Racket response: el mal año de Argentina, Murray, Djokovic y más

Con el correr de otra semana, esta vez el racket response trata sobre la actualidad del tenis argentino, Murray, Isner y mucho más. Aquí, algunas opiniones.

UN MAL AÑO DEL TENIS ARGENTINO

Gustavo Goitía, ESPNtenis.com
El dato frío, sin dudas, impacta. Y mucho. Esta semana, con el cierre del calendario regular de la ATP, por primera vez en 18 años el tenis argentino no logró un título en una temporada completa. Desde 1997 que el casillero no quedaba vacío. El último torneo que obtuvo un jugador de ese país quedó en manos de Leonardo Mayer, su mejor jugador en actividad, cuando se impuso a mediados de 2014 en el clay de Hamburgo. Justamente, fue él, con su derrota ante el local Richard Gasquet en segunda ronda del Masters 1000 de París, quien cerró la participación albiceleste en este año.

Desde el citado 1997, el récord de más festejos en los ATP se dio en 2004 y 2005, con nueve. Claro, fue tiempo de la generación dorada, a la que después se le sumó Juan Martín del Potro, quien llegó a superar a sus colegas de esa época. Con 18 coronas, el campeón del US Open 2009 solo está detrás, entre sus compatriotas, de Guillermo Vilas (62) y José Luis Clerc (25). Así, los argentinos no pudieron aumentar el número de 211 títulos, misión que queda pendiente para la próxima temporada.

Actualmente, la máxima potencia histórica del tenis latinoamericano apenas cuenta con un Top 50 en sus filas. Se trata de Mayer, ahora Nº36, el más regular de todos. Él espera, sin dudas, el regreso de Del Potro, quien justo esta semana confirmó que está ilusionado en volver y que pronto dirá en qué torneo de 2016 regresará oficialmente. Sin dudas, su ausencia es clave para que se viva este presente. De hecho, él consiguió siempre por lo menos un título de ATP en seis de los siete años anteriores.

A esta dura realidad se le suma, en un momento mucho más duro, lo que ocurre con las mujeres, que completaron otro año sin un título de WTA. La líder es María Irigoyen (195ª) y allí se nota mucho más la falta de recambio. Así las cosas, los fanáticos argentinos imploran por la vuelta de un Del Potro que pueda, con su sola figura, dar otra presencia e ilusionar.

MURRAY SE PREPARA PARA LA COPA DAVIS

Nik Atkin, ESPN UK
Las finales del World Tour podrán ponerse en marcha en el O2 Arena de Londres el domingo, pero Andy Murray está enfocando su atención inmediata en la final de la Copa Davis. Luego de su décima derrota en 11 partidos contra el número 1 del mundo Novak Djokovic en la final del Masters de París, Murray comenzará a entrenar en pistas de polvo de ladrillo en el Queen's Club el lunes.

Murray ha decidido postergar sus preparativos para el gran espectáculo de cierre de la ATP, ya que el duelo de Gran Bretaña contra Bélgica sobre la arcilla del Flanders Expo de Gent comienza el 27 de noviembre, apenas cinco días después del cierre en el O2 Arena.

En consecuencia, el número 1 británico quiere asegurarse de meter suficiente trabajo en esta superficie, ya que apunta a liderar a Gran Bretaña a su primer título de Copa Davis desde 1936.

Murray había comentado que temía que el cambio brusco de las canchas duras del O2 Arena a la arcilla le causara problemas de espalda -- donde tuvo dolores durante su victoria de cuartos de final contra Richard Gasquet en Bercy. Murray atribuyó el problema a la falta de tiempo de juego desde su derrota ante Djokovic en las semifinales de Shanghai.

LA MAYOR AMENAZA DE DJOKOVIC

Carl Bialik, FiveThirtyEight.com
Cuatro hombres han derrotado a Novak Djokovic desde mediados de octubre de 2014, entregándole cinco derrotas en total. Tres de ellos se unirán a Djokovic en el torneo de fin de temporada que arranca el próximo domingo en Londres. Se enfrentará al menos a uno de ellos. ¿Podrá alguno de ellos, o cualquier otro, evitar que Djokovic gane un cuarto título consecutivo en las Finales del Tour? Resulta difícil imaginarlo.

Djokovic ha hecho que ganar parezca algo tan de rutina, incluso contra otros jugadores de alto ranking, que ha invertido la sabiduría convencional en el mundo del tenis. Ha llegado a la final de los 14 torneos de Grand Slam y Masters que ha jugado -- de los cuales ganó 11. Y hasta eso ya parece algo de rutina.

Pero haber dejado al tenis patas arriba durante tanto tiempo al dominar en todas las superficies durante más de 52 semanas es algo que realmente no hemos visto antes. Las mejores rachas anteriores de Djokovic, Roger Federer y Rafael Nadal (y John McEnroe antes que ellos) tuvieron al menos una etapa de la temporada, ya sea en arcilla o en cubierta dura, en la que el número 1 lucía como el segundo mejor.

Cada una de las derrotas recientes de Djokovic fueron un shock. Sus últimos cinco reveses llegaron contra Ivo Karlovic, Andy Murray, Stanislas Wawrinka y Roger Federer (dos veces). Karlovic no clasificó para Londres. Murray, como el jugador número 2 del mundo, no se iba a enfrentar con Djokovic en Londres hasta al menos las semifinales. Pero Federer y Wawrinka son los Nº 3 y 4 del mundo, y uno de ellos enfrentará a Djokovic en la fase inicial.

Entonces, ¿quién puede molestar a Djokovic en el O2 Arena? Su récord reciente en interiores no proporciona mucha esperanza. Ha ganado sus últimos 37 partidos desde hace tres años, incluyendo 24 contra los 10 primeros y 18 en contra el resto del campo de Londres, cayendo sólo en cinco sets.

ISNER TERMINA 2015 A LO GRANDE

Peter Bodo, ESPN.com
¿Quién no va a destacar a Novak Djokovic para alabarlo al final de la temporada regular del ATP? Pero voy a dejar eso de lado por ahora y poner mi granito de arena en la causa de John Isner, quien cumplió 30 años y acaba de lograr un récord carrera, clasificando al finalizar el año en el puesto número 11.

Y son apenas dos o tres partidos -- o dos o tres desempates -- fuera del codiciado top 10, tal vez incluso de un puesto en las finales del ATP World Tour. En su penúltimo partido de 2015, en el recién concluido París Indoor Masters 1000, Isner superó al Nº 2, Roger Federer, y luego empujó al resurgido David Ferrer a tres sets en los cuartos de final.

La victoria sobre Federer tuvo que sentirse bien dada la frecuencia con la que Isner se ha visto frustrado por los jugadores de élite a principios del otoño. Perdió ante Federer en el US Open y luego ante Novak Djokovic y Andy Murray en la sucesión de eventos de Asia. Desanimado, tal vez, Isner luego cayó ante su compatriota en ascenso, Jack Sock, en Suiza. Pero Isner terminó con un broche de oro.

Aquí está la cuestión con Isner: Llegó al juego muy suavemente de varias maneras, y así ha sido siempre un retoño tardío. Todos sabemos eso. Además, nunca tuvo un Wimbledon en el que Isner se haya podido lucir, ni se ha beneficiado de un buen período en los majors de cancha dura. Teniendo en cuenta estas limitaciones, le ha ido muy bien.

Todo lo anterior también significa que con una buena victoria aquí o allá en el Grand Slam, tal vez un golpe de suerte y una gran victoria en un Masters de cancha dura, Isner podría saltar a la altura del top 10. Además, con ese servicio y un cuerpo más robusto y resistente facilitado por la edad, ¿quién sabe qué más podría lograr?