Quejarse por la radio es más común que un rebase en pista

Se abre la vuelta 48 de las 70 pactadas en el veloz trazado de Gilles Villenueve -veloz como Spa, con los muros cerca como Mónaco.

Han sido 47 giros completados al límite del error, pues Lewis Hamilton ha mantenido el ritmo para ser una amenaza para el líder de la carrera, Sebastian Vettel –además, han sido 47 giros bajo un durísimo calor primaveral en Montreal.

La transmisión muestra al Ferrari y Mercedes dejando la curva dos y subiendo para trazar la curva tres y cuatro que conforman la primera de las tres chicanas del circuito. Entonces el auto rojo tiene algo de sobreviraje y el piloto debe corregir agresivamente; la maniobra lo saca del trazado y se va al pasto. Es una chicana a la que se entra a 145 km/h y se sale a 190 –se puede inferir que Vettel tuvo que controlar un auto a 100 km/h con las llantas slicks muy sucias del pasto y tierra una vez intentó volver.

El Ferrari vuelve a pista no sin que el piloto lo riña al menos en dos ocasiones con el auto. Pero no está solo. El Mercedes de Hamilton intenta pasar por el lado interno; Lewis calcula que no tendrá el espacio y frena. El Ferrari mantiene la primera posición con la Flecha de Plata siguiéndolo muy de cerca. En control de carrera, sacan el reglamento.

  • Artículo 27.3 de las reglas deportivas FIA que establece cuando el piloto puede reintegrarse a la pista: “cuando sea seguro hacerlo y sin ganar una ventaja duradera”. ¿Cuándo es eso? ¿Cómo se calcula eso luego de 47 giros al límite, a más de 40 grados centígrados en el habitáculo del auto y con presión detrás...?
  • Apéndice L del código deportivo de FIA, capítulo IV, articulo 2b: “las maniobras que puedan obstaculizar a otros conductores, como el uso deliberado más allá del borde de la pista o cualquier otro cambio anormal de dirección, están estrictamente prohibidas”. Este es más claro, aunque en estas circunstancias –un piloto que ha cometido un error y que debe retomar el control del auto y la pista- no queda claro cuál es la intención de Vettel. ¿Intentó deliberadamente obstruir a Hamilton?

Con estas dos reglas en mano, los comisarios de pista decidieron penalizar con cinco segundos a Vettel. Hamilton lo único que debió hacer el resto de vueltas –21 completas- era mantenerse a menos de cinco segundos de distancia de Vettel. Y aquí cabría preguntar: ¿es eso competir? ¿calcular? ¿competir con calculadora en mano? ¿qué es eso?

Nico Rosberg piensa que la sanción es justa, otros pilotos dicen que no. Parte de la afición apoya la posición de Rosberg y otros no. Y sin ninguna sorpresa, Hamilton asegura que fue bloqueado y que Vettel volvió a pista de manera insegura; Vettel sostiene que fue sin intención y que no tenía otra manera de volver al trazado.

ES EL REGLAMENTO

Evidentemente este particular caso pasó por el criterio de los comisarios. No compro el argumento de: “son las reglas; así están escritas”. Tan es a criterio que hay toda una discusión sobre las posibilidades de volver a pista de Vettel y –quizá aún más complicado y que es pertinente a otros deportes, por ejemplo, la mano en el futbol- las intenciones de las personas.

Ninguna regla será perfecta y ninguna dará con la intención verdadera del deportista en un momento dado y sujeto al caos –porque ni todas las manos son iguales, ni todos los despistes.

El problema de la Fórmula 1, de acuerdo a mi percepción, a lo que conozco del deporte desde que lo sigo, y de acuerdo a muchas otras personas incluidos protagonistas del deporte –pilotos, ex pilotos- es que ha perdido esencia competitiva. O, dicho de otra manera, los pilotos y los equipos viven bajo la cultura que ha desarrollado el reglamento: la cultura del lloriqueo.

Todos la viven y la han explotado a su beneficio –también Vettel y Ferrari. Que si el que me rebasó lo hizo bien o mal; que si se pasó de agresivo; que si ganó ventaja por cometer un error; que si esto o aquello... ¡quejarse por la radio es más común que un rebase en pista!

“Obviamente me afecta hoy porque tiene impacto en el resultado de mi carrera, pero creo que es un asunto más grande”, dijo Vettel sobre el estado del deporte actualmente.

El tema del estado del deporte da para un ensayo bastante largo y no es el objetivo de este texto así que iré concluyendo la idea principal: la Fórmula 1 no puede decir a los aficionados que trabajan por un deporte de mayor espectáculo en pista y a la vez tener este reglamento. No son compatibles. Este reglamento no es la forma para incentivar a los pilotos a arriesgar ni para ir a fondo –este año se tuvo que aumentar la carga máxima de combustible permitida, para que los pilotos puedan ir a fondo por más tiempo en la carrera, y Renault dijo que esto tampoco es solución.

Es un reglamento que atenta a la competitividad e incentiva el cálculo. Póngase un minuto en la situación del piloto bajo este reglamento y bajo la tensión propia de un deporte que demanda mucho mentalmente: ¿para que arriesgar en un rebase? Si algo sale mal (y muchas cosas pueden salir mal porque son maniobras al límite), hasta podría despistarme y perder tiempo o incluso la carrera si hay un choque, y además... ¡me van a penalizar! (tres posiciones atrás en el próximo arranque; puntos en el carnet... etc, etc).

Lo que le sucedió a Vettel en Canadá fue el ejemplo más mediático del ‘reglamento anticompetitivo’ y la ‘cultura del lloriqueo’, ¿se dieron cuenta lo rápido que se quejó por la radio Hamilton?

Pero hubo otro caso muy puntual en la carrera que pasó desapercibido y que de nuevo ejemplifica la ‘cultura del lloriqueo’: Checo Pérez rebasó a Grosjean; la maniobra, obviamente, fue al límite del error. Grosjean fue rebasado no sin antes haber sido levemente desplazado por el auto de Checo, ¿qué hizo? Exacto: lloró por la radio.

Estoy de acuerdo con Vettel. Esto debe de cambiar. Debe de empezar por los pilotos: dejen de quejarse y pónganse a correr, incluso en contra de este reglamento anticompetencia. Compitan contra el reglamento. El problema de fondo, es el reglamento. No digo que quejarse sea exclusivo de esta 'época' de F1, pero nunca había sido tan común; tan de cada carrera.