Naomi Osaka es una de las jugadoras que brinda una bocanada de aire fresco al tenis femenino. Porque es joven, tiene talento, es carismática y también deja un mensaje muy claro cuando de injusticias sociales se trata.
En Flushing Meadows, la japonesa levantó su tercer trofeo de Grand Slam y su segundo en el US Open. Aún invicta en finales de torneos grandes es la única jugadora activa que puede alcanzar el récord que ostenta Mónica Seles en la Era Abierta, ganando las primeras seis definiciones de esta clase de torneos que disputó.
A su vez, con el trofeo levantado en el Billie Jean King National Tennis Center, la próxima número 3 del mundo se convirtió en la cuarta jugadora en actividad con más cantidad de trofeos de Grand Slam, empatada con la alemana Angelique Kerber.
Pero el combo Osaka no solamente es una mezcla de talento y números que, a sus 22 años, la depositan a presente y futuro en lo más alto del firmamento del tenis.
Lejos de quedarse allí, la japonesa se mostró muy activa tanto en sus conferencias de prensa como en la entrada de sus partidos respecto a la desigualdad social y el movimiento de black lives matter. Osaka llevó en sus tapabocas el nombre de diferentes personas de la comunidad para poder visibilizar más sus casos. Los siete nombres fueron: Breonna Taylor, Elijah McClain, George Floyd, Ahmaud Arbery, Trayvon Martin, Philando y Castile Tamir Rice.
Con su título en el US Open, Osaka esquivó, además, la fácil crítica del "tiene que focalizarse más en el tenis". Fueron tres semanas en las que tanto ella como su rival, Victoria Azarenka, mostraron ser las dos mejores jugadoras en Nueva York. Lo que no pudo ser en el Premier 5 de Cincinnati (también disputado en Flushing Meadows) terminó siendo en la definición del torneo más importante de los dos.
Entre tantos momentos de cambio e incertidumbre, la nipona demuestra que es esa figura que el tenis femenino necesitaba para volver al centro de la escena. Con toda una carrera por delante, la campeona del US Open escaló seis posiciones y saltó del 9° al 3° lugar del ranking WTA, pero su imagen y lo que representa trascienden mucho más.
