Conoce las 10 razones por las que el Torneo Femenino de la NCAA está generando más interés en los aficionados... y no solo es el efecto Caitlin Clark.
Hace apenas unos días, Paul Pierce y Kevin Garnett, dos leyendas de la NBA que se mantienen como observadores del básquetbol en las redes, tuvieron esta conversación:
Kevin Garnett: “Esta es la primera vez desde que veo básquetbol de la NCAA en la que conozco más chicas que chicos. Dime cinco nombres de jugadores colegiales en varones, Paul”.
Paul Pierce: (Largo silencio)… "No lo sé. No sé ni quién es el principal jugador (masculino). ¿Quién es?"
Garnett: “Yo tampoco sé. Pero conozco a las chicas. Sé quién es Caitlin [Clark), sé quién es Angel (Reese), ni hablar de las Gamecocks de Dawn Staley… El (básquet femenino) es electrizante. Está sacando el juego de los chicos del agua”.
Es innegable que el baloncesto femenino ha ido cobrando mayor auge y respeto en los ojos de los aficionados en los últimos años.
Las reglas de la NCAA permiten a los varones entrar al sorteo de la NBA después del primer año de baloncesto colegial, la controversial regla 'one-and-done'. Las reglas de la WNBA exigen una edad mínima de 22 años, o haber completado sus cuatro años de elegibilidad colegial, sin límite de edad. Esto ha disparado la oportunidad de una gran transformación.
Desde el comienzo de esta década, la combinación de sentido de pertenencia, el reconocimiento de las jugadoras y la gran calidad del juego ha vuelto las miradas al baloncesto femenino. Hay quienes llaman a esto el ‘efecto Caitlin Clark’, pero fácilmente puede llamarse el ‘efecto Angel Reese’, y hasta el ‘efecto Sabrina Ionescu’, la máquina de triple-dobles de Oregon que cautivó a Kobe Bryant y a Stephen Curry y ahora hace su magia en la WNBA. Ya desde el año pasado, cuando todavía Clark no estaba detrás de las marcas de puntos, los boletos para el torneo de la NCAA femenino superaban los de los varones en el mercado secundario.
Pero este año en particular, el juego de las chicas es lo que ha llevado a los fans a encender los televisores, a buscar camisetas y autógrafos, y a llenar los estadios para ver a las verdaderas superestrellas del básquetbol colegial.
Desde el partido final del pasado torneo entre Reese y las LSU Tigers ante Clark y las Iowa Hawkeyes, todo ha sido un caudal de historias que contar en el baloncesto colegial femenino. La carrera de Clark para romper el récord de anotaciones del básquetbol colegial (masculino y femenino) opacó todos los momentos, pero esta temporada también fue testigo de varios otros que tuvieron su centro de atención: el inicio de carrera de JuJu Watkins, el regreso de Paige Bueckers tras un año de camiseta roja por una lesión de rodilla, el logro de Tara VanDerveer al superar a 'Coach K' por la mayor cantidad de triunfos en la historia del baloncesto colegial, el triple salvador de Kamilla Cardoso en la semifinal del Torneo SEC ante Tennessee, y el encendido partido entre las Tigers y las Gamecocks por el título del torneo de esa conferencia, por nombrar algunos.
He aquí 10 razones por las cuales el torneo NCAA femenino está generando más interés que el masculino este año en particular.
1. El baloncesto femenino crece en popularidad
La popularidad del baloncesto femenino universitario ha crecido en la pasada década a pasos agigantados… crecimiento que se ha multiplicado el último año gracias al efecto Caitlin Clark. Hubo lleno total para ver a Clark y Iowa en el Torneo Big Ten en el Target Center de Minneapolis este año.
La final del Torneo NCAA femenino de 2023 entre Iowa y South Carolina es el partido de baloncesto femenino de mayor audiencia en la historia; lo vieron 9.9 millones de personas. Pero no es solo Clark y Iowa: datos de ESPN muestran esta temporada un aumento interanual del 37% en el número de personas que ven el baloncesto universitario femenino.
Estrellas de la NBA a menudo reaccionan en redes sociales a las jugadas espectaculares de las mujeres de la NCAA, compartiendo las imágenes con sus seguidores. Incluso asisten a los partidos universitarios, como Stephen Curry de Golden State Warriors, quien fue a ver a Cameron Brink y Stanford varias veces esta temporada.
El legendario Shaquille O’Neal fue a su alma máter LSU a ver a Angel Reese jugar y reveló que solo ha visto el baloncesto femenino este año: “Es un juego mejor”.
En otras palabras, el ingrediente secreto es el talento de las jugadoras -- Clark, Brink, Reese, Kamilla Cardoso, Paige Bueckers, JuJu Watkins, Hannah Hidalgo y más. Y esa fuente se sigue reforzando.
2. Es súper atractivo el invicto de las Gamecocks
Una de las cosas más emocionantes en el mundo del deporte es presenciar la temporada invicta de un equipo… y vivir, partido por partido, en la dramática expectativa de que se cumpla. Con 32 victorias consecutivas, South Carolina está a tan solo seis victorias de su tercer campeonato y de la perfección.
Si logran quedar invictas en el torneo de la NCAA, las Gamecocks se convertirían en el décimo equipo, y primero desde UConn, de la mano de Breanna Stewart, en 2016, en permanecer invicto durante una temporada completa en la historia del baloncesto femenino de la División I de la NCAA.
Buscando celebrar con ellas, el público seguirá de cerca las hazañas de las estelares Kamilla Cardoso --quien será baja el primer partido por suspensión--, Raven Johnson, MiLaysia Fulwiley así como la Coach Dawn Staley, seleccionada por cuarta vez Entrenadora del Año por la Asociación de Escritores de Baloncesto de Estados Unidos (USBWA, por sus siglas en inglés).
3. La temporada récord de Caitlin Clark ha sido cautivadora
Ha sido una mágica temporada para la estelar escolta Caitlin Clark de Iowa. Se volvió en la persona con más puntos anotados en la historia de la NCAA, deslumbrando al público en la tele y a multitudes en persona con sus tiros profundos y su sobrenatural capacidad de anotar.
El entusiasmo en torno a Clark opaca al que rodea a la máxima estrella del juego masculino, Zach Edey de Purdue. Si bien Edey, de 7 pies 4 pulgadas, parece ir camino a capturar su segundo premio al Jugador Nacional del Año, se le considera una selección problemática para el draft de la NBA, ya que no está claro cómo se traduciría su juego al ámbito profesional.
Mientras tanto, las acciones de Clark van en ascenso con la expectativa de verla jugar en los playoffs otra vez y luego en la WNBA, donde se proyecta que será la primera selección del draft.
4. Paige Bueckers y su año de redención
Los medios y las redes sociales han seguido a Paige Bueckers desde sus años de secundaria. Los highglights de sus pases, sus jugadas en la Hopkins High School en Minnesota y su selección del programa de UConn anticipaban una extraordinaria carrera colegial. Pero después de brillar en su primera temporada, una lesión de rodilla izquierda la limitó a 17 partidos en 2021-22 y la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha la marginó por toda la temporada de 2022-23.
Este año necesitaba despejar cualquier duda sobre su recuperación y lo hizo con una temporada estelar en UConn: promedio de 21.3, 4.8 rebotes, 3.7 asistencias y 2.1 robos en 30.8 minutos por juego para guiar a las Huskies a un récord de 29-5 y al título del Big East. Para la tranquilidad del Coach Geno Auriemma y de los fanáticos, Bueckers anunció en su ‘Senior Day’ que no se va al sorteo de la WNBA y que se queda un año más en Storrs.
De la mano de Bueckers y por debajo del radar de muchos, UConn buscará el título nacional número 12 en la historia de su programa de baloncesto femenino.
5. Juju Watkins, ¿es la próxima Caitlin Clark?
Si Caitlin Clark era bastante buena cuando comenzó su carrera universitaria, JuJu Watkins ha sido sensacional en su primer año con las USC Trojans. De hecho, su promedio de 27 puntos por partido la ubican segunda en la nación por detrás solo de los 31.9 PPJ de Clark.
Existe consenso de que si continúa con este ritmo, Watkins va camino a quebrar la marca de anotación histórica de la NCAA que acaba de establecer Clark. Ambas acaban de ser seleccionadas al primer equipo All-America femenino de AP.
Hubo sorpresa el año pasado cuando Watkins eligió a USC y no una potencia más tradicional como South Carolina o incluso Stanford. Ahora el cielo es el límite para la Novata del Año de la Conferencia Pac-12… y para USC.
Como nota aparte, previo al inicio de la temporada, Vanessa Bryant, viuda del fallecido astro de la NBA, Kobe Bryant, envió al equipo de USC pares de tenis Nike Kobe 6 de alto rendimiento “Reverse Grinch”. La hija de Bryant, Natalia, es estudiante de tercer año en USC.
6. Hannah Hidalgo, la joya latina en Notre Dame
Otra jugadora de primer año que ya está dejando huella y puliendo sus talentos en la NCAA es Hannah Hidalgo de Notre Dame. Con 23.3 puntos por partido, la jugadora de padre puertorriqueño es la tercera mejor anotadora de la nación este año, y sería la jugadora de primer año más galardona de no ser por Watkins.
Tal vez su destreza más deslumbrante es el arte del robo. En un abrir y cerrar de ojos, toma por desprevenida a cualquier rival y la despoja del balón. Por eso es número uno en la nación en esta categoría, con 5.2 robos por juego.
Hidalgo fue nombrada Novata del Año y además Mejor Jugadora Defensiva de la Conferencia ACC, testamento de su gran talento y dedicación. Esta semana Hidalgo fue nombrada al primer equipo All-American de AP.
Las Fighting Irish son segundas sembradas de la misma región de las grandes favoritas South Carolina Gamecocks, pero con Hidalgo al mando, sueñan con el campeonato.
7. Existe mala sangre entre LSU y South Carolina... y eso es bueno
Angel Reese y Kamila Cardoso estuvieron casi toda la final del Torneo de la SEC jugándose físico, provocándose, en fin, jugando como juegan las chicas. Más adelante, una falta de Flau’jae Johnson, de LSU, contra MiLaysia Fulwiley, de South Carolina, fue el comienzo de una gresca con empujones y algunos golpes. En medio de la refriega, las jugadoras de los bancos invadieron la cancha y la brasileña Cardoso, envió a la lona -perdón, al tabloncillo- a Johnson, ganándose una suspensión para el partido de primera ronda del torneo nacional.
El Comisionado de la conferencia SEC, Greg Sankey, condenó el incidente y las narradoras y comentaristas del partido lo tildaron, entre otras cosas, de ‘vergonzoso’. ¿Lo fue en realidad, o esa es la narrativa políticamente correcta porque se trataba de mujeres?
Reese, quien evitó entrar en el combate final para mantenerse en el juego, dio luego una respuesta contundente: “Normalicemos que las mujeres muestren pasión por el juego en lugar de que sea ‘vergonzoso’”.
LSU y South Carolina solo podrían encontrarse en la final del torneo de la NCAA. Si llegara ese juego soñado, preparen su sofá favorito, sus palomitas de maíz y no se lo pierdan.
8. Dawn Staley es la líder que todos quieren ser
Con un cuadro regular completamente distinto al que llegó al Final Four en 2023, las Gamecocks llegan invictas al torneo de la NCAA y son las favoritas para levantar el trofeo el 7 de abril en Ohio. A la cabeza, está Dawn Staley, una de las entrenadoras más respetadas de este juego, a cualquier nivel, invariablemente del género.
Tras llegar a South Carolina en 2008, la miembro del Salón de la Fama como jugadora convirtió un modesto programa en uno de los mejores del baloncesto femenino estadounidense, logrando títulos en 2017 y 2022. Una verdadera embajadora del baloncesto femenino, se encamina a seguir haciendo historia, pese a que solo da crédito a sus jugadoras por los logros de su equipo, aunque su equipo juega de acuerdo con su personalidad: con disciplina, con inteligencia y con intensidad.
Luego de la temporada colegial, Staley asumirá las riendas del equipo de baloncesto femenino de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de París 2024, buscando revalidar el oro que consiguió en Tokio 2020.
9. El colorido de Angel Reese es único... y es maravilloso de ver
No apuesten nunca en contra de la ‘Bayou Barbie’, apodo autoimpuesto por Angel Reese, la estrella de LSU.
La jugadora natural de Baltimore y apadrinada por Shaquille es de los rostros más reconocibles del deporte, y volteó las miradas del fanático casual y más allá del baloncesto femenino, en parte por su actuación de 15 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias en la victoria sobre Caitlin Clark y Iowa en el juego de campeonato de 2023, en parte por el gesto de “No puedes verme” que le devolvió a Clark al final de ese partido, y más que nada, por su reacción cuando la primera dama, Jill Biden, sugirió que el equipo subcampeón Iowa acompañara a las Tigers a la visita de las campeonas a la Casa Blanca. Reese inicialmente rechazó la invitación a la Casa Blanca, diciendo que celebraría con el presidente Barack Obama y su esposa.
Según la ves, así es. Dice lo que piensa a quien sea y donde sea, dentro o fuera de la cancha. Puede que esa forma de ser le haya ganado algunos detractores, pero no ha impedido que dé unos pasos muy interesantes fuera de la duela: en 2023, salió en la edición de trajes de baños de Sports Illustrated, en las páginas de Harper’s Bazaar, en un video de Cardi B, fue incluida en la lista de 30 menores de 30 de Forbes y lanzó la primera bola en un partido de los Baltimore Orioles, su ciudad natal.
No se confundan por su estilo llamativo. Reese es una de las atletas más competitivas y el fanático de verdad sabe que la líder de LSU con 19 puntos por partido y 13.1 rebotes por partido dará cuerpo y alma en el Torneo por guiar a su equipo a repetir el campeonato nacional de la NCAA.
10. Y lo que falta...
Dawn Staley is the 3rd coach with multiple wins in a season vs Geno Auriemma since 2000, joining Muffet McGraw (3x) and C. Vivian Stringer.
— ESPN Stats & Info (@ESPNStatsInfo) April 4, 2022
South Carolina is the 13th wire-to-wire No. 1 team in AP Poll Era (since 1976-77), 12th to win it all. pic.twitter.com/fvtzOTnw7v
Lo mejor de todo es que todavía falta disputar el Torneo de la NCAA, con algunas de estas posibilidades:
• Una posible revancha de la final del año pasado entre LSU vs. Iowa en el Elite Eight.
• Una posible revancha entre las grandes rivales South Carolina y LSU en la final del torneo.
• La revancha Tennessee-South Carolina en el Final Four.
• Una nueva versión del drama Stanford-South Carolina en el Final Four.
• Un posible choque de Paige Bueckers vs. Caitlin Clark en el Final Four.
• JuJu Watkins vs. Caitlin Clark, un posible duelo que enfrenta el futuro contra el presente en el Final Four.
• Un título invicto de South Carolina.
