Oportunidad dorada para Checo Pérez y los aficionados mexicanos en el GP de México

Los organizadores han montado un dispositivo de seguridad muy completo, ahora toca respetarlo; por otro lado, ¿podrá Checo coronar un domingo de ensueño?

La edición 2020 del Gran Premio de la Ciudad de México tuvo que ser pospuesta para el año 2021 por el virus del COVID-19 que paralizó al mundo entero. El Autódromo de los Hermanos Rodríguez tuvo que esperar un año para volver a escuchar el rugido de los autos y la emoción de las carreras.

Durante este tiempo, los organizadores redoblaron esfuerzos para buscar medidas que pudieran permitir la celebración del Gran Premio. Crearon un protocolo para solicitar a cada asistente un esquema de vacunación completo o bien una prueba de COVID negativa no mayor a 72 horas.

Estipularon el uso de cubrebocas obligatorio en todo momento durante el fin de semana y buscaron implementar medidas para evitar aglomeraciones en los diferentes accesos.

Las reglas están puestas. Las medidas están tomadas y las indicaciones dadas. La pelota ahora está del lado de cada aficionado que se dará cita en el inmueble para respetar y hacer respetar dichas medidas con un solo objetivo: Cuidarnos unos a otros.

Como mexicanos, tenemos una oportunidad de oro para demostrarle al mundo que somos capaces de respetar las reglas y de celebrar un evento deportivo de nivel mundial, como este, en circunstancias como las que atraviesa el planeta.

Y así como en la grada tenemos una oportunidad muy importante, también en pista tenemos la oportunidad de festejar un podio de Checo Pérez quien por primera vez correrá en México con un auto que realmente le da la oportunidad de festejar con los mexicanos, en el espectacular podium en la zona del estadio.

Desde que la Fórmula 1 volvió a México, Red Bull ha tenido muy buenas actuaciones en la capital. Lo que sumado al gran momento que atraviesa Checo Pérez con la escudería austriaca, nos lleva a pensar que la denominada F1esta puede ser total.

Un podio de Pérez sería la cereza del pastel para el que ha sido reconocido en múltiples ocasiones como el mejor evento del año de la Fórmula 1.

La mesa esta puesta y sólo el tiempo dirá si Checo Pérez fue capaz de coronar un fin de semana de ensueño, y si los mexicanos fuimos capaces de cuidarnos los unos a los otros respetando las reglas y las medidas señaladas.