Los Rays esperan que con Freddy Peralta en la loma, y un Tropicana Field abarrotado, puedan derrotar a Brewers en el Juego 3 de la Serie Mundial.
ST. PETERSBURG - Los Tampa Bay Rays reciben a los Milwaukee Brewers, el lunes en la noche, en el tercer juego de la Serie Mundial de Grandes Ligas (MLB), obligados a ganar para evitar caer en un hoyo del que nunca ha salido equipo alguno en la historia del evento.
Los Brewers ganaron los primeros dos juegos en su casa para tomar ventaja 2-0 y ponerse a mitad del camino del primer título de su historia. Desde que la Serie Mundial entre los campeones de las ligas Americana y Nacional fue creada en 1903, 10 equipos han regresado de un 0-2 (siendo el último los New York Yankees contra los Atlanta Braves en 1996), pero ninguno de un 0-3.
De hecho, en la historia de la postemporada de MLB, solamente los Boston Red Sox contra los Yankees en la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2004 se repuso de perder los primeros tres encuentros para terminar ganando una serie al mejor de siete choques.
Aunque en una situación adversa, los Rays estarán en el lugar ideal y con el pitcher adecuado.
El derecho dominicano Freddy Peralta, el Jugador Más Valioso de la final del joven circuito, abrirá por Tampa Bay el lunes en el Tropicana Field, mientras que el zurdo Robert Gasser comenzará por Milwaukee.
"Como saben, creo que están aquí, al igual que nosotros, en la Serie Mundial, porque han jugado un béisbol excelente durante toda la temporada regular y también durante los playoffs. Creo que ambos merecemos estar aquí", dijo Peralta, quien jugó por ocho años con Milwaukee y fue cambiado a los Mets para su última temporada antes de probar la agencia libre.
"Estoy muy agradecido de estar aquí, como ya les comenté cuando llegué al equipo. Es una situación y una posición increíbles para mí", subrayó.
Peralta, quien se enfrentará a su antiguo equipo por segunda vez (permitió siete carreras en 5.1 innings el 20 de julio pasado en Milwaukee cuando estaba con los Mets), tiene un promedio de carreras limpias de 0.90 en sus últimas nueve aperturas, y los Rays ganaron los nueve juegos.
"Quiero dejar algo claro. Cuando estoy en el montículo, lo veo todo como una competencia. Sé que quieren hacerme daño, quieren anotar carreras; y yo intento minimizar el daño y conseguir outs. Así es como lo veo", apuntó el derecho dominicano.
Peralta se ha sentido como en casa en el Tropicana Field, donde tiene efectividad de 1.45 en 37.1 entradas en siete salidas desde que llegó a los Rays el 2 de agosto, en la fecha límite de cambios. Tampa Bay empató con Milwaukee (55-26) en el tope de la lista de mejores equipos de Grandes Ligas jugando en casa.
Después de ver a los aficionados de Milwaukee llenar por completo el American Family Field en los primeros dos juegos, los Rays esperan un apoyo similar ahora que la serie se mudó a St. Petersburg.
"Estos aficionados de Milwaukee han estado haciendo mucho ruido. Sé que nuestros aficionados van a estar muy animados y emocionados de vernos regresar y volver a empezar", indicó Kevin Cash, el mánager de los Rays.
"Tenemos un lanzador muy bueno, al igual que ellos. Hay mucha confianza en que este equipo responderá. Lo han hecho durante toda la temporada y seguirán haciéndolo", remarcó Cash.
Gasser, quien fue compañero de Peralta en los dos años anteriores, abrirá por tercera vez en la postemporada, todas en la carretera.
"Para empezar, tengo mucha suerte. Sin embargo, ha requerido mucho trabajo duro (...). Requirió mucha perseverancia, trabajar con diferentes entrenadores en diferentes lugares y simplemente mantener el rumbo", explicó Gasser, quien ha permitido una carrera en nueve entradas en dos presentaciones en los playoffs.
"Me criaron con la mentalidad de actuar como si ya hubiera estado allí. He intentado mantener esa mentalidad", dijo Gasser. "Y luego, no dejarme llevar por la euforia ni por la frustración. Siento que, como abridor, tienes un partido largo, y si te emocionas muchísimo en la tercera entrada, todavía te quedan dos o tres entradas más".
Picheo de relevo, clave del éxito de Brewers en la Serie Mundial
Milwaukee tiene 9-1 en sus primeros 10 juegos de la postemporada y ha ganado los últimos seis, apoyado en una ofensiva resiliente que nunca se quita y un bullpen intocable. Los Brewers tuvieron que recuperarse de marcadores adversos en los cuatro juegos de su barrida ante los bicampeones Los Angeles Dodgers y se repusieron de estar abajo 4-0 en la primera entrada en el juego 2 de la Serie Mundial ante los Rays.
A la ofensiva, los dos equipos han lucido parejos. Milwaukee tiene ocho carreras con cuatro extrabases y seis bases robadas. Tampa Bay tiene seis carreras con cuatro extrabases y cuatro robos. Ambos han cometido errores defensivos que resultaron dañinos.
La diferencia, sin embargo, ha sido el pitcheo de relevo.
El bullpen tiene efectividad de 1.24 (7 carreras limpias en 50.2 innings) con 50 ponches y 16 boletos y se ha anotado ocho de los nueve triunfos de Milwaukee en los playoffs. Solamente seis equipos han finalizado una postemporada con una efectividad inferior, con al menos 25 entradas de trabajo.
El zurdo Aaron Ashby no ha permitido carrera en 15.2 innings y tiene tres salvamentos de cinco o más outs en la postemporada, la mayor cantidad desde que Mariano Rivera logró cinco en el 2003. Los relevistas de los Brewers se encargaron de 10 de las primeras 18 entradas de la Serie Mundial y solamente permitieron una carrera y lograron 12 ponches.
El relevo de Tampa Bay permitió ocho hits y tres carreras y otorgó siete pasaportes en 7.1 innings, en los primeros dos juegos del clásico de otoño.
"Sí, nuestro bullpen no recibe el reconocimiento que merece. Supongo que sí recibe reconocimiento, pero nunca se puede decir lo suficiente de ellos. Otra vez, seis entradas sin permitir carreras. No sé cuántas entradas fueron, no tengo todos los datos", apuntó Pat Murphy, el dirigente de Milwaukee, luego del triunfo en el Juego 2.
