PARÍS -- André-Pierre Gignac se notaba triste y desanimado, tras perder con la Selección de Francia la Final de la Eurocopa ante Portugal.
El delantero de los Tigres, quien había entrado a la cancha del Stade de Francia, en París, al minuto 78 de juego, se presentó en la zona mixta con ojos humedecidos por el llanto y en el momento de pronunciar palabra, lo hizo con dificultad.
Calificó de “terrible” lo sucedido ante la selección lusitana: “Dominamos durante los 90 minutos, juega la mala suerte... Nos mataron en el tiempo extra. Es terrible, es una pesadilla, es difícil”.
No digiere Gignac aquel remate suyo al poste, tras recibir, quitarse al defensa y definir de derecha, en una jugada que pudo haber cambiado el rumbo del encuentro.
Reconoció que se “aceleró” en el momento del disparo y admitió que “esto es futbol, ellos estaban esperando por nosotros. Impusieron un ritmo falso de juego y nos mataron en tiempo de compensación”.
Restó importancia al hecho de haber denotado cansancio hacia el final del encuentro. En todo caso, dijo que también vio fatigados a los portugueses en los tiempos extra.
Asimismo, indicó que aunque le duele, deben buscarle los aspectos positivos a la derrota y no olvidar que Francia se mostró fuerte y con ello ha restaurado su otrora imagen.
“Vamos a tener que digerirlo, a pesar de que va a ser difícil. Vamos a pasar las vacaciones de ‘mierd…”.
Recordó su tiro al palo y se pregunta qué hubiera pasado en caso de haber anidado el esférico: “Es mala suerte, lo sé; es terrible”, reiteró.
