El piloto argentino habló en Malasia, en la previa del GP de Baréin, sobre su error de Bakú, la bronca de Flavio Briatore y las charlas internas.
Franco Colapinto llegó a la tórrida Malasia en capilla. El enojo de los altos mandos de Alpine por su error del pasado GP de Azerbaiyán fue grande, especialmente en el férreo Flavio Briatore. La temperatura del italiano se elevó a tal nivel que el mismo piloto argentino debió desmentir que hubiese existido la posibilidad de ser enviado al banco de reservas en el GP de Baréin. El yerro en la primera curva de Bakú le costó siete puntos al equipo de Enstone tras el choque que generó el bonaerense y que sacó de carrera a su compañero Pierre Gasly y Lando Norris. Para colmo, ese mismo topetazo descontrolado permitió el ingreso a zona de puntos de Racing Bulls, la escudería con la que los franceses bregan por el quinto puesto de Constructores. Las seis unidades que los de Faenza se llevaron del trazado azerbaiyano le dieron un saldo negativo de -13 a Alpine, entre los que perdió y los que ganó la segunda escuadra de las bebidas energizantes.
“Al final es un gran error con una consecuencia muy grave. Fue un bloqueo en un relanzamiento que tuvo una consecuencia muy grande para el equipo. Es normal que todos estén enojados, es algo que no debería pasar. Me disculpé mucho por todo eso y Flavio quiere ganar, esto no puede pasar”, declaró el argentino en Sepang, en el día de atención a la prensa previo al comienzo de la actividad de la 16ª fecha de la 77ª temporada.
Tras la carrea de Azerbiayán, disputada el pasado sábado, Colapinto viajó directo a Inglaterra para presentarse el lunes en Enstone, la sede de Alpine, algo que ya estaba estipulado de antemano. Al ex-Williams lo esperaba una larga sesión de simulador para conocer el trazado malayo, ausente de la agenda de F1 desde 2017. Claro, después del incidente de carrera, además de la sesión de pista virtual también tuvo la reunión en la que le marcaron claramente las pautas sobre qué cosas no pueden volver a ocurrir.
“Manejamos todo internamente, todo bien y positivo. Ya tengo ganas que que arranque esta carrera. Los momentos difíciles nos hacen más fuertes. Ojalá podamos salir más fuertes y tener un buen fin de semana acá. Hablamos de lo que teníamos que hablar para hacer más fuerte al equipo, fortalecerlo después de estos momentos es nuestro objetivo y cuando las cosas van mal o pasan momentos complicados y cosas así, es importante que nos mantengamos unidos y entender qué hacer para mejorar de cara al futuro para que no vuelva a pasar y esos momentos nos hacen más fuertes. Ojalá el futuro nos sonría y podamos darle la vuelta a la situación rápido”, dijo Colapinto.
Está claro que, tras el fuerte tirón de orejas, la imagen puertas para afuera debía ser la de unidad. Es una decisión lógica y conveniente en situaciones de crisis en cualquier deporte. “Es así, tenemos que seguir con todo el equipo, seguir empujando y seguir aprendiendo de estos de estos momentos difíciles, duros. Es cuando más tenemos que aprender, entenderlo todo para que no vuelva a pasar y, por mi parte, obviamente aprender de estos momentos. Tenemos que volver rápido a la situación y tratar de conseguir un buen resultado aquí”, dijo Franco.
El piloto de Alpine también hablo sobre Lando Norris, quien tras la carrera de Azerbaiyán encendió la mecha al pedir una fecha de suspensión para el argentino, un pedido desproporcionado y con el valor agregado de que se trata de la palabra del campeón de la categoría, posición que le entrega a sus dichos una trascendencia más grande. El inglés de McLaren luego se disculpó, pero sus palabras generaron repercusión en las redes. “El abuso en línea está mal. Creo que Lando fue hace un tiempo de los que más habló de eso. Así que probablemente sabe mucho sobre el odio y todo ese lado del deporte. Se disculpó. Creo que dijo cosas en el calor del momento… Todo bien”, analizó Colapinto.
Malasia se presenta como un gran examen para el piloto argentino. De entrada, deberá dar una muestra de superación y fortaleza para dejar atrás el error y reencauzar su temporada en el nivel que llevaba hasta la fatídica primera curva de Bakú. Colapinto llegó a Azerbaiyán después de su mejor fin de semana en F1 con su brillante trabajo en Madrid y, si bien parece que todo fue tirado por la borda el sábado pasado, será el mismo Franco el que deberá empezar a dejar atrás el yerro.
La empresa es compleja. Nunca corrió en Malasia, un lugar en el que el calor y la humedad castigan enormemente. Y dos detalles más para nada menores: la lluvia y su penalización. Fuertes aguaceros cayeron en Sepang durante martes y miércoles. El pronóstico marca el momento de la clasificación del sábado como el de menor chance de chaparrones, para el domingo, en la carrera, la probabilidad ronda el 50%. Y a todo el combo, Franco le deberá agregar cinco posiciones a su lugar de clasificación, la réplica final del Bakúgate.
Colapinto se alistó fuertemente en Enstone para el desafío de Malasia. “Creo que estamos bien preparados. Llegamos tarde a propósito para poder tener más datos de Malasia y más datos de la unidad de potencia, así que creo que la preparación es bastante buena. Es un circuito bueno, parece divertido, difícil, caluroso, así que veremos cómo están las condiciones de este fin de semana y el clima. Creo que hay muchos factores diferentes que todavía no hemos visto este año”, contó. Un buen fin de semana pasó a ser un hecho de necesidad y urgencia para Franco, por Alpine y por él mismo.
