¿Cuál es la mayor interrogante para cada equipo en las Finales de Conferencia?

Bill Barnwell intenta responder la pregunta más importante para cada uno de lso cautro equipos que siguen con vida en la pelea por el Trofeo Vince Lombardi

La Ronda Divisional de los playoffs de la NFL del 2022 fue dramática, pero quizás no del modo que esperábamos. Los Chiefs debieron sobreponerse a una lesión al mejor jugador en la liga, mientras que los Bills fueron el equipo que quedó expuesto ante los elementos en el Oeste de New York. Los Giants se convirtieron de vuelta en calabaza durante una derrota por vapuleada en Philadelphia. Los Cowboys finalizaron su campaña con un descalabro en una batalla defensiva contra los 49ers y con una jugada inexplicable en su última oportunidad, y no creo que nadie hubiera imaginado que sucedería con el veterano corredor de Dallas, Ezekiel Elliott, centrando el ovoide.

Vamos a repasar una pregunta clave para cada uno de los ganadores de los partidos del fin de semana, para tratar de descifrar dónde están parados con dos rondas más de playoffs por disputarse. Iremos en orden cronológico y comenzaremos en Kansas City, donde los Chiefs podrían haber ganado la batalla, pero perdido la guerra:

¿Son los Kansas City Chiefs todavía favoritos en la AFC con un lesionado Patrick Mahomes?

Resultado de la Ronda Divisional: victoria por 27-20 sobre los Jaguars

Cualquiera, excepto Mahomes. Los fans de los Chiefs son mejor conocidos por producir niveles récord de ruido, pero cuando Mahomes se levantó rengueando después de un corto pase en el primer periodo del encuentro del sábado, no estoy seguro que hubiera ruido alguno. Dejó el partido al poco tiempo, antes de regresar después del medio tiempo, pero el probable Jugador Más Valioso de la NFL se vio limitado por lo que restó en la victoria de los Chiefs.

Mahomes fue diagnosticado con un esguince en la parte alta del tobillo, una lesión que ha ocasionado problemas para jugadores de posiciones de habilidad como Odell Beckham Jr. y Michael Thomas en campañas recientes. La lesión de tobillo no es tan perjudicial para los quarterbacks, dado que no necesitan ser tan explosivos, pero todavía puede ser una desventaja.

Hemos visto en el pasado a quarterbacks estelares como Tom Brady y Peyton Manning jugar a pesar de un esguince en la parte alta del tobillo. Otros, incluyendo a Mac Jones y Jimmy Garoppolo, fueron obligados a perderse algo de tiempo. Ben Roethlisberger intentó jugar con la lesión, sufrió para plantar el pie, y dejó escapar varios pases altos, antes de tomarse un tiempo para sanar. Mahomes fue capaz de regresar al juego, lo que parece sugerir que será capaz de jugar el próximo fin de semana, pero la lesión probablemente disminuirá las posibilidades de Kansas City de avanzar a su tercer Super Bowl en cinco temporadas.

No fue el de siempre después de la lesión, incluso con un vendaje pesado y lo que sea que hicieron adicionalmente los Chiefs para tratar el problema al medio tiempo. El mismo Mahomes que había estado estirando jugadas y escapando a su modo, imposible de imitar, fue estático, y sobre todo se mantuvo dentro del bolsillo, moviéndose apenas lo necesario. Rengueó, a veces marcadamente, para entregar el ovoide a sus corredores en jugadas para atacar el exterior.

La ofensiva también cambió. Mahomes, uno de los más eficientes en la liga a la hora de dejar el bolsillo, corrió el balón solamente una vez en lo que restó del partido, donde sumó 4 dolorosas yardas en tercera y 1. Los Chiefs abandonaron los pases con engaño de carrera, e intentaron por tierra en apenas el 5.9 por ciento de sus retrocesos después del primer periodo con él en la alineación, la tasa más baja para cualquier salida de Mahomes a lo largo de los últimos tres periodos de un partido.

La aparente infinita cantidad de espacio que los defensivos esperan cubrir en contra de Mahomes cuando extiende las jugadas también se redujo. No intentó un solo pase profundo luego del primer cuarto, de acuerdo a NFL Next Gen Stats, apenas la octava ocasión en que sucede desde que se convirtió en titular de tiempo completo en el 2018. Su pase promedio a lo largo de los tres cuartos finales viajó apenas 6.4 yardas en el aire, una yarda por debajo de su promedio para la campaña.

Afortunadamente para los Chiefs, los Jaguars fueron rivales ideales para el suplente Chad Henne y un diezmado Mahomes. Jacksonville ranqueó último en QBR permitido en pases para los alas cerradas durante la campaña, y los alas cerradas de Kansas City brillaron a lo largo del encuentro. Travis Kelce atrapó 14 pases para 98 yardas y dos touchdowns, mientras que Noah Gray tuvo la recepción más larga para el equipo (27 yardas). El único jugador al que se buscó más de dos veces, aparte de Kelce, fue al receptor abierto Kadarius Toney, quien convirtió sus siete pases dirigidos en apenas 36 yardas.

Lo mismo no ocurrirá en contra de los Bengals, quienes sofocaron a los estelares de los Chiefs durante la remontada en la segunda mitad de Cincinnati hace un año. El coordinador defensivo Lou Anarumo dio inicio a la remontada con una trampa improbable, haciendo la transición a una presión sobre el pasador de tres hombres y haciendo retroceder a ocho en la cobertura. Tener a un hombre adicional en el segundo o tercer nivel permitió a los Bengals espiar a Mahomes a la hora de correr, y usar doble cobertura en contra de Tyreek Hill y Kelce, por momentos. Kelce tuvo cuatro atrapadas para 40 yardas después del medio tiempo.

En lugar de eso, los Chiefs probablemente van a necesitar más de los otros receptores abiertos en su plantilla. Un equipo de los Chiefs dolido por su fracaso en contra de los Bengals podría haber tomado la decisión consciente de sumar masa con el intercambio de Hill por múltiples reemplazos en JuJu Smith-Schuster, Marquez Valdes-Scantling, Skyy Moore y Toney, pero ninguno de esos jugadores ha sido de impacto consistente en el año. Esos receptores abiertos van a necesitar ganar en el uno a uno, y Mahomes va a requerir encontrar a todos para conseguir jugadas grandes.

Si asumimos que Mahomes lucirá la semana entrante como el jugador que vimos durante la segunda mitad del pasado sábado, los Chiefs tendrán que adaptarse. Tendrán una semana de preparación, pero no pueden apostar a Kelce descubriéndose para 14 recepciones nuevamente. Tre Flowers, el defensivo elegido por Cincinnati para cubrir a Kelce, se perdió el triunfo sobre los Bills por una lesión en el tendón de la corva. La habilidad de planear un juego de Andy Reid es legendaria, pero el margen de error que normalmente gozan los Chiefs con Mahomes ha desaparecido.

Un modo en el que se adaptaron tras la lesión de Mahomes fue corriendo el ovoide, con Isiah Pacheco corriendo 12 veces para 95 yardas. Ese desempeño no fue tan impresionante como podría parecer, no obstante, con los Chiefs manteniéndose por delante de las cadenas en apenas el 36.7 por ciento de sus intentos y generando únicamente 1.3 puntos esperados añadidos (EPA, por sus siglas en inglés) en acarreos, su séptima mejor actuación de la campaña por tierra. Los Chiefs fueron renuentes a correr en contra de cajas ligeras durante la segunda mitad del Juego de Campeonato de la AFC hace un año, pero no pueden cometer ese mismo error en la revancha.

Kansas City ya era uno de los peores equipos de la liga en tercera y corto, y esas conversiones serán más preocupantes ahora. Mahomes no está acostumbrado a correr en situaciones de corto yardaje por el centro, pero los Chiefs literalmente comenzaron el encuentro con una opción de velocidad entre él y Pacheco, un concepto Reid ha probado en situaciones de corto yardaje antes. La lesión previa de Mahomes en postemporada --una conmoción sufrida en contra de los Browns en los playoffs del 2020-- también llegó en una opción de velocidad en tercera y 1. Si Mahomes no tiene movilidad suficiente para rolar o ejecutar pases con engaño de carrera, a las ofensivas se les hará más sencillo descifrar lo que está haciendo.

Por otro lado, Kansas City posee la mejor ofensiva en la liga a la hora de convertir en tercera y largo, con éxito en el 47.6 por ciento de las ocasiones dentro del rango de 8 a 12 yardas en la campaña. El promedio de la liga para la temporada fue de 27.6 por ciento, y solamente tres ofensivas a lo largo de los últimos 15 años lo hicieron mejor. La habilidad de Mahomes de escapar y extender jugadas ayudo a conseguir ese éxito; lideró a la liga promediando 3.7 segundos antes de lanzar en esos escenarios. Si no es capaz de hacerlo, los Chiefs podrían verse comprometidos, tanto en tercera y corto como en tercera y largo.

Naturalmente, si la ofensiva no es tan efectiva, los otros elementos de la plantilla necesitan dar el paso al frente. La defensiva sufrió para frenar la carrera y se vieron beneficiados por un pase dejado caer que hubiera sido un largo touchdown para Christian Kirk, además de un balón suelto de Jamal Agnew dentro de la yarda 5. Al mismo tiempo, Trevor Lawrence promedió apenas 5.6 yardas por intento de pase, y un apresuramiento condujo a la intercepción que selló el resultado por parte del esquinero novato Jaylen Watson. Tendrán un duro día por delante en contra de Joe Burrow y los Bengals.

Al mismo tiempo, los equipos especiales tuvieron un desempeño mixto el sábado. Harrison Butker conectó par de goles de campo de 50 yardas, pero las unidades de cobertura al mando de Dave Toub cedieron devoluciones de patadas de salida de 42 y 63 yardas a Agnew. Fue un opuesto total a lo que vimos en campaña regular, cuando los Chiefs lucieron generalmente muy bien en cobertura de patadas de salida, pero terribles devolviendo las mismas. Es más probable que los Chiefs se recarguen en Butker si Mahomes se ve disminuido en zona roja, pero de cualquier modo, necesitarán algo más de sus equipos especiales para poder avanzar.

Los Chiefs podrán quedarse en casa frente a su afición local en Arrowhead por el título de la AFC, pero los Bengals no estarán preocupados. Cincinnati ha ganado 10 encuentros consecutivos y sus últimos tres frente a los Chiefs, incluyendo la fatídica remontada en contra de Kansas City en el mismo escenario el año pasado. Los Bengals tienen toda la confianza y todos los motivos para creer que vencerán a los Chiefs por cuarta ocasión. Mahomes nunca ha sido un desfavorecido en ninguno de sus 12 partidos previos de playoffs; Kansas City abrió como favorito por 2.5 puntos, pero la línea ya se redujo a -1.

¿Han recuperado los Philadelphia Eagles su mejor forma?

Resultado de la Ronda Divisional: victoria por 38-7 sobre los Giants

Anótenle otro en contra del viejo adagio de que es complicado vencer a un equipo tres veces en la misma campaña. Los Giants intentaron montar la ola de emociones luego de la victoria de la semana previa en Minnesota, argumentando previo a su reencuentro con Philly que no se parecían en nada al equipo que había caído por 26 puntos en la Semana 14. Tuvieron razón a medias... porque fueron peores. Los Eagles anotaron cuatro touchdowns en la primera mitad mientras limitaron a Daniel Jones & Cía. a cero puntos y 64 yardas netas. Las únicas manchas para Philadelphia fueron un touchdown de Matt Breida en el tercer periodo y dos fútiles intentos para intentar obligar a New York fuera de lugar en cuarta oportunidad.

Fue un desempeño dominante, pero, ¿debimos esperar menos? Los Eagles finalizaron la campaña ranqueados terceros en valor sobre el promedio ajustado a la defensiva (DVOA, por sus siglas en inglés), y probablemente hubieran sido segundos de no haber sido por la lesión de hombro de Jalen Hurts a inicios de diciembre. Los Giants fueron mejores que los Vikings, pero ubicados N° 21 en DVOA, terminaron por debajo de los Saints y Falcons. New York fue superado por sus oponentes por seis puntos en la campaña regular, y se fueron con registro de 5-2-1 en partidos trascendentes de una anotación antes de sentar a sus titulares starters en la Semana 18. Dependiendo de cómo consideras la historia de los Giants, fueron una versión ligera o una versión recargada de los Vikings.

Mi preocupación de cara a la postemporada era que la salud podría impedir a los Eagles convertirse en los contendientes para el Super Bowl que vimos al inicio de la campaña. Hurts fue marginado del juego terrestre por diseño (con excepción de un acarreo), durante su regreso en la Semana 18. El tackle derecho Lane Johnson se perdió los dos partidos finales de la temporada con una lesión abdominal. El safety C.J. Gardner-Johnson había regresado apenas de un riñón lacerado en la Semana 18, mientras que el esquinero de la ranura, Avonte Maddox, no jugó el sábado por un problema en un dedo del pie.

Los primeros réditos fueron prometedores. Johnson jugó profundo hasta el cuarto periodo antes de salir con el resto de los titulares de Philadelphia. Gardner-Johnson volvió al rol que desempeñó en New Orleans como esquinero en la ranura, con Reed Blankenship quedándose en la alineación titular como safety. El guardia Landon Dickerson brevemente dejó el partido antes de regresar, mientras que el especialista en presionar a los pasadores, Brandon Graham, se vio limitado a 12 jugadas defensivas por enfermedad. Fuera de eso, los Eagles salieron de su vapuleada sobre los Giants limpios, en términos de lesiones.

La gran historia siempre iba a ser cómo lucía Hurts con otra semana de descanso. Lució muy bien como pasador en contra de los Giants en la Semana 18, y las cosas no fueron muy diferentes en la revancha. Conectó con DeVonta Smith para ganancia de 32 yardas en la primera posesión y no miró atrás. Los Eagles no necesitaron que lanzara a menudo, pero completó 16 de 24 envíos para 154 yardas con dios anotaciones. Enfrentando a una defensiva de los Giants que envió defensivos adicionales para presionar el 44 por ciento del tiempo, fue capturado apenas en una ocasión en todo el juego, la que llegó cuando estaba a punto de intentar un pase largo campo abajo. Hurts sufrió balón suelto en la jugada, pero los Eagles consiguieron recuperar.

El número clave iba a ser cómo los Eagles usarían a Hurts en carreras por diseño. Antes de su lesión de hombro, promedió apenas siete carreras por diseño (acarreos sin poner rodilla a tierra ni escapes del bolsillo), por juego: Cuando regresó en la Semana 18, acarreó el ovoide nueve veces para 13 yardas, pero solamente uno de esos llegó en carrera por diseño, una situación de corto yardaje. Sacar esas carreras de la ofensiva sugiere que los Eagles estaban (sabiamente) protegiendo a su quarterback franquicia, y yo deseaba averiguar si eso continuaría en la postemporada.

Bueno, el sábado por la noche, Hurts tuvo ... siete carreras por diseño. El total podría haber sido más alto si el partido hubiera sido más cerrado, pero con una ventaja de cuatro touchdowns, los Eagles mandaron a Hurts quedarse con el ovoide solamente una vez después del medio tiempo. Fue cuidadoso de salirse del terreno de juego o deslizarse cuando surgió la oportunidad, pero eso no es muy diferente a lo que vimos en la temporada regular. Se trata de un jugador inteligente, y aunque podría haber sido un poco más cauteloso en una jugada o dos con respecto al tipo que vimos en septiembre u octubre, no creo que hubo diferencia apreciable por tierra.

La mayoría de las carreras de Hurts llegaron en jugadas de lectura de zona, así que podría haberse quedado con el balón más a menudo si los defensivos de los Giants se hubieran enfocado más en el corredor que en el quarterback. La ofensiva de Nick Sirianni atormentó a los Giants en esos conceptos de lectura de zona a lo largo del partido; ESPN Stats & Information notó que los Eagles ejecutaron 33 jugadas de lectura de zona para 221 yardas y dos touchdowns, la tercera mayor cantidad para cualquier equipo en un partido desde el 2011. Esos acarreos generaron 4.6 yardas antes del contacto.

Si Hurts no fuera una amenaza tan seria para quedarse con el ovoide, hubiera sido mucho más sencillo defender contra esas jugadas. En lugar de eso, aunque no tuvo un partido enorme, el trío de Miles Sanders, Boston Scott y Kenneth Gainwell se combinaron para 234 yardas en 35 acarreos. Los Eagles generaron 14.7 puntos esperados añadidos por tierra, la mayor cantidad para cualquier equipo en playoffs en los últimos cinco años. Fue la más reciente de una serie de actuaciones dominantes para el ataque terrestre de Philadelphia:

Por bueno que lució el ataque terrestre de los Eagles, la presión contra el pasador rival fue todavía mejor. Con Haason Reddick y Josh Sweat anotándose 1.5 capturas, cada uno, Philadelphia derribó a Jones cinco veces y lo presionaron en el 43.8 por ciento de sus retrocesos. Los Eagles también se mantuvieron disciplinados en sus carriles para presionar, y mantuvieron a Jones dentro del bolsillo, limitando su habilidad para escapar. Una semana después de atropellar a los Vikings, Jones consiguió apenas 24 yardas en seis intentos.

Fue la clase de actuación que los Eagles necesitaban para confirmar su dominio y volver a reestablecerse al tope de la NFC Este. El único argumento que puede hacerse es que se trataba de un pareo de ensueño para ellos. Los Giants no son un gran equipo, y se pusieron rápidamente en desventaja en contra de un equipo construido para jugar desde adelante. La debilidad de Philadelphia es su defensiva terrestre, y aunque Saquon Barkley consiguió una escapada de 39 yardas, los Giants se vieron demasiado superados, demasiado temprano, como para mantenerse corriendo.

Los Eagles enfrentarán a un rival mucho más imponente en el Juego de Campeonato de la NFC. Los 49ers son el único equipo que queda con un mejor DVOA que los Eagles, y las filosofías organizacionales de San Francisco podrían no ser tan distantes a las de su oponente de la Costa Este. Los 49ers están edificados en torno a una presión sobre el quarterback devastadora, y han forzado un montón de entregas de balón en la campaña.

Si Trey Lance estuviera bajo centro para los 49ers, este par de ofensivas podrían ser similares. En lugar de eso, con el novato de séptima ronda Brock Purdy en los controles, los Eagles serán los únicos que dependan mucho de su pasador como parte del juego por tierra. Hurts no destapó el partido con las piernas el sábado, pero la amenaza de él como corredor aplastó a los Giants. Los 49ers no serán tan fáciles de superar, pero con Hurts luciendo más en su forma usual, los Eagles pueden sentirse favoritos para ganar en casa.

¿Como hicieron los Cincinnati Bengals para sobreponerse a no contar con tres linieros ofensivos titulares y vencer a Bills?

Resultado de la Ronda Divisional: victoria por 27-10 sobre Bills

Normalmente no vemos que linieros ofensivos se conviertan en un tema principal antes de un partido de NFL, pero el encuentro entre Bengals y Bills fue una excepción. Cincinnati casi ganó un Super Bowl pese a una dudosa línea hace un año, antes de que se rompiera en la segunda mitad contra Aaron Donald y los Rams. Los Bengals salieron y encontraron tres nuevos titulares para esa línea en la temporada baja, pero para el partido del domingo, solo quedaba uno de ellos. Ese hombre, Ted Karras, jugó lesionado en la victoria.

Otros tres linieros --el tackle izquierdo Jonah Williams, el guardia derecho Alex Cappa y el tackle derecho La'el Collins-- quedaron fuera. Al enfrentar a la cuarta mejor defensiva de acuerdo al DVOA, esto suponía un problema mayor para los Bengals y un modo para los Bills de castigar a Joe Burrow y su explosivo grupo de jugadores. Hace dos años, observamos a Chiefs y Mahomes hacerse pedazos sin una línea contra los Buccaneers, ¿por qué no le sucedería a Burrow?

Bueno, si no supieran que los Bengals jugaban con suplentes en las dos posiciones de tackle, no lo hubieran notado en el video del partido del domingo. Dominaron las trincheras y en todos los niveles ofensivos. La ofensiva de Brian Callahan convirtió 30 primeros intentos, igualando la tercera mayor cantidad de conversiones en cualquier partido contra los Bills desde que arribó el entrenador en jefe Sean McDermott a Buffalo en el 2017.

¿Cómo lograron tan impresionante rendimiento ofensivo contra una buena defensiva, y de visitantes? Déjenme contarles:

Burow fue su mejor protector en situaciones de pase. Sigo diciendo que Burrow juega un rol significativo para mantenerse de pie, y eso es tanto para los buenos como los malos tiempos como profesional. Él fue responsable de algunas de las capturas contra los Titans en ese brutal partido en la anterior postemporada, y de algunos de los golpes en las primeras dos semanas de la campaña del 2022, cuando parecía que no aguantaría la temporada.

Desde entonces, Burrow es muy bueno para deshacerse del balón rápido. El domingo no fue la excepción. En promedio le tomó 2.5 segundos sacar el balón, que fue el segundo promedio más rápido del fin de semana. Jalen Hurts fue el único mariscal de campo que lanzó más rápido el ovoide, cuyos tres partidos en los que promedió sus más rápidos tiempos de lanzamiento fueron en sus tres juegos contra Giants.

Volviendo a sus tiempos en la universidad, Burrow era excelente procesando. Atormentó a sus rivales con formaciones vacías durante su temporada final en LSU con Ja'Marr Chase y Justin Jefferson como receptores abiertos. Operó efectivamente en el juego rápido en toda la temporada, y él y Callahan tenían algunos ases bajo la manga para momentos clave. Se tomó un instante adicional durante un conteo silencioso para inducir a los Bills a una infracción en zona neutral en tercera y 3, mientras que Callahan montó una falsa pantalla para un pase de anotación a Hayden Hurst.

Mientras que la presión se mitigó por sus decisiones, Burrow fue capturado solo una vez en 37 retrocesos de pase, y fue apresurado en solo el 21.1 por ciento de las oportunidades, el promedio más bajo para cualquier mariscal de campo en la Ronda Divisional. Cuando era presionado, usualmente podría quedarse en la bolsa y crear un carril para lanzar, para una jugada grande; la única captura del día vino cuando los Bills decidieron usar al apoyador estrella Matt Milano como espía, quien derribó a Burrow en la bolsa, en una tercera oportunidad.

Abogué para que los Bills usaran coberturas disfrazadas para tratar de ralentizar los procesos de Burrow y provocar errores, pero no funcionó. Cuando la defensiva de Leslie Frazier rotó a sus profundos, Burrow desbarató ese esquema. Hubo demasiadas jugadas en las que los Bills terminaron con un desajuste en la cobertura. Tremaine Edmunds, quien jugó lo que quizá sea su último partido con el equipo dado que va a la agencia libre, permitió cuatro recepciones para 60 yardas y un touchdown en cinco jugadas como el defensivo más cercano en cobertura. Los Bills se quedaron con una secundaria llena de suplentes una vez que Dean Marlowe, Jordan Poyer y Tre'Davious White se lesionaron en la segunda mitad, pero el daño ya estaba hecho.

Corrieron el balón de manera efectiva. En parte, fue porque los Bengals simplemente abrumaron a los Bills en la línea de golpeo. Burrow lanzó para solo 242 yardas porque la ofensiva se divertía corriendo el balón. El ataque terrestre de Cincinnati se combinó para 172 yardas, 13 primeros intentos, y una anotación en 34 acarreos.

Fue un esfuerzo impresionante en todos los sentidos. Esa línea ofensiva tan criticada se comió el almuerzo de Buffalo en las trincheras, ya que Karras y Cía. crearon enormes agujeros para que pasaran sus corredores. Antes de que los Bengals pasaran la mayor parte del último cuarto en situaciones obvias de carrera para acabarse el reloj, sus corredores promediaron 3.6 yardas antes de ser contactados por un defensivo de los Bills, que es la segunda marca más alta para los Bengals en cualquier juego esta temporada. Durante tres cuartos, se esperaba una ganancia en juego terrestre de 5.5 yardas por acarreo, una cantidad notable para un equipo que no depende muy a menudo de su mariscal de campo para correr.

Joe Mixon y Samaje Perine también cumplieron con creces su parte del trato; generaron 6.3 yardas por acarreo y 110 yardas terrestres por encima de las expectativas antes del último cuarto. Rutinariamente, ambos parecían atravesar la tacleada final y caer hacia adelante para obtener más yardas. Como señaló Nate Tice de The Athletic en Twitter, aunque los Bengals no son un ataque terrestre explosivo, son eficientes. Ocuparon el cuarto lugar en DVOA por tierra esta temporada, y fueron tremendamente impresionantes contra los Bills.

Nevó. Por años, asumimos que un juego de nieve en enero en Orchard Park beneficiaría a los Bills. El clima en Cincinnati no es exactamente el del sur de California, pero con los Bills luchando año tras año contra la nieve y las gélidas temperaturas en Buffalo, se suponía que las inclemencias del tiempo serían parte de la ventaja de jugar en casa. Cuando las ráfagas de nieve comenzaron a caer antes del inicio, se sintió como un regalo de los dioses del clima para los Bills.

No fue de esa manera. La mayoría de los jugadores creen que la nieve ayuda a la ofensiva, porque los jugadores ofensivos saben hacia dónde se supone que debe ir la jugada y pueden encaminar sus pies en consecuencia. Hemos visto este impacto en pases rápidos antes; desde el 2000, los equipos de la NFL han capturado a los mariscales de campo rivales en el 5.7 por ciento de los retrocesos de pase en juegos con nieve, y el 6.2 por ciento del tiempo en todas las demás condiciones.

La nieve ralentizó a ambos en la presión al mariscal. Los Bengals tuvieron una presión más constante sobre Josh Allen que los Bills sobre Burrow, pero los dos equipos se combinaron para solo dos capturas en 80 retrocesos de pase, lo que produjo una tasa de capturas del 2.5 por ciento. Obviamente, los Bengals esperaban ejercer más presión sobre Allen, pero el clima que neutralizó las acometidas de ambos equipos probablemente lastimó más a Buffalo.

Los Bills quedaron bastante golpeados al final del juego. Poyer y White vieron que su día llegaba a su fin como resultado de una terrible colisión de cabezas en el aire en el último cuarto, pero los Bills ya estaban lidiando con su propia crisis de lesiones antes de que sus dos mejores backs defensivos abandonaran el juego.

Los profundos se convirtieron en un problema en cascada. Micah Hyde no pudo regresar de la lesión en el cuello que sufrió durante la temporada regular. Su respaldo fue Damar Hamlin, quien se recupera de un paro cardíaco en Cincinnati. Hamlin fue reemplazado por Marlowe, quien pareció tener problemas de comunicación con Edmunds y que llevó a una cobertura fallida en la primera anotación del juego. El propio Marlowe sufrió una lesión en la ingle en la primera parte y no volvió tras el descanso.

Más dañinas fueron las lesiones en línea y el perímetro. Los Bills trajeron a Von Miller para que marcara la diferencia en la presión al mariscal de campo en enero, pero el futuro miembro del Salón de la Fama se desgarró un ligamento cruzado anterior en la Semana 12 y se perdió el resto de la temporada. El también importado en la temporada baja, DaQuan Jones, no tuvo números llamativos, pero el tackle defensivo de 320 libras ayudó contra la carrera y se ubicó en el puesto N°13 entre los linieros interiores en tasa de victorias contra bloqueos en jugadas de pase durante la temporada regular. Se perdió la derrota del domingo debido a una lesión en la pantorrilla.

Fuera de las lesiones en la línea, el único otro titular de los Bengals que se perdió la victoria del domingo fue el esquinero Chidobe Awuzie, quien quedó fuera por un desgarro en el ligamento cruzado anterior. El equipo de Zac Taylor luchó contra las lesiones de muchos jugadores clave en diferentes momentos de la temporada, pero ahora solo está golpeado en la línea ofensiva. Después de que el enfoque se centrara en sus lesiones la semana pasada, Cincinnati cederá esos reflectores a Mahomes y su tobillo antes de la revancha del Juego de Campeonato de la AFC del domingo. No creo que al equipo en mejor momento en la conferencia le importe pasar desapercibido aquí.

¿Son Fred Warner y Dre Greenlaw los jugadores clave para que los San Francisco 49ers puedan vencer a Eagles?

Resultado de la Ronda Divisional: victoria por 19-12 sobre Cowboys.

Diría que los Bengals son el equipo en mejor momento en la NFL si no fuese por los 49ers, cuya victoria sobre Cowboys fue el duodécimo juego consecutivo sin derrota. El triunfo puso a Brock Purdy con marca de 7-0 como titular en la NFL, dejando fuera a los Cowboys de la postemporada a manos de su viejo rival por segunda temporada consecutiva, y reforzando las virtudes del coordinador defensivo DeMeco Ryans como posible entrenador en jefe. Ryans tuvo que cancelar dos entrevistas la semana pasada para preparar el juego contra Cowboys; en este punto razonablemente podría pedir a los posibles pretendientes un cheque en blanco.

Naturalmente, las estrellas de San Francisco tuvieron toda la atención luego de 12 victorias en fila. Este equipo está lleno de estelares. En la ofensiva tienen a Christian McCaffrey, Deebo Samuel y George Kittle. Saludable, Trent Williams es el mejor tackle izquierdo de la liga. Cada uno de sus tres mariscales de campo disfrutan los reflectores porque son mariscales de campo. Las cosas son igualmente brillantes en el lado defensivo, donde los Niners tiene al posiblemente Jugador Defensivo del Año, Nick Bosa, y al profundo All-Pro, Talanoa Hufanga.

Warner y Greenlaw se pierden de repente en la baraja. No sería apropiado decirles subestimados cuando Warner ha sido dos veces All-Pro de primer equipo en las tres últimas temporadas, pero su impacto en los 49ers y cómo hacen que esta defensiva trabaje, no obtienen el mismo tipo de titulares. Son los apoyadores más rápidos de la liga, y su rara habilidad para cubrir a uno de los mejores receptores de la liga ayudó a voltear dos importantes jugadas en el partido. Veamos cómo ayudaron a ganar el juego.

La primera jugada es la intercepción en el primer cuarto a Dak Prescott. Fue una tercera y 9 en la 21 de Dallas con el marcador 0-0. Sigamos la jugada con la información de Next Gen Stats de la NFL:

Los Cowboys vienen con sus dos receptores en el lado exterior. CeeDee Lamb (88) está alineado en la ranura y posiblemente tenga algo de flexibilidad en la ruta que pueda hacer para deshacerse de la cobertura en este escenario. Ryans le muestra a Prescott una línea de golpeo cargada antes del centro, y lo que parece ser una cobertura de un solo profundo detrás del perímetro, con Lamb frente a frente contra el defensivo de ranura de 49ers, Jimmie Ward (1). Es el enfrentamiento que le gustaría a Prescott si es uno contra uno. No lo es. Ward acaba marcando a Dalton Schultz (86) y se agrega a la carga cuando Schultz se queda a bloquear. Los 49ers terminan enviando a seis para presionar a Prescott, dejando a cinco en la cobertura. Ezekiel Elliott (21) se escabulle y queda abierto, pero Prescott no lo puede ver bajo la presión. Hufanga (29), quien parecería el defensivo indicado para tomar a Lamb si carga, se queda para cubrir la zona.

En lugar de eso, el defensivo que queda para perseguir a Lamb es Greenlaw (57), quien impide a Lamb para que este cruce o corra por su lado del campo. Sospecho que Greenlaw fue auxiliado por Tashaun Gipson (31), pero esta no es una tarea sencilla para un apoyador contra uno de los mejores receptores de la liga. Si Lamb puede superar a Greenlaw, tendrá potencial de gran jugada. Si puede contra él en la mitad del campo, será un primero y 10. En lugar de eso, Prescott tiene que seguir con su progresión, no ve a Elliott y lanza tarde a Michael Gallup (13), solo para darle a Deommodore Lenoir (38) una fácil intercepción. La siguiente jugada fue más impresionante. Se dio en el tercer cuarto con el marcador 9-9 y los Cowboys en tercera y 5 desde la 40 de San Francisco. Una conversión llevaría a Cowboys al rango de anotación, y una gran jugada los pondría arriba en lo que hubiese sido un touchdown critico en un juego en el que no había muchos puntos por ahí.

El coordinador ofensivo de Cowboys, Kellen Moore, envía uno de los más simples (y más efectivos) conceptos del libro con cuatro verticales, con cada uno de sus receptores corriendo derecho en el campo. Prescott simplemente tiene que elegir su enfrentamiento favorito y enviar el balón con calma. También tiene a Elliott (21) habilitado y sin cobertura de nuevo en una ruta poco profunda y controlada.

Ryans muestra una presión 'A-gap' (los huecos entre centro y guardia) con sus dos apoyadores y para fabricar un defensivo libre en la carga. Los Cowboys ajustan la protección, pero ambos apoyadores se quedan y Hufanga (29) rompe casi sin ser tocado obligando a Prescott a deshacerse del balón rápidamente.

Hufanga estaba con Lamb (88) en la ranura, lo que dejaba una asignación virtualmente imposible para Warner (54). Warner tiene que mostrar la carga por el medio, al lado izquierdo del centro, correr al momento que se centra el balón y subir por la costura opuesta a Lamb. Es suficientemente duro cuando algunas defensivas piden a apoyadores correr 20 yardas en la costura con el ala cerrada en la cobertura Tampa-2. Los 49ers le piden a Warner perseguir a un receptor abierto estrella y dándole una ventaja de espacio en el proceso.

Warner sigue y la logra. El apoyador de 26 años corre paso a paso con Lamb, llegando a 18.1 mph (29.1 kmh), (Lamb llegó a 19.2 mph o 30.8 kph en la misma jugada). Prescott ve lo que debería ser un enfrentamiento disparejo antes de tener que deshacerse del balón y lanza un excelente pase a donde piensa que Lamb estará abierto, pero Warner alcanza a Lamb y rompe el pase.

Esta jugada encapsula por qué ambos, Ryans y Warner, hacen que esta defensiva funcione. Ryans es capaz de usar la amenaza de los apoyadores para presionar o cubrir. Si ambos apoyadores presionaban, los 49ers tendrían a Bosa uno a uno contra Tyler Smith (73), lo que forzaba al centro a su izquierda; una vez hecho, los 49ers tendrían a tres presionado contra dos linieros en la derecha de la línea, creando al defensivo libre. Si Prescott hubiera tenido tiempo, hubiese elegido el lado izquierdo para tirar a Schultz (86) o T.Y. Hilton (16), pero no tuvo tiempo.

Warner podría ser el único apoyador en la NFL capaz de cubrir tanto terreno como lo hizo contra Lamb en esta jugada. Lamb tuvo un buen juego en la ranura, acabando con 117 yardas y 13 recepciones, pero esto era una anotación contra la mayoría de los apoyadores. La velocidad de recuperación de Warner llevó a la jugada a un despeje, y los 49ers tomaron una ventaja que ya no abandonarían en la siguiente posesión.

Tener dos apoyadores que puedan correr como si fueran backs defensivos será útil contra los Eagles, que tienen un mariscal de campo que se desplaza como corredor. Hurts cambia las matemáticas de las defensivas rivales y las supera al convertirse en parte del ataque terrestre; tener a Warner y Greenlaw (y al tercer apoyador Azeez Al-Shaair, quien estará en el campo cuando los Eagles usen dos o más alas cerradas) le da a los 49ers una mejor oportunidad de resistir y hacer la pelea más justa.

Hurts también ha mejorado drásticamente esta temporada lanzando. ESPN Stats & Information tiene una división de dirección de pase que separa el campo en 15 zonas verticales. Si nos enfocamos en las siete zonas en el medio del campo, Hurts promedió solo 44.8 yardas por pase por juego en esa área hace un año. Después de agregar A.J. Brown, quien sobresale en esa área del campo, Hurts promedió más de 79 yardas por juego en el 2022.

Los 49ers, como era de esperar, registraron un QBR de 52.9, el mejor de la liga, y permitieron la séptima menor cantidad de yardas por intento de la liga en lanzamientos a esa área del campo. Incluso interceptaron un 5 por ciento de pases en esas zonas, que también fue la mejor marca. El medio del campo es una zona de exclusión aérea para las ofensivas rivales contra San Francisco. Hurts pondrá a prueba su crecimiento contra el mejor dúo de la liga.

Al igual que el 49ers-Cowboys, no creo que 49ers-Eagles sea el juego más hermoso del fin de semana. Sin embargo, si miras de cerca, verás algunas jugadas de Warner y Greenlaw que podrían calificar de atractivas. Ryans merece un trabajo de entrenador en jefe y debería obtener uno esta temporada baja, pero es una pena que el destacado ex apoyador (y alguna vez jugador de los Eagles) no se pueda llevar al dúo estelar de San Francisco cuando se marche.