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Pumas vs Tigres: ¿Qué pasó con Matías Britos, finalista en 2015?

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Matías Britos: ¿Cómo recuerda la final de Pumas ante Tigres del 2015? (1:34)

El ex delantero uruguayo revive la remontada en CU que casi les da el título ante los felinos. (1:34)

El delantero uruguayo fue parte de la final del Apertura 2015 que terminó en una dramática serie de penales en el estadio Olímpico Universitario


MÉXICO.- Matías Britos, ex delantero de Pumas que jugó la final contra Tigres en 2015, anotó el segundo gol del partido de vuelta, y se retiró a finales del año pasado en Atlético Atenas de San Carlos, en Uruguay; en esta institución nació profesionalmente.

Aunque estudió el curso de director técnico y el de gerencia deportiva, Matías Britos no planea ejercer por el momento. Solo quiere dedicarse a su familia y darle el tiempo que antes no tuvo por el futbol. Hoy vacaciona en México y este sábado estará en el Estadio Olímpico Universitario apoyando a Pumas ante el equipo de la UANL, en duelo de la jornada 9.

“Siempre me generó un orgullo extra vestir sus colores porque representa a la máxima casa de estudios de México, la UNAM, porque en mi familia hay docentes y mi mamá fue maestra”, declaró a ESPN Matías Britos.

“Me encantaba representar a Pumas más allá de que fuera un equipo grande dentro de la liga. Y la afición siempre me apoyó en los malos y en los buenos momentos. Creo que el estilo del aficionado puma y el juego mío que me representa a mí era muy compatibles”.

Estuvo un poco más de siete años en México y en 2019 emigró a Montevideo, donde jugó con Peñarol. “Después quise aprovechar la oportunidad y terminar en el club donde me formé; era cumplir un sueño y cerrar mi carrera en el equipo del que somos hincha, nuestra familia”, relató.

Matías Britos, de 36 años, revela que de tiempo atrás venía organizando lo que iba a ser cuando dejara de ser futbolista, y lo conducente era tomar el control de algunas actividades económicas que tiene a familia que también había dejado un poco de lado.

“El ser jugador profesional te lleva mucho tiempo, muchos cuidados. Por eso ahora le dedico más tiempo a las cosas personales, a la vida familiar, y sobre todo este primer año de retirado no quería perderme ninguna actividad de los niños en la escuela, que en otro momento por el futbol no podía hacer”.

Por eso ahora no tiene en mente volver a integrarse al futbol profesionalmente y es feliz siendo un aficionado más que disfruta los partidos en el estadio o por televisión.

“Estudié para ser entrenador y también la gerencia deportiva, pero no con las ganas de hacerlo el día que me retirara. Me parece que estar estudiando siempre es bueno, le hace bien a nuestra cabeza. Nos ayuda a mantenernos ocupados, ejercitar la cabeza; lo hice más que nada por eso. Iré viendo con el tiempo si dirijo o soy directivo; pero no es una meta que tenga”, agrega Matías Britos.

Su primer equipo en el futbol mexicano fue León y salió bicampeón; después firmó con Pumas y estuvo cerca de coronarse hace 10 años en la final contra Tigres; pasó al Querétaro y su último club fue Correcaminos. Siendo jugador universitario fue vendido al futbol árabe, donde no le fue muy bien y “es mi responsabilidad”.

Sin dudarlo, comenta que esos siete años en la Liga MX fueron los mejores de su carrera. “Creo que crecí muchísimo en México. Logré sentirme muy a gusto viviendo aquí y eso ayuda a después poder rendir dentro del campo. Y tuve resultados muy lindos en los equipos en los que me tocó estar”.

Comenta que con el tiempo iba entendiendo de mejor manera el juego y se daba cuenta que podía aportar un poco más en distintos roles. “Cuando recién vine creo que tenía 22 años y obviamente me faltaba muchas cosas por mejorar y por suerte con los grandes entrenadores que tuve y los grandes equipos en los que jugué pude ir mejorando y puliéndome, y fui creciendo en varios aspectos. En México viví lindos momentos”.

Por otro lado, dice que lo único que le faltó como futbolista es jugar un Mundial, pues a nivel de selección nacional representó a Uruguay en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011.

Refiere que la Selección mayor se le negó porque “la generación Forlán, Suárez y Cavani difícilmente iban a dejar que hubiera alguien en el radar en ese momento”.

Añade que esa camada de la Selección de Uruguay la disfrutó mucho desde afuera. “Todos ellos querían ir a la selección. Le dieron muchas satisfacciones al país y como jugadores sentimos que era muy difícil llegar a esa selección”.

La familia de Matías Britos la integran Romi, su esposa, y sus hijos “orgullosamente mexicanos”, Paz, de 10 años, y Bauti, de seis. “A Paz le gusta la gimnasia artística, lo está haciendo y le encanta, y Bautista la verdad es que sí le importa mucho el futbol; pasa todo el día jugando a la pelota y está en un club que nos queda muy cerquita. Sería hermoso que jugara, pero el tiempo lo dirá”.