Barcelona vs. Real Madrid, ¿decisivo para Mourinho y Florentino?

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Vinícius empieza a quedarse sin lugar (4:15)

El incipiente proyecto de la actual temporada podría quedar sacudido de sufrir una nueva derrota en el Clásico.


Real Madrid se juega mucho más que tres puntos en el Clásico del domingo contra Barcelona. El equipo blanco está a seis puntos del cuadro catalán en LaLiga por lo que una derrota les alejaría casi definitivamente del título y haría tambalear el proyecto de José Mourinho y el nuevo mandato de Florentino Pérez.

El duelo en el Camp Nou marcará la temporada del equipo merengue, para bien o para mal. Después de dos años en blanco y con la afición merengue en un constante estado de tensión, el Clásico será un nuevo punto de inflexión.

Una victoria contra Barça es el giro de guion que esperan desde el club madridista. Les daría confianza y tiempo, tan necesarios en este momento. Mientras que una derrota agudizaría todas las crisis del conjunto de Chamartín, con la sombra de otro curso más sin trofeos en el horizonte. Mourinho y Florentino tienen en el Clásico una prueba casi definitiva para su futuro.

El "ser o no ser" de Mourinho en Barcelona vs Real Madrid

Mourinho llega al duelo ante el Barcelona en una semana dulce. Viene de firmar una remontada histórica contra Roma en la Champions League y de convencer con decisiones frente Sevilla y RB Leipzig. Pero la visita al Camp Nou será lo que paute su devenir.

Si el técnico portugués gana a Barça daría un vuelco completo a la temporada, multiplicaría las buenas sensaciones y reforzaría sus decisiones de esta última semana, hasta el punto de asegurar su futuro en Real Madrid hasta el final de curso. Su situación en el banquillo es muy distinta a la de Xabi Alonso antes del primer Clásico del año pasado. Mourinho, a diferencia del tolosarra, sí cuenta con el apoyo del vestuario pero no con el de la clasificación.

Barça les saca 6 puntos en LaLiga mientras que el año pasado Madrid salió del Clásico con una ventaja de 7 puntos tras ganar el Clásico por 3-1. Es decir, una derrota ante su máximo rival enviaría a Mourinho directo al terreno de las dudas, ya abiertas tras la derrota por 2-1 en el derbi ante Atlético de Madrid.

Seguramente no sería el final de Mourinho como entrenador del Real Madrid pero, teniendo en cuenta que el juego del portugués no está enamorando al Bernabéu, una derrota sí que comprometería su futuro a medio plazo.

Los Clásicos ya decidieron el futuro de otros entrenadores

No hay que olvidar que los Clásicos han sido decisivos para los entrenadores del equipo blanco en los últimos años. La derrota de Julen Lopetegui por 5-1 ante Barça supuso su despido con efecto inmediato, y perder un Clásico de manera abultada también terminó por decidir las salidas de Rafa Benítez, Carlo Ancelotti y Álvaro Arbeloa. Alonso, que vio su fin tiempo antes, también fue despedido tras el Clásico de la Supercopa de España en el que su Madrid perdió 3-2.

Varias fuentes informan a ESPN que no se espera una decisión fulminante con Mourinho tras este Barça-Madrid, aunque sí aseguran que marcará su hoja de ruta en Valdebebas. Un empate, según cuentan, daría "algo más de calma con el proyecto".

No se espera a Florentino en Barcelona

Florentino Pérez, según comentan varias fuentes a ESPN, no tiene pensado viajar a Barcelona pero también se juega mucho en el Clásico. Salir del Camp Nou con una distancia de 9 puntos sobre Barça dejaría a los blancos muy lejos del título de Liga y eso haría irrespirable el clima del Bernabéu, ya muy tenso.

La afición merengue esperaba decisiones de su presidente este verano, después de ser reelegido en las elecciones de junio y prometiendo ilusión para los suyos tras dos años en blanco. Sin embargo, Florentino optó por mantener la base de su plantilla. Renovó a Vinícius Júnior, pese a las críticas de los socios, no fichó a Rodri y redobló la apuesta por Aurélien Tchouaméni extendiendo su contrato. Por ello, una derrota en el Clásico también dejaría muy tocado al presidente, sólo con las remotas esperanzas en la Champions para salvar la temporada.

Florentino tuvo durante años crédito infinito por su buena gestión y sus innumerables logros (suma 37 títulos y 7 Champions) pero ahora, a las dudas en el campo, se une la sombra de un Enrique Riquelme que intentó plantarle cara en las pasadas elecciones y que sigue a la espera de poder algún día desbancarle.