El Clásico Porteño ya se juega fuera de la cancha. En la antesala de un nuevo cruce entre Huracán y San Lorenzo en el Tomás Aldolfo Dulcó, la conferencia de prensa de Hernán Galíndez y Teo Rodríguez Pagano dejaron en claro que el partido del fin de semana del Torneo Apertura 2026 se vive como algo más que tres puntos.
Ambos referentes coincidieron en un mensaje común: respeto por el rival, identidad propia y la obligación de estar a la altura de uno de los clásicos más intensos del fútbol argentino.
Galíndez: “Estos partidos se juegan con la cabeza y el corazón”
El arquero y capitán de Huracán fue la voz de la experiencia. Con tono sereno, pero firme, Galíndez remarcó la importancia emocional del encuentro y el compromiso con la gente del Globo.
“Sabemos lo que representa este partido para el hincha. Es una semana distinta, se siente en la calle y en el club. Estos partidos se juegan con la cabeza y con el corazón, pero siempre con inteligencia”, señaló. Galíndez evitó entrar en chicanas y puso el foco en el rendimiento colectivo. Destacó la necesidad de mantener el orden defensivo y la concentración en los detalles, claves en un clásico donde los errores se pagan caro.
“No importa cómo llegue cada uno en la tabla. En los clásicos eso queda de lado. Gana el que mejor maneje la ansiedad y entienda el partido”, agregó. El arquero nacionalizado ecuatoriano también subrayó el valor de jugar en casa: “La historia en los últimos años ha acompañado a Huracán de local y eso es una responsabilidad que esperamos se mantenga”.
Rodríguez Pagano: “El clásico se juega con alma y sentido de pertenencia”
Del lado del Ciclón, Teo Rodríguez Pagano asumió el rol de portavoz de un San Lorenzo que busca consolidar su identidad en este tipo de partidos. El defensor hizo hincapié en el peso histórico del duelo y en la responsabilidad que implica vestir la camiseta.
“El clásico se juega con alma. Sabemos lo que significa San Lorenzo y lo que representa este partido para nuestra gente. No es uno más”, expresó.
Rodríguez Pagano destacó la intensidad como factor clave y aseguró que el equipo está preparado para un partido friccionado y emocionalmente cargado. “Va a ser duro, trabado, como todos los clásicos. Tenemos que estar concentrados desde el primer minuto y no regalar nada”, afirmó. Sin promesas, el zaguero dejó un mensaje claro: competir con orgullo y carácter pese a jugar como visitantes.
“Sabemos que tenemos mucho sin ganar en la cancha de ellos, pero son solo datos, pero lo que realmente importa es lo que pasa en la cancha”
Un clásico que se juega más allá del resultado
Las palabras de Galíndez y Rodríguez Pagano reflejan el clima que rodea al Clásico Porteño: tensión, respeto y una rivalidad que trasciende generaciones. Huracán y San Lorenzo llegan con realidades distintas, pero con una certeza compartida: el clásico no admite términos medios. En una ciudad que se paraliza, donde cada pelota dividida se grita como un gol, el clásico ya empezó a jugarse.
