El juego estuvo muy cerca de ser suspendido, pero la dirigencia logró llegar a un acuerdo con los funcionarios municipales
Cuando todo parecía que el juego entre Alajueñense y Santos se iba a tener que suspender por un trámite administrativo, los dirigentes rojinegros lograron aclarar la situación y minutos después ya estaba rodando la pelota en el estadio Ricardo Saprissa.
Esto fue parte de una situación anómala que se llevó a cabo este miércoles en el reducto morado, el cual fungió como la casa de la Liga Deportiva Alajuelense debido a que el estadio Morera Soto se encuentra suspendido.
Los equipos estaban calentando preparándose para jugar contra el Santos de Guápiles cuando funcionarios de la municipalidad de Tibás llegaron a clausurar el inmueble aduciendo que necesitaban una patente temporal que les permitiera llevar a cabo el evento, lo que provocó que se dieran 30 minutos para solucionar el inconveniente o de lo contrario, iba a haber una suspensión del compromiso.
Lo que parecía que iba a ser un trámite engorroso que iba a necesitar al menos de 24 horas se solucionó en minutos cuando el gerente general de la Liga, Rodolfo Víquez junto con el gerente morado Gustavo Chinchilla lograron llegar a un acuerdo.
“El tema por el cual la municipal procedió era porque aducían que la patente del estadio Saprissa era únicamente para eventos del Saprissa y lógicamente como cualquier negocio que usted arrienda, por ejemplo, un salón de eventos no es que el que va a alquilar el salón va a tener que sacar un permiso para hacer una fiesta tiene que sacar un permiso de patente para ese alquiler”, indicó Víquez.
La municipalidad de Tibás no permite que Alajuelense y Santos puedan jugar en el estadio Ricardo Saprissa❌⚽️
— ESPN Costa Rica (@ESPN_CR) July 20, 2022
Te contamos los motivos⬇️https://t.co/u4lsv4VLfW
Al final, la municipalidad de Tibás accedió y permitió la realización del duelo correspondiente a la jornada 1, siempre y cuando Alajuelense pagara un impuesto del 5% de la taquilla realizada.
