Lo primero que habría que destacar es que los dos grandes favoritos, al menos a ojos de la mayoría, no podrán jugar la final.
Ya dije el otro día que pronosticar parece ser hoy un ejercicio condenado al fracaso. Pero el sorteo para los cuartos de final de la UEFA Champions League que se hizo hoy y que definió el camino hasta la final en Estambul, nos lleva otra vez a ello, así que allá vamos.
Lo primero que habría que destacar es que los dos grandes favoritos, al menos a ojos de la mayoría, no podrán jugar la final. Si bien Bayern Múnich y Manchester City no se medirán dentro de dos semanas, sí tendrán que hacerlo, en caso de avanzar, en las semifinales.
Sinceramente no me parece una mala noticia. Cruces así merecen definirse en dos partidos, con muchos más elementos para que sus entrenadores planeen y no en un solo juego donde el resultado puede quedar condicionado por muchas cosas que no se controlan.
Pero antes de imaginarnos esa posible semifinal, queda por ver si ambos serán capaces de alcanzarla. Lo mismo que del otro lado del cuadro donde quedó ubicado el Real Madrid. Dos obstáculos ingleses, el primero ya confirmado en el Liverpool y el segundo tal vez representado por el Chelsea, separarían a los de Zidane de pelear por su décimo cuarta Copa de Europa. Pero lo dicho, vamos con calma.
El City de Guardiola tendrá que eliminar al Dortmund de Haaland. En ellos se va a centrar la eliminatoria. Pep no ha superado los cuartos de final desde que está en Inglaterra y no llega a la final de la Champions desde 2011. Hoy su equipo parece estar en uno de los momentos más altos con él al frente y le toca confirmar que el Manchester puede acostumbrarse a ganar en los grandes escenarios europeos.
Con el noruego como rival, el reto principal será mantener la solidez defensiva que, por fin, encontró Guardiola. Pero Haaland ya destrozó él solo a dos de los centrales más cotizados del momento como Diego Carlos y Kounde en la eliminatoria ante el Sevilla, así que algo podrá decir ahora.
Por ese mismo lado del cuadro irán el Bayern y el PSG para repetir la última final del torneo. Neymar tiene dos semanas para estar a tope y darle a Pochettino un elemento que debería de ser clave.
Los dos equipos han cambiado poco desde que chocaron en Lisboa en agosto pasado. Las armas son las mismas. Aunque vulnerable en defensa, lo era ya en el mini torneo anterior, el equipo alemán es todavía una aplanadora en ataque. Y si antes hablamos de Haaland, aquí está DON ROBERTO LEWANDOSWKI. Así, en mayúsculas.
Los franceses dejaron en su camino una exhibición en Camp Nou que empañaron después con el partido de vuelta en París. Un juego que llena de dudas y de sombras al equipo de Mbappé. Una versión parecida a la de Barcelona lo hace candidato a todo; pero si el equipo es el que se vio después, no tendrá ningún chance.
Decíamos que el Madrid libró a los dos monstruos para los cuartos de final pero se topó con el Liverpool. Es cierto que el equipo de Klopp no asusta como antes, pero para nada le debe representar calma a los blancos. Los dos parecen tener en común que su momento no es el más fiable. Se han cansado de demostrar en toda la temporada que pueden resbalar con cualquier cosa.
Pareciera que si la principal arma de los merengues es su estirpe, toda la experiencia y el saberse este camino casi de memoria; la de los ingleses apela también a lo que ya saben pero que no siempre demuestran. Un Liverpool enganchado y fino con su tridente de ataque puede hacer pasar muy malos ratos a cualquiera.
En ese mismo lado de la llave se quedó el Chelsea de Tuchel. Los Blues parecen pasar a segundo término porque casi todos nos fijamos antes en el City, el Bayern, el PSG y hasta en el Madrid. Pero, quitando a los citizens, no hay ningún equipo en mejor momento.
Chelsea superó con mucha claridad al Atlético y no ha perdido desde que llegó el alemán. El sorteo parece haberle dejado el camino más cómodo porque su rival será el Porto y porque después, para llegar hasta Estambul, en su camino no estarían ni el Manchester City ni el Bayern Múnich.
No se puede comparar la cantidad de opciones y alternativas con las que cuentan los londinenses y que no tienen los portugueses. Aunque es cierto que ahí ya el Porto también estuvo en desventaja ante la Juventus y, sin embargo, avanzó con méritos.
Para mí es la serie más desequilibrada y que deja al Chelsea, por momentos y por el lado en el que quedó emparejado, como un favorito para llegar a Turquía. Lo digo con el riesgo asumido del principio y dejando al final que ustedes, hagan sus apuestas.
