'El Zurdo' pondrá en juego sus títulos AMB y OMB de crucero ante el 'Monstruo Mexicano' en Las Vegas el próximo 2 de mayo
Gilberto ‘El Zurdo’ Ramírez (48-1, 30KOs) ya siente la emoción de ser la figura del 2 de mayo, aunque advierte estar tranquilo. El campeón crucero de la AMB y OMB no dudó en poner en juego sus dos cetros mundiales cuando le llegó la oferta de enfrentar a David Benavídez.
El originario de Mazatlán, Sinaloa, ha esperado durante toda su carrera ser protagonista, la oportunidad le llegó con 34 años y admite que “es la pelea y la fecha más grande de mi carrera”.
A pesar de ser el primer mexicano en coronarse en supermediano y en peso crucero, será la primera vez que peleará en mayo en la ‘Ciudad del Pecado’, lo que deja abierta la especulación de que no ha recibido la atención y la valoración que otros han tenido. Sin embargo, eso no le quita el sueño. “El valor uno se lo da. Estoy contento con mi carrera, con mi trayectoria y con lo que he hecho. Este 2 de mayo voy a salir victorioso, brillar y la gente va a saber quién es ‘El Zurdo’ Ramírez”, explica.
Las claves del combate
Ganar por nocaut o por decisión es la finalidad del Zurdo, aunque buscará el “nocaut inteligente”, lo que señala como una forma de interpretar y leer lo que pide el combate, aplicar el plan establecido y ejecutarlo en cada round. A la par con esa meta, lo único que le puede prometer a los fanáticos es que “va a ser una guerra arriba del ring, pero siempre me visualizó ganando y con la mano en alto todas las noches”.
A Ramírez no le intimida Benavidez sobre todo porque estará en la categoría en donde mejor se ha sentido, debido a que ya no sufre por marcar el peso y su cuerpo no se estresa tanto. Pretende sacarle provecho a la diferencia física, especialmente de peso, debido a que Benavidez es un 175 libras saltando a las 200 libras. “La ventaja que puedo tener es boxeándolo y de alcance, además de mi inteligencia”.
Para el sinaloense, la mejor herramienta del ‘Monstruo Mexicano’ es el volumen de golpeo y que “siempre va hacia adelante y nunca se cansa”, pero eso no le asusta, sino todo lo contrario: “va a ser una pelea interesante porque soy un boxeador muy completo, sé boxear a la media y corta distancia” y, cierra nuevamente, con la frase: “una guerra arriba del ring”.
La enseñanza de la derrota con Bivol
A Ramírez perder le provocó una obsesión por ganar. Durante su etapa amateur perdió sus primeras ocho peleas y más allá de tirar la toalla y dedicarse a otra cosa se focalizó solamente en el triunfo. “Desde ahí no volví a perder hasta profesional y seguimos ahora con la racha de victoria”, señala.
Y es que como profesional solamente tiene un revés y fue buscando el título semipesado ante Dmitry Bivol. “Aprendí bastante. La paciencia sobre todo y que después de esa pelea me convertí en campeón del mundo, defendí mi título, gané otro título y me sentó muy bien esta división. Aunque pierdes siempre sales ganando. A veces perder te enseña más que ganar”, añade.
‘El Zurdo’ considera que un triunfo en Las Vegas lo catapultaría a otro nivel, por eso le quiere dedicar la pelea a la fanaticada mexicana, “especialmente a mí y a mi familia”, concluye.
