¿Es Jayden Daniels el mejor novato en la historia de la NFL?

Repasamos las grandes temporadas de novatos para descifrar en qué posición está la del mariscal de campo de Commanders


Jayden Daniels está a un partido de llegar donde ningún quarterback novato ha llegado antes. Con una victoria de los Washington Commanders sobre los Philadelphia Eagles el domingo próximo en el Juego por el Campeonato de la NFC, se convertiría en el primer pasador novato de la historia de la liga en llevar a su equipo al Super Bowl. Vencer a Philadelphia por segunda ocasión en seis semanas y avanzar al partido por el título sería el último de una serie de logros asombrosos. También, plantearía una pregunta que no estoy seguro de que incluso el más optimista de los aficionados a Washington hubiera esperado plantearse después de la temporada 2024:

¿Está teniendo Daniels la mejor temporada de novato de la historia de la NFL, independientemente de su posición?

Aunque su campaña aún no ha terminado, es posible comparar al recluta N° 2 global del Draft 2024 con otros grandes novatos del pasado, muchos de los cuales ya estaban de vacaciones cuando la NFL se redujo a los últimos cuatro equipos de los playoffs durante sus años de debut. Existe un elemento importante de subjetividad a la hora de decidir dónde está parado, pero hay algunas medidas objetivas de rendimiento que ayudan a calibrarlo.

Vamos a desglosarlo todo. Compararé a Daniels con grandes novatos de años previos, contextualizaré lo que ha hecho para que su temporada sea tan impresionante, e intentaré decidir de algún modo qué lugar ocupa entre las decenas de miles de novatos de la historia de la NFL. Todo eso tiene que empezar por algún sitio, y empezaré comparándolo con los mejores quarterbacks novatos de la historia.

¿Cómo se compara Jayden Daniels con otros quarterbacks novatos?

Daniels ha sido notablemente productivo al comienzo de su carrera. Durante la campaña regular, completó el 69 por ciento de sus pases, con 25 touchdowns contra nueve intercepciones. Su Total QBR de 70.5 fue el cuarto mejor en la liga, y primero entre pasadores de la NFC. Su índice de pasador fue de 100.1, situándose N° 11 en la liga.

ESPN posee datos de QBR remontándose hasta el 2007. Desde entonces, el 70.5 de Daniels ocupa el tercer lugar entre quarterbacks novatos, solo por detrás de Dak Prescott en 2016 (77.6) y Russell Wilson en 2012 (74.8). Parece justo argumentar que Prescott y Wilson tuvieron más ayuda que Daniels, ya que compartieron backfields con Ezekiel Elliott y Marshawn Lynch, respectivamente, quienes corrieron para un combinado de 3,221 yardas durante las temporadas de novato de los mencionados quarterbacks. El propio Daniels fue quien lideró a los Commanders por tierra, con una cifra que habría sido aún mayor, si no hubiera sufrido una lesión en las costillas a media campaña, llevando al equipo a reducir su carga de trabajo.

Pero retrocedamos aún más, recurriendo a la ayuda de las estadísticas de índice de Pro Football Reference, que se ajustan en función de la época y se normalizan para que 100 sea siempre la media de la liga. El índice de pasador de Daniels se traduce en un 114 Rating+, que es la quinta mejor marca para un novato con al menos 300 intentos de pase. Está por detrás de Prescott, Robert Griffin (2012), C.J. Stroud (2023) y Wilson, con el trasplantado de la USFL Jim Kelly (1986) justo detrás. Una buena compañía, aunque falta un nombre notable al que nos referiremos en un momento.

El índice de pasador, sin embargo, no hace un gran trabajo contextualizando el rendimiento de Daniels. No toma en cuenta su propensión a ser capturado, su mayor debilidad. Su índice de capturas en contra del 8.9 por ciento es el décimo más alto de la liga entre quarterbacks calificados este año. Por supuesto, también corrió para 891 yardas y seis anotaciones, algo que el índice de pasador tampoco tiene en cuenta.

El índice de yardas netas ajustadas por intento (ANY/A+) tiene a Daniels noveno entre novatos, con Kelly, Justin Herbert (2020) y Baker Mayfield (2018) colocándose apenas por delante de él. Dado que los tres apenas y tuvieron impacto con las piernas en sus años debut, me siento cómodo diciendo que Daniels fue más valioso, ajustando por la era, que esos tres. Kelly también fue otro tipo de novato, ya que había jugado profesionalmente en otra liga.

El punto fuerte de Daniels esta temporada ha sido su porcentaje de pases completos. Incluso tomando en cuenta que juega en una era en la que los quarterbacks están completando pases a un ritmo más alto que nunca, su 116 Cmp%+ es el tercer mejor porcentaje de la historia de la liga para un novato, por detrás de Prescott y Griffin. También es reduccionista atribuirlo a pases pantalla y envíos cortos. Mientras que el 26 por ciento de sus pases han sido en o detrás de la línea de golpeo, esa es solo la duodécima tasa más elevada para un pasador calificado en la pasada temporada.

Hay otro jugador que debe mencionarse aquí. Dan Marino quedó apenas por debajo del límite de intentos de pase requerido para calificar, ya que lanzó 296 pases para los Dolphins de 1983. También, superó a todos los demás en esta lista en eficiencia, ya que lideró la liga en yardas netas ajustadas por intento, debido a una baja tasa de intercepciones y una microscópica tasa de capturas en contra, una habilidad por la que Marino sigue siendo muy subestimado; su tasa de capturas del 1 por ciento en 1988 es la mejor, ajustada por época, de la historia de la NFL.

Es difícil comparar nueve partidos de Marino con temporadas completas de casi todos los demás jugadores de esta lista, pero está claro que los observadores de su época no veían a Marino como una maravilla fugaz. El futuro miembro del Salón de la Fama terminó tercero en la votación por Jugador Más Valioso, por detrás de Joe Theismann y Eric Dickerson. Al año siguiente, Marino ganó el premio con la que probablemente fue la mejor temporada de un quarterback hasta ese momento en la historia de la liga, y los Dolphins llegaron al Super Bowl XIX. Sería difícil situar a Daniels por delante de Marino basándose en su respectivo rendimiento en la temporada regular, a pesar de que Daniels inició casi el doble de partidos.

Daniels no va a ganar el galardón a Jugador Más Valioso esta temporada, pero ¿dónde se ubicarán sus reconocimientos entre los de los grandes novatos de la historia de la NFL? Después de todo, he empezado comparándolo con los quarterbacks, pero hay jugadores en otras posiciones que también entran en esta conversación.


¿Cuáles novatos han ganado premios?

Empezaré con el mayor honor de todos. No se espera que Daniels figure en la consideración por Jugador Más Valioso, lo que le deja detrás de un puñado de otros novatos que lo han hecho en el pasado. Catorce novatos han recibido votos para Jugador Más Valioso, aunque en diferentes formatos y con grupos de votantes de distinto tamaño. Con The Associated Press pasando de un formato de un solo jugador a una votación de cinco jugadores en 2022, Stroud recibió cuatro votos de quinto lugar la temporada pasada.

Es justo decir que algunos de esos votos de la historia se sienten un poco fuera de lugar hoy en día. Claro, Jim Brown adjudicándose el galardón después de la temporada de 1957 o Randy Moss ganando cuatro votos por su campaña de 1998 tienen sentido, pero ¿el pateador de los Green Bay Packers, Chester Marcol, obteniendo dos votos cuando acertó menos del 70 por ciento de sus patadas en 1972? ¿El corredor de los San Francisco 49ers, Ken Willard --cuarto por tierra y octavo en yardas desde la línea de golpeo en 1965-- recibiendo un voto? Estoy dispuesto a sugerir que Daniels ha sido más valioso que esos dos últimos jugadores.

Tampoco se trata de jugadores de hace décadas. El ex velocista de los Tennessee Titans, Chris Johnson, recibió un voto por su campaña de novato en 2008 y, si bien es posible que lo recuerden por su temporada de 2,000 yardas por tierra, esa actuación se produjo en realidad a la siguiente campaña, después de la cual no recibió un solo voto para el Jugador Más Valioso. Johnson tuvo un sólido año de novato, con 1,488 yardas por tierra y 10 touchdowns, pero ni siquiera ganó el premio al Novato Ofensivo del Año. ¿Era realmente más valioso que Daniels, a pesar de que es probable que éste último no obtenga ni un solo voto para Jugador Más Valioso?

Hay un puñado de jugadores cuyo éxito les hace destacar sobre el resto del grupo. Brown ganó el premio a Jugador Más Valioso. Earl Campbell ganó el premio al Jugador Ofensivo del Año y fue segundo en la carrera por Jugador Más Valioso en 1978. Dickerson obtuvo 18 votos para Jugador Más Valioso y fue segundo en 1983, por detrás de Theismann. Marino quedó tercero. Marcus Allen anotó 14 touchdowns durante la recortada temporada de nueve partidos por huelga en 1981 y terminó tercero en la votación para Jugador Más Valioso. Moss tuvo una de las mejores temporadas de jugadas grandes en la historia de la liga como novato, y fue tercero en la votación para Jugador Más Valioso.

Sin embargo, ¿los otros jugadores que recibieron votos para el Jugador Más Valioso? No estoy seguro de que sean claramente mejores que Daniels. Edgerrin James acumuló 2,139 yardas desde la línea de golpeo y 17 touchdowns en 1999, pero estaba en un equipo plagado de superestrellas, una de las cuales --Peyton Manning-- recibió ocho votos a Jugador Más Valioso. Willard, Gale Sayers (1965), Calvin Hill (1969) y Franco Harris (1972) tuvieron grandes campañas, pero ni siquiera eran con claridad los mejores corredores de la liga durante sus respectivas campañas de novatos, mientras jugaban contra menos oponentes en versiones más pequeñas de la NFL.

Ronnie Lott consiguió un voto para Jugador Más Valioso, pero ni siquiera ganó el premio al Novato Defensivo del Año en 1981. El tipo que lo ganó, Lawrence Taylor, se llevó los honores como Novato Defensivo del Año y Jugador Defensivo del Año, aunque de alguna manera no consiguió un voto para Jugador Más Valioso. Con ese premio a Jugador Defensivo del Año en su haber, Taylor debería estar ubicado por delante de Daniels en la lista. Campbell fue el único otro novato en obtener un premio como Jugador Ofensivo o Defensivo del Año.

Mientras que Daniels fue nombrado para el equipo Pro Bowl de la NFC, la presencia de Lamar Jackson y Josh Allen cortó cualquier camino que pudiera haber tenido para ser un All-Pro del primer equipo. Según mi recuento, 26 novatos han sido nombrados All-Pro de primer equipo para AP, en ofensiva o defensiva, con Sauce Gardner y Micah Parsons como los ejemplos más recientes. Muchos de ellos ya fueron mencionados anteriormente al analizar los posibles candidatos a Jugador Más Valioso y a Novato Ofensivo/Defensivo del Año.

Un jugador que podría tener un caso fuerte es Barry Sanders, que ganó 69 de los 70 votos al Novato Ofensivo del Año y fue All-Pro del primer equipo en 1989. No hace falta que les diga lo brillante que podía ser Sanders en su mejor momento, pero esa temporada tuvo casi tantos balones sueltos (10) como touchdowns (14). Tendría más temporadas espectaculares en el futuro, pero no estoy seguro de que la versión de novato fuera claramente mejor que la de Daniels. Mike Ditka estableció récords en 1961 que perduraron hasta bien entrado el siglo XXI, pero ni siquiera fue el ala cerrada All-Pro del primer equipo como novato, lo que parece una tontería.

El otro jugador que tiene un caso razonable no tiene el mismo tipo de legado que Sanders, en parte porque su temporada de novato fue claramente su mejor campaña. Jevon Kearse acumuló 14.5 capturas y ocho balones sueltos forzados, la mejor marca de la liga, en 1999, ayudando a transformar una defensiva de los Titans que sólo había logrado 30 capturas la temporada anterior.

Kearse obtuvo 49 de los 50 votos para el premio de Novato Defensivo del Año, con Champ Bailey robándose el otro voto. Quedó en el segundo lugar de una reñida votación por Jugador Defensivo del Año, detrás de Warren Sapp, y sumó tres capturas más en postemporada, cuando Tennessee llegó al Super Bowl XXXIV. La campaña de novato de Kearse merece absolutamente estar en la conversación de los mejores de la historia, incluso si no construyó sobre esa base en años subsecuentes.

Hablando del Super Bowl, Daniels está a una victoria de llegar allí, lo que debería ser parte de la discusión.


¿Cuáles novatos han llevado a sus equipos hasta el éxito?

Uno de los factores que refuerzan el caso de Daniels, es que podría ser el primer quarterback novato en aparecer como titular en un Super Bowl. Una victoria sobre los Eagles cambiaría radicalmente la conversación en torno a él. Otros mariscales de campo han tenido grandes números como novatos --y algunos han ganado más reconocimientos durante sus campañas de debut-- pero Daniels llevando a su equipo al Super Bowl en su primer año, sería algo sin precedentes.

Si eres fan de los Commanders, quizá quieras saltarte este párrafo. Otros seis mariscales de campo novatos han iniciado Juegos de Campeonato de Conferencia y, como probablemente puedas deducir de lo que acabas de leer, se combinan para un balance de 0-6. Colectivamente, han lanzado cinco pases de touchdown frente a 12 intercepciones, han completado apenas por debajo del 46 por ciento de sus pases, y han registrado un índice de pasador combinado de 45.6. Vaya.

Varios de esos pasadores fueron arrastrados hasta lo profundo de los playoffs por la marea de una gran defensiva, incluyendo a Shaun King (1999), Joe Flacco (2008) y Mark Sanchez (2009). Pat Haden se había dividido tiempo durante la temporada regular con Los Angeles Rams de 1976, mientras que Dieter Brock era un novato de 34 años salido de la CFL, quien jugaba su única temporada en la NFL para los Rams de 1986.

Ben Roethlisberger había conseguido escapar a la mención hasta ahora. Del mismo modo que Marino, no llegó a los 300 intentos, ya que el veterano quarterback de los Pittsburgh Steelers lanzó el balón apenas 295 veces en 14 partidos de temporada regular en 2004, una media de sólo 21 intentos de pase por partido. Por otro lado, cuando sí lanzó el balón, completó dos tercios de sus lanzamientos y promedió la asombrosa cifra de 8.9 yardas por intento, aunque con unos porcentajes de capturas en contra e intercepciones superiores al promedio.

Sin embargo, de lo que más se habló en torno a Roethlisberger fue su récord: después de que los Steelers dividieran sus dos primeros partidos, consiguió un balance de 13-0 como titular. Añadió una ajustada victoria sobre los New York Jets en Ronda Divisional para sumar 14 victorias consecutivas, sólo para ser derribado por Tom Brady y los New England Patriots en el Juego de Campeonato de la AFC. Incluso teniendo en cuenta sus modestos totales de intentos, si Roethlisberger hubiera ganado 15 partidos consecutivos y llegado al Super Bowl, habría sido difícil poner a cualquier quarterback novato por delante de él. Quedarse a un partido deja la puerta abierta a Daniels.

Y, aunque ha habido muchos novatos que han llegado al Super Bowl y han jugado bien en él, no ha habido muchos que hayan sido piedras angulares para campeones de conferencia. Entre ellos, Ja'Marr Chase (2021), Tristan Wirfs (2020) y Nick Bosa (2019) calificarían como asistentes recientes al Super Bowl, con Bosa siendo particularmente transformador para la defensiva de los 49ers. Corredores como Joseph Addai (2006), Jamal Lewis (2000) y Tony Dorsett (1977) fueron esenciales para sus equipos, mientras que Lott fue enormemente valioso como esquinero para un equipo de San Francisco que acabó ganando el Super Bowl XVI.

Si Daniels llega al juego por el título de la NFL con los Commanders, tendríamos que calificarlo como el novato más esencial para un equipo de Super Bowl. Si bien, es cierto que Marcus Mariota lució muy bien sustituyendo a un lesionado Daniels en un partido contra los Carolina Panthers durante la campaña regular, es imposible imaginar a los Commanders acercándose a un boleto de postemporada sin el pasador novato. El impacto instantáneo de Daniels ayuda a reforzar el caso del jugador de 24 años como un novato históricamente impresionante.


Y, ¿qué hay con el impacto intangible?

Nadie lo vio venir, ¿verdad? Aunque tenía a los Commanders como uno de los equipos con mayores probabilidades de mejorar esta temporada, mi predicción era que se acercarían a un registro de 0.500. Sí elegí a un equipo de quarterback novato para meterse a los playoffs en la NFC. Por desgracia para mí, ese equipo fue los Chicago Bears. Ups.

Va más allá de hacerse cargo de un equipo que se fue 4-13 la temporada pasada. Daniels fue reclutado para unirse a un equipo que se había vuelto irrelevante por décadas de fútbol americano malo. Los Commanders no habían ganado un partido de playoffs desde el 2005, ni registrado marca ganadora desde el 2015. Una afición alguna vez orgullosa había sido insultada, avergonzada y llevada hasta la apatía por el mandato de Daniel Snyder como propietario del equipo. El nuevo grupo de propietarios comenzaba de nuevo con Daniels como quarterback, Dan Quinn como entrenador en jefe y Adam Peters como gerente general, pero se suponía que este sería el primer año de una reconstrucción multianual.

Aparte de Terry McLaurin, no se esperaba que los Commanders tuvieran siquiera jugadores por encima del promedio en torno a Daniels a la ofensiva. Los movimientos que Peters había hecho para solidificar el equipo fueron relativamente modestos, añadiendo a veteranos como Tyler Biadasz y Nick Allegretti a lo largo de la línea ofensiva, Olamide Zaccheaus y Zach Ertz como receptores, y Austin Ekeler a un backfield ya abarrotado. Antes de la temporada, se hablaba más de reclutas como Luke McCaffrey y Ben Sinnott como parte de la próxima gran ofensiva de Washington en los próximos años, que de los veteranos suplentes en la alineación titular. Cuando Peters traspasó a Jahan Dotson --seleccionado en la primera ronda del Draft 2022-- a los Philadelphia Eagles justo antes del inicio de campaña, dio la sensación de que a los Commanders no les importaba tener tantos jugadores explosivos Daniels como fuera posible.

Pues bien, resulta que Daniels ha mejorado a todos esos jugadores a su alrededor. Junto con una temporada de resurgencia del coordinador ofensivo Kliff Kingsbury, Daniels ha formado conexiones con múltiples receptores. Zaccheaus tuvo un par de partidos de 85 yardas. Ertz atrapó 66 pases y ha sido una valiosa amenaza en tercera y cuarta oportunidad. Noah Brown, fichado previo a la temporada para reemplazar a Dotson, se desempeñó como receptor abierto secundario antes de sufrir una lesión renal. Dyami Brown atrapó 11 pases para 187 yardas en las dos victorias de Washington de postemporada.

Por supuesto, no se trata sólo de lo que Daniels ha hecho, sino de cómo lo ha hecho. Ha convertido los finales de los partidos de los Commanders en citas televisivas. En la Semana 3, acertó mi elección como mejor pase de la temporada a McLaurin para sellar una victoria sobre los Cincinnati Bengals. Su pase 'Ave María' dio a los Commanders una victoria sobre los Chicago Bears en la Semana 8. Lideró una dramática remontada en casa contra los Dallas Cowboys en la Semana 12, antes de verse defraudado por sus equipos especiales, y luego logró otra victoria de último minuto con una serie tardía para vencer a los Philadelphia Eagles en la Semana 16.

Le dio continuidad a una prórroga para vencer a los Atlanta Falcons en la Semana 17 con una serie de cuatro minutos que se comió el reloj y preparó a los Commanders para el gol de campo ganador en la victoria de Ronda de Comodín sobre los Tampa Bay Buccaneers. Ah, y aunque no tuvo un final dramático, Daniels jugó un partido casi perfecto al anotar 38 puntos y eliminar a los Detroit Lions, primeros en la siembra de la NFC, en Ronda Divisional.

Otros novatos excelentes tienen sus historias propias. Washington se encontraba en una situación similar cuando apareció Griffin. Sanders hizo que los partidos de los Lions fueran entretenidos de la noche a la mañana. Lott fue parte de una mejoría histórica para los 49ers en defensiva. Los Houston Texans se tambaleaban antes de que Stroud y Will Anderson Jr. llegaran la temporada pasada. Pero, no estoy seguro de que nadie haya dado la vuelta a una franquicia y a sus esperanzas como novato, de forma tan significativa y rápida, como Daniels.

Entonces... ¿qué lugar ocupa Daniels?

Bien, he analizado el rendimiento de Daniels en comparación con otros quarterbacks, a jugadores de otras posiciones que han ganado más trofeos, cómo el éxito de su equipo afecta a su caso, y los factores únicos que hacen que su temporada sea aún más espectacular. ¿Qué significa todo esto en cuanto a la posición que ocupa su temporada de novato entre las mejores de la historia?

Bueno, depende. A Daniels aún le queda --al menos-- un partido, y una victoria espectacular sobre los Eagles en Philadelphia no haría más que engrosar su currículo. Pese a lo bueno que ha sido Daniels, hay una enorme brecha entre un universo en el que es aplastado por los Eagles, y uno en el que supera a Patrick Mahomes o Josh Allen en una victoria clásica de Super Bowl LIX.

Dividamos la clasificación en tres escenarios:

Si los Commanders pierden en el Juego por el Campeonato de la NFC, habrá un puñado de jugadores que deberán ubicarse por delante de Daniels por sus actuaciones de novatos. Brown, como Jugador Más Valioso de la NFL, encabeza mi lista. Campbell estuvo a punto de acompañarle como Jugador Más Valioso de la liga, quedando a tres votos de Terry Bradshaw. Dickerson fue una revelación como corredor en una época en la que era, junto con el quarterback, la posición más glamurosa de la liga. Taylor fue el Jugador Defensivo del Año y cambió el deporte. Y aunque Marino no ganó un partido de playoffs como novato, fue posiblemente el mejor quarterback de la liga en su temporada de debut. Ese es mi estrato de élite entre campañas de novato.

¿Hay jugadores del siguiente escalón por delante de él? Puede ser. Allen estuvo espectacular, pero eso fue en una temporada de nueve partidos, y no estoy seguro de que sea realista comparar a jugadores en un año tan recortado por huelga contra alguien que tuvo que uniformarse para 17 partidos. Lott fue un estelar instantáneo y su equipo ganó el Super Bowl, pero su caso se ve perjudicado por no haber ganado el premio a Novato Defensivo del Año, lo que sirve de lección para no presentarse el mismo año que el mejor jugador defensivo en la historia de la liga. Kearse merece estar en la discusión, especialmente porque fue el único destacado en una defensiva de los Titans que no tenía otro elemento de Pro Bowl en la alineación. Moss ya era un fenómeno para el final del primer cuarto de su primer partido, y fue el WR1 del fantasy football en su primera temporada. Yo pondría a Kearse y a Moss por delante de Daniels.

¿Qué pasa con los otros quarterbacks? Parece injusto incluir a Kelly, quien tenía 26 años de edad con dos temporadas de experiencia profesional en la USFL cuando se unió a los Buffalo Bills.

La foja de Roethlisberger fue espectacular, pero aquel era un equipo construido en torno a Jerome Bettis y la defensiva. Stroud acaba de decir que Daniels está teniendo la mejor temporada para un novato de todos los tiempos, y es alguien que lo sabría, así que tengo que poner al pasador de los Commanders justo por delante de su homólogo de los Texans.

Prescott, Griffin y Wilson tuvieron mejores números por pase como novatos. Wilson tenía a Lynch y una defensiva muy fuerte, lo que le permitió jugar un fútbol americano mediocre durante media temporada antes de ponerse al rojo vivo en la segunda mitad. Daniels ha sido más consistente. Prescott, igualmente, contó con un corredor estelar en Elliott, una línea ofensiva dominante y la quinta mejor defensiva en puntos permitidos de la liga. Incluso, teniendo en cuenta lo increíblemente eficiente que fue Prescott en su primera temporada, no estaba impulsando la ofensiva de la misma manera que Daniels ha necesitado hacerlo durante todo el año en Washington.

Griffin podría ser en realidad el caso más difícil de todos, dado que fue tan valioso como corredor y promedió 8.1 yardas por intento como pasador. Tenía un corredor de 1,613 yardas a su lado, pero era el novato de sexta ronda Alfred Morris, quien se beneficiaba tanto de la gravedad de Griffin, como del esquema favorable a corredores instalado por Mike Shanahan y un equipo lleno de futuros entrenadores jefe de la NFL. Griffin contaba con receptores de renombre como Pierre Garçon y Santana Moss, pero ninguno de sus receptores abiertos o alas cerradas superó las 633 yardas. La ventaja de Daniels se basa estrictamente en el éxito en playoffs, e incluso si pierde el domingo, eso lo colocaría todavía por delante de Griffin, quien sufrió una lesión de rodilla que alteró su carrera en la derrota de Ronda de Comodines frente a los Seattle Seahawks de Wilson.

Si Daniels se ve superado el domingo de gira, y sus Commanders pierden ante los Eagles, lo apuntaré como el octavo mejor novato de la historia de la NFL, o al menos de la era televisiva de la liga. Es un gran elogio, teniendo en cuenta la cantidad de jugadores que han pasado por la NFL a lo largo de los años.

Si los Commanders llegan al Super Bowl, suponiendo que Daniels juegue bien en una victoria sobre los Eagles, tendrá que estar mejor clasificado. Convertirse en el primer quarterback novato que lleva a un equipo hasta el Super Bowl tiene algo de especial. Y considerando lo moribundos que estaban los Commanders antes de esta temporada, estarían junto a Los Angeles Rams de 1999 y New England Patriots del 2001 como los campeones de conferencia más improbables de la historia.

Eso bastaría para situar a Daniels por encima de la mayoría de los jugadores que quedan por delante de él en nuestra clasificación. El único al que no podría adelantar es Brown, el único Jugador Más Valioso novato. El equipo de Brown no conquistó el título de la NFL, pero lideró la liga en yardas por tierra de tal manera, que el segundo en la lista estaba más cerca del N° 16 que de Brown, el primero. Estableció la marca en yardas terrestres para un juego como novato, el tipo de actuación trascendente que ni siquiera Daniels ha conseguido en un partido. Yo seguiría dejando a Brown en el N° 1.

Pero, ¿si los Commanders ganan el Super Bowl? No veo cómo alguien podría negarle a Daniels la corona. ¿Dar la vuelta a un equipo de Commanders de 4-13 de la noche a la mañana, registrar algunos de los mejores números que hemos visto de un quarterback novato, revitalizar a toda una afición con una serie de victorias dramáticas, cargar a Washington todo el camino en playoffs mientras elimina a los tres mejores sembrados, y luego vencer a Allen o Mahomes en el Super Bowl? Esa sería la mejor temporada de novato de todos los tiempos.