NFL: Washington reveló el diseño interior de su nuevo estadio

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Por primera vez, los Commanders mostraron cómo lucirá por dentro su nueva casa en el terreno donde se encuentra el RFK


ASHBURN -- Los Washington Commanders siguen mirando hacia su pasado mientras avanzan con el proyecto de su nuevo estadio.

El equipo busca recrear la ventaja de jugar en casa de la que disfrutaron en el RFK Stadium entre 1961 y 1996, antes de trasladarse a su sede actual, el Northwest Stadium en Landover, Maryland.

En las últimas imágenes representando el interior del nuevo estadio, diseñado por la firma global HKS y que está programado para abrir en el 2030 en el mismo lugar donde estaba el RFK, los Commanders hacen referencia al antiguo recinto con la intención de recrear una "atmósfera ruidosa, intensa e íntima", de acuerdo con un comunicado emitido este miércoles.

Por supuesto, parte de esa ventaja de la localía se debió al éxito del equipo. Durante su etapa en el RFK, Washington llegó a cinco Super Bowls y ganó tres de ellos (las temporadas de 1982, 1987 y 1991). Entre 1971 y 1992, la organización registró 18 temporadas ganadoras.

En cambio, desde que juegan en Landover, Washington ha logrado ocho temporadas ganadoras y ha disputado el Juego por el Campeonato de la NFC en una ocasión.

Como se ha mostrado anteriormente, los diseños más recientes incluyen un techo translúcido, similar al del U.S. Bank Stadium, donde juegan los Minnesota Vikings, estadio que también fue diseñado por HKS. Al igual que ese recinto, contará con una fachada de cristal que, en este caso, ofrecerá vistas hacia el Capitolio de los Estados Unidos.

Sin embargo, el enfoque en el interior se ha centrado en crear un ambiente más ruidoso. Las gradas se elevan verticalmente en ambos lados; el objetivo es minimizar estructuras que podrían absorber el sonido. Representantes del equipo han comentado anteriormente que les agradaba esta característica en el Arrowhead Stadium de los Kansas City Chiefs.

El estadio también contará con un "Muro de Aficionados", similar a la iniciativa de los LA Clippers de la NBA en el Intuit Dome. Se trata de una sección situada detrás de una de las zonas de anotación que, según la organización, ofrecerá "asientos asequibles y pensados para los aficionados".

El estadio tendrá una estructura continua y capacidad para unos 65,000 aficionados. El proyecto costó cerca de 4,000 millones de dólares, con los Commanders aportando 2,700 millones y los contribuyentes, 1,100 millones.

Luego de 29 años jugando en un estadio que carecía de la ventaja de la localía, está claro qué buscaban los Commanders y HKS para su futura sede. En el RFK, una de las secciones contaba con gradas que vibraban o rebotaban cuando el público de esa zona se entusiasmaba; el nuevo estadio también incluirá una sección con esa misma característica.

El presidente de Washington, Mark Clouse, señaló que, "Cada aspecto del diseño busca amplificar la energía y la intensidad de la afición".