cada maldito partido y en especial en los últimos diez minutos?
¿Dime cuántas finales más? ¡Carajo, tan solo dime cuántas más vergüenzas pasaré por ti!
Estoy harto de que siempre se señalen culpables. Hoy se apunta a Siboldi y a Jurado, sin embargo, hace poco fue a la directiva e inclusive se culpó a supuestas maldiciones del estadio. El chiste es siempre apuntar hacia algo o alguien diferente.
Es mi culpa, así es, me culpo porque soy quien sigue creyendo en ti hasta el final, porque a pesar de que me ilusionas con tremendos fichajes, te aseguras de dejarme en claro que nada va a cambiar, que la ilusión de un campeonato será siempre solo eso, una simple ilusión que no se convertirá jamás en la tan deseada novena estrella.
Siempre es lo mismo, en tu circo de cada seis meses te encargas de hacer sufrir y pisotearnos a nosotros, la afición más fiel de México, la misma afición que sigue creyendo en ti, la que llena los estadios y compran tus camisetas, la que se llena de orgullo al decir que es un fiel más de tus filas, la que hace un esfuerzo por ir a verte jugar estés donde estés y siempre con la frente en alto.
Quiero dejarte algo en claro mi querido Cruz Azul, que aunque te siga amando con la misma intensidad de antes, ganar un campeonato ya ni siquiera es suficiente para compensar todo lo que nos has hecho sufrir.
-Rodrigo Palomarez Osorio
No acabes con ese amor.
Es que este amor es azul como el mar
Azul como el azul del cielo nació entre los dos
Azul, como el lucero de nuestra pasión
Un manantial azul que me llena de amor.
