Newcastle le ganó a Manchester United en un duelo por puestos de Champions

El duelo entre Newcastle y Manchester United se presentaba como fundamental para el futuro de los dos equipos que buscan clasificarse a la próxima UEFA Champions League. Pero solo la Urracas lo jugaron como tal y se llevaron una merecida victoria por 2-0 en St. James' Park.

La apatía mostrada por los dirigidos por Erik ten Hag fue llamativa. Un equipo grande de Inglaterra que desea conseguir uno de los cuatro cupos para la Champions no debe ofrecer una imagen tan pobre. El United fue superado durante todo el partido por los locales y no mostró juego para intentar ganar ni rebeldía para recuperarse a partir de la derrota parcial que luego fue ampliada.

Ahora, tanto Newcastle, que sueña con volver a la máxima competición europea 20 años después de su última aparición, como Manchester United tienen 50 puntos y ocupan el tercer y cuarto lugar de la Premier League. Un punto por debajo está Tottenham, aunque con un partido jugado más que sus rivales en esta lucha, mientras que a 7 puntos se encuentra Brighton.

La victoria con los goles de Joseph Willock y Callum Wilson, ambos en el segundo tiempo, fue justificada por la ambición y la enorme superioridad mostradas por los de Edward Howe, que se reforzaron no solo para olvidar la mala campaña pasada sino para volver a instalarse entre los que compiten a nivel internacional.

Lisandro Martínez fue el único que sobresalió en la defensa de los Diablos Rojos y uno de los artífices de sostener el cero en el arco de David de Gea hasta que a los 65 minutos Newcastle consiguió lo que había buscado desde el inicio: Bruno Guimaraes tiró un centro, Allan Saint-Maximin la bajó de cabeza y Willock concretó el tanto que desvaneció las esperanzas del United.

Antes de la apertura del marcador, el marcador central argentino mostró lo de siempre: actitud, buena ubicación, velocidad y firmeza en la marca. En el inicio, despejó un córner de cabeza e instantes después protagonizó un cruce sobre el lateral izquierdo que levantó a los hinchas visitantes, que entonaron el ya clásico "¡argentino, argentino!

Manchester Utd. logró irse al descanso sin recibir goles, principalmente, porque Martínez desactivó la mayoría de los intentos de Newcastle. Un par de cruces más sobre los laterales, una salvada con el pecho casi en la línea, una patada para frenar un contraataque y un par de despejes fueron las acciones más destacadas de Lisandro.

Saint-Maximin, el atacante más desequilibrante del partido, generó peligro en el comienzo del segundo tiempo como lo había hecho en la primera etapa. Pero el defensor campeón del mundo, que nunca da una pelota por perdida, cortó un intento más del delantero francés tras correr 30 metros.

Pero la resistencia tuvo un límite y la ventaja de Newcastle llegó incluso más tarde de lo que merecía. Sin ideas en la búsqueda de la igualdad, Ten Hag decidió reemplazar a Martínez por el uruguayo Facundo Pellistri en el minuto 82, lo que provocó una muestra de bronca del argentino ya en el banco de suplentes.

Manchester Utd. se mostró completamente desarmado y le facilitó el camino a Newcastle, que consiguió el segundo gol a través de Wilson y sentenció el resultado.