Cuatro tendencias estadísticas que ayudarán a definir el Super Bowl LVII

Echamos un vistazo a lo más profundo de las estadísticas avanzadas para encontrar potenciales claves para el juego, incluyendo un potencial antídoto para Jalen Hurts

Me fui de caza hasta lo más profundo de las estadísticas avanzadas de cara al Super Bowl LVII, para que ustedes no tuvieran que hacerlo.

Cuando asumimos la tarea de descubrir las tramas estadísticas previo al partido hace un año, resaltamos la dependencia excesiva de ambos equipos en la carrera durante los primeros intentos, lo que terminó siendo factor clave en el encuentro. Las minúsculas 1.8 yardas por jugada de carrera diseñada de Los Angeles Rams (y un -0.33 negativo en puntos agregados esperados por jugada) en esos primeros downs casi les cuesta el Super Bowl en contra de los Cincinnati Bengals.

Para este partido, que será disputado en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona (5:30 p.m., tiempo del Centro de México, ESPN y Star+), ¿qué nos espera? Estamos ante un duelo del más alto calibre posible en las trincheras, una debilidad de Jalen Hurts que la defensiva de los Kansas City Chiefs puede explotar, cómo el esquema de Kansas City intentará ajustarse a las amenazas de pase profundo de los Philadelphia Eagles, y cuánto dependerán ambos equipos de sus quarterbacks. Nos basamos en datos de una serie de fuentes, incluyendo NFL Next Gen Stats, métricas internas de ESPN empleando Next Gen Stats, y los datos rastreados por ESPN en video.

Echemos un vistazo:

Un enfrentamiento de la mayor calidad en las trincheras

La voracidad de la presión sobre los pasadores de los Eagles no es ningún secreto. Derribaron a los quarterbacks rivales 70 veces durante la temporada regular, la mayor cantidad desde que los Minnesota Vikings sumaran 71 capturas en 1989. Los Eagles añadieron ocho capturas más en los playoffs. Los números avanzados respaldan esta fortaleza en la presión sobre el rival, también, luego de que lideraran a la liga en la tasa de victorias contra bloqueos en jugadas de pase.

El mejor indicados de lo destacada que ha sido la presión de los Eagles sobre oponentes es ver quiénes no son titulares para ellos. El ala defensiva Brandon Graham se ubicaría tercero en la tasa de victorias contra bloqueos en jugadas de pase (27.8 por ciento) desde la orilla, en caso de haber calificado para la posición, un puesto por debajo de su compañero de equipo, Haason Reddick (28 por ciento), y ligeramente por delante de Josh Sweat (21.2 por ciento), quien se ubica décimo. La tasa del tackle defensivo Javon Hargrave de 17.2 por ciento en la misma métrica lo deja tercero en su posición.

Pero, ningún partido de la campaña presentará mayor desafío para los Eagles este año para capturar al quarterback rival que el Super Bowl LVII, por dos razones:

Los Chiefs poseen la mejor tasa de victorias en bloqueos para jugadas de pase en la NFL. Son excepcionales a la hora de evitar que los especialistas en presionar de los equipos rivales los superen con rapidez.

Ningún quarterback es tan bueno para evitar las capturas que Patrick Mahomes. Apenas el 11 por ciento de los apresuramientos en contra de Mahomes resultaron en captura, el menor porcentaje en la NFL. El resto de la liga estuvo por arriba del 14 por ciento. Habiendo dicho eso, la lesión de tobillo de Mahomes podría ser un factor.

La fortaleza de la línea ofensiva de los Chiefs es el interior. El guardia Joe Thuney y el centro Creed Humphrey lideran a sus respectivas posiciones en la tasa de victorias en bloqueos para jugadas de pase, y Trey Smith es cuarto entre guardias, también. En la posición de tackle, las tasas de victorias han preferido al tackle derecho Andrew Wylie (sexto en bloqueos para jugadas de pase, incluyendo postemporada) que Orlando Brown Jr. (N° 16), aunque ambos están muy por arriba del promedio. Pero, me pone a pensar. Reddick podría ser el mejor para presionar en la plantilla de los Eagles, pero si la presión ha de llegar en contra de Mahomes, podría venir de Sweat (o Graham) atacando por el lado ciego a Brown.

Donde sufre Hurts

En un océano de fortalezas, existe una parte del juego del quarterback de los Eagles que se queda un poco atrás: la habilidad de lanzar fuera del bolsillo.

Podemos mirar esto desde varias formas diferentes, pero sea como sea que lo definamos, está muy claro: es una debilidad. Incluyendo la postemporada, el QBR de Hurts es así:

• 21° en pases desde fuera del bolsillo

• 24° lanzando en movimiento

• 27° en pases más de cuatro segundos después de recibir el balón del centro

En pases en que existen los tres factores, Hurts se colocó N° 18 en porcentaje de pases completos sobre expectativa, de acuerdo a NFL Next Gen Stats, una diferencia significativa respecto a su lugar N° 2 en todos los lanzamientos.

Mirando este tipo de jugadas, a veces Hurts fuerza lanzamientos que no debería intentar, y su falta de potencia de élite en el brazo realmente sale a relucir.

Pero, existe una aclaración bastante importante. Observando solamente las jugadas en que lanzó fuera del bolsillo o en movimiento luego de cuatro segundos de recibir el balón del centro, estamos excluyendo un elemento crucial del juego de Hurts: su escape por piernas. No es suficiente que los rivales obliguen a Hurts a abandonar el bolsillo; necesitan hacer eso, y luego impedir que corra.

Con todo y eso, sigue siendo un paso hacia explotar la debilidad de Hurts. Y, es la razón por la que el tackle defensivo de los Chiefs, Chris Jones, desempeñará un rol particularmente crucial en el Super Bowl LVII. Si puede generar presión y obligar a Hurts a salir del bolsillo, ayudará mucho a al resto de la defensiva de Kansas City.

Las rutas profundas de los Eagles vs. la cobertura de dos en el fondo de los Chiefs

A los Eagles les gusta lanzar profundo, con el 5.5 por ciento de las rutas de sus receptores siendo 'go', la tasa más alta en la liga. Las rutas profundas también conforman el 10 por ciento del árbol de rutas tanto para A.J. Brown como DeVonta Smith, dejando a ambos entre los primeros 11 receptores abiertos en términos de tasa de rutas 'go'.

Eso no es ideal en contra de una defensiva de los Chiefs que emplea coberturas con dos safeties profundos en el 55 por ciento del tiempo, la segunda frecuencia más alta de la liga, solo por detrás de los Vikings. Eso se debe a que las rutas 'go' son las menos eficientes en contra de esa cobertura. A lo largo de las últimas cinco campañas, las rutas 'go' registran 0.6, 0.6 y 0.9 yardas por ruta recorrida en contra de Cover-2 personal, Cover-2 zona y Cover-4, respectivamente, mientras que esas mismas rutas valen 1.0 yardas por ruta recorrida tanto contra Cover-1 como contra Cover-3.

Esos números son respaldados por el sentido común: una ruta profunda por fuera en contra de dos safeties en lo profundo significa que habrá un defensivo listo para atacar el exterior. En contra de un solo safety en lo profundo, el esquinero que marque a Brown o Smith estaría, más o menos, solo.

El efecto es pequeño: estamos hablando aproximadamente del 10 por ciento de las rutas de Brown y Smith, y esperamos que los Chiefs estén ejecutando una cobertura con dos safeties en lo profundo en la mitad de esas jugadas, Pero, esas oportunidades son de alto impacto. En un partido que se espera sea cerrado, la diferencia entre un pase completado en ruta largo contra un envío incompleto o un lanzamiento a la válvula de escape podría cambiar el momento del juego.

Habiendo dicho todo eso, existe un importante factor mitigante a favor de los Eagles. Los Chiefs no pueden usar Cover-2 personal contra ellos, porque permitiría a Hurts correr con demasiada facilidad. Apenas el 3 por ciento de los retrocesos de pase de Hurts ocurrieron en contra de esa cobertura, la menor cifra en la liga. Aunque es una porción decente del plan de juego usual de Kansas City, siendo empleada en un 14 por ciento de sus coberturas de pase --la tercera tasa más alta de la liga-- tendrá que ser dejada de lado en el Super Bowl. Las dos coberturas de zona con doble safety en lo profundo (Cover-2 zona es la que más emplean los Chiefs en total) siguen siendo opción, no obstante.

La alta dependencia sobre el quarterback, como debe de ser

Mencionamos al inicio que los Rams y Bengals desperdiciaron corriendo, ambos, oportunidades ofensivas en primeros intentos la temporada pasada, y aún así alcanzaron el Super Bowl.

En el caso del duelo del domingo, no es justo mirar el juego terrestre como un todo, porque parte del ataque de los Eagles involucra al propio Hurts, y carreras por diseño para los quarterbacks son extremadamente productivas. Aquí hay otro modo de considerarlo: ¿Cuán frecuente está involucrado el quarterback en la jugada, vía pase captura, escapada por tierra o acarreo por diseño?

Si excluimos el tiempo basura --donde el equipo que está abajo tiene menos del 10 por ciento de probabilidades de ganar-- las cinco mayores tasas de utilización del quarterback incluyendo la postemporada incluyen a los Buffalo Bills (73 por ciento), Bengals (72 por ciento), Chiefs (71 por ciento), Los Angeles Chargers (70 por ciento) e Eagles (70 por ciento).

Esto tiene mucho sentido. Esos equipos tuvieron a cinco de los mejores --si no es que los cinco mejores-- quarterbacks en la liga. Pero, la calidad del quarterback no siempre tiene correlación. La temporada pasada, los Bengals y Rams entraron al Super Bowl con tasas de utilización de 65 por ciento cada uno, y los Green Bay Packers, liderados por el Jugador Más Valioso, Aaron Rodgers, consiguieron una tasa de utilización de quarterback de apenas 63 por ciento, el promedio de la liga.

Mi punto: Ambos equipos entienden que sus ventajas aparecen cuando sus respectivos quarterbacks tienen el ovoide en las manos, y lo explotan consistentemente. Como debe de ser.