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Contragolpe: Dos 'ancianos' dan lecciones de cómo se debe pelear

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El adiós de Chisora y la resurrección de Wilder (1:33)

German García reacciona al triunfo de Deontay Wilder sobre Derek Chisora y lo que se viene para ellos. (1:33)

Los pesos pesados se robaron el espectáculo en Londres; Mayweather quedó expuesto y el hijo de Pacquiao noquea. Sigue el pulso del boxeo en Contragolpe de ESPN.


Ya lo decía Mario Vargas Llosa en la Civilización del Espectáculo que vivimos en un mundo en el que el entretenimiento, la diversión y escapar del aburrimiento son la pasión universal. Y parece que los ingleses han aprendido a explotarla muy bien en el boxeo. Dos pugilistas ancianos sobre el ring. Uno que anunciaba que sería su última pelea a los 42 años como es Derek Chisora y el otro, de 40, buscando revivir un pasado ‘muerto’ como es Deontay Wilder. El resultado fue increíble. Le dieron lecciones a los mejores de la actualidad de cómo se deben entregar en un combate.

Los fanáticos de Inglaterra respondieron llenando la O2 Arena de 20 mil personas y los pugilistas se entregaron en una lucha de poca técnica, pero de sobrada emoción. El público estuvo de pie, gritó hasta quedar sin voz y disfrutaron de una reyerta envuelta en incertidumbre. Primero Wilder castigaba sin piedad a Chisora, que parecía acróbata moviéndose en las cuerdas y en ocasiones cayendo sobre ellas, aferrándose como si tuviera un abismo al lado, pero luego su derecha le dio vuelta a la tortilla en el cuarto asalto, tambaleando a Wilder y así continuó la pelea, entre la resurrección de ‘The Bronze Bomber’ y las minas que descargaba ‘War’. Ambos le hicieron honor a sus apodos. Chisora cayó en el octavo y en el undécimo, mientras que Wilder resbaló antes del final.

Chisora se fue con 14 derrotas y 36 triunfos, pero con aplausos por haber brindado, una vez más, otro gran espectáculo, algo que peleadores como Teófimo López, Shakur Stevenson y muchos de la nueva generación han olvidado. Su espectáculo está en redes sociales y en conferencias: mucho humo y poco fuego en el cuadrilátero. Y una pelea entre dos boxeadores con más pasado que futuro dejó extasiados a los fanáticos y ya originó la siguiente rivalidad, con posible lleno total: Wilder vs. Anthony Joshua, la cual promete mucha emoción y morbo al ver cuál de los dos gigantes terminará en la lona.

Mayweather quedó expuesto

La novela Pacquiao-Mayweather II tiene mucho drama y promete giros insólitos, como las novelas mexicanas. De repente Mayweather salió diciendo que la pelea contra Pacquiao sería una exhibición, y la respuesta del filipino y los organizadores es que el peleador estadounidense ha estado cobrando los cheques por adelantado. Incluso lo amenazan con demandarlo porque tienen el contrato con su firma y testigos que lo avalan.

Eso ha generado miles de especulaciones y teorías sobre por qué decidió mentir en público. La versión de que se está quedando sin dinero volvió a la escena; también que se arrepintió y está tratando de provocar una ruptura del contrato. Otros dicen que es parte de un guion para vender la pelea: crear un problema, fijar al villano y luego, el 19 de septiembre en Las Vegas, hacerlo pagar. Hay una, en particular, que robó mi atención: que es obra de los apostadores para hacer creer que Mayweather no está al nivel de Pacquiao, para que los fanáticos muerdan el anzuelo y el día de la pelea ganen los casinos. ¿Qué piensan ustedes?

Zayas tiene pantalones

Si el boricua Xander Zayas (23-0, 13 KOs) fuera un político, sería el más amado en Puerto Rico, porque cumple lo que promete. Cuando se coronó campeón dijo que su meta era ser el mejor y no huirle a nadie. Su primera defensa fue una unificación ante Abass Baraou; ahora, con el título superwelter de la AMB y OMB, busca al rival más temido, más complicado y con mayor pegada: Jaron ‘Boots’ Ennis (35-0, 31 KOs). Si le gana, dejaría a todos con la boca abierta; y si pierde haciendo una gran presentación, perdería contra el mejor. Viéndolo de esa forma, es un ‘win-win’ para él, y con 23 años tiene todo el tiempo a su favor.

El hijo de Pacquiao noquea

Después del empate en su esperado debut profesional, con olor a derrota, Emmanuel Pacquiao necesitaba un triunfo para convencer y ganar confianza. Y así fue. Enfrente le colocaron a Darrick Gates, un veterano de 36 años con una sola pelea profesional; es decir, debutó en 2024, se retiró y lo trajeron de vuelta para enfrentar al hijo de Pacquiao. Gates entregó todo en el primer asalto, complicando por momentos a Emmanuel, y en el segundo asalto sintió que había hecho su trabajo y cobrado su cheque. Pacquiao Jr. lo mandó dos veces a la lona y el réferi dijo no más. Hay que ser muy optimista para pensar que seguirá el camino de su papá.