<
>

La tibia, un hueso que los runners debemos cuidar

ESPN Run

La tibia es uno de los huesos más largos del cuerpo humano y junto con el peroné forma el esqueleto de la pierna que va desde el tobillo hasta la rodilla. Su principal función es dar estabilidad y soportar el peso del cuerpo. Por esta razón tiene forma de columna o antorcha, siendo en la parte inferior mas fina y en la superior mas ancha, hasta llegar a la rodilla donde tiene una base plana sobre la que se asienta el menisco.

En este hueso además originan algunos músculos que son muy importantes a la hora de correr como lo son los gemelos, el soleo y los tíbiales, tanto anterior como posterior. Estos músculos, son alargados y fuertes y necesitan un hueso robusto y fuerte para poder ejercer su función. Además, en la parte de atrás del hueso se encuentra el tendón de Aquiles.

En los deportes de contacto la lesión más habitual en la tibia es la fractura por impacto. Pero en cambio, en el running las lesiones más comunes en este hueso son las fracturas por estrés o periostitis. Lo bueno es que este tipo de dolencias "avisan" con tiempo, y se pueden evitar teniendo un entrenamiento moderado y una técnica de carrera que disminuya el impacto.

Por ejemplo, aumentando el número de pasos por minuto, es decir la frecuencia de zancada, o bien evitando el impacto con el talón. En este sentido, hay que tener en cuenta que la tibia necesita tanto los impactos que produce la carrera como la tracción de los músculos para aumentar su densidad ósea, pero a la vez, si alguno de estos dos componentes o ambos son demasiado intensos, el hueso empezará a sufrir y se acabará lesionándose.

Por lo tanto debemos realizar siempre un entrenamiento en modo progresivo y con una buena técnica. Y si notas dolor alrededor del hueso, debes detener tus entrenamientos, y ver a un especialista.

¿Alguna vez sentiste dolor en la tibia?