Doloroso, molesto, preocupante. Así es lo que sufre Caroline Wozniacki. La danesa, ex-Nº1 del mundo, actualmente tercera en el ranking, reveló en conferencia de prensa, tras ser eliminada de las Finales WTA de Singapur, donde intentaba defender el título, que padece de artritis reumatoide.
La destacada jugadora, la mejor en la historia de Dinamarca, campeona en enero pasado de su único Grand Slam, el Abierto de Australia, estuvo a dos games de vencer a la ucraniana Elina Svitolina y avanzar a semifinales, pero la derrota en tres sets la marginó del certamen que cierra la temporada.
De esa manera, la alemana Angelique Kerber, que este lunes le quitó el puesto de escolta de la rumana Simona Halep, se aseguró finalizar 2018 como Nº2 del listado. Por lo tanto, Halep, ganadora de Roland Garros, cerrará la temporada en la cima mundial, seguida por la dueña de Wimbledon.
Pero el tema que llamó la atención de todos y sorprendió fue lo que contó Wozniacki, quien está en pleno tratamiento y lleva meses con esta enfermedad autoinmune. "Al principio fue un ‘shock’, sientes que eres la deportista más en forma que hay y de repente tienes que trabajar con eso. Sólo tienes que ser positivo. Hay maneras en las que puedes sentirte mejor y eso es genial", expresó.
"Tuve que asimilarlo. Después del Abierto de Estados Unidos, tenía que averiguar qué estaba pasando realmente. Entonces fue cuando lo descubrí. Fui a ver a una de las mejores doctoras que hay y empecé el tratamiento", contó. "No es ideal para nadie, pero encuentras un plan, imaginas qué hacer, investigas y, afortunadamente, ahora hay cosas excelentes que puedes hacer. Simplemente te pones a trabajar para resolverlo y vivir con esto. Eso es todo. Estoy muy orgullosa de cómo fui tan positiva en todo este proceso, no dejé que me entorpeciera», señaló Wozniacki.
La danesa reconoció que comenzó a sentir fatiga después de Wimbledon y se despertó un día en verano sin poder levantar los brazos por encima de la cabeza. Después de hablar con los médicos tras el torneo de Montreal, supo que le habían diagnosticado artritis reumatoide.
"Creo que no quería hablar de eso durante el año, porque no quería dar ventaja o pensar que no me sentía bien. Aprendes cómo afrontarlo después de los partidos. Algunos días te despiertas y no puedes levantarte de la cama y sólo tienes que saber que es así, pero otros días estás bien. Incluso no te sientes como si lo tuvieses, así que eso es mucho. Ahora estoy contenta de haber terminado la temporada y quiero descubrir un plan para controlarlo aún mejor en el futuro. La medicina ahora es tan increíble que no estoy preocupada", remarcó.
Aún con esta enfermedad, ganó en Beijing su tercer título de la temporada y se clasificó para el Masters de Singapur. "Ganar ese torneo significó mucho para mí. La doctora fue increíble. Ella me dijo: ‘Puedes hacer lo que quieras hacer. Tienes que sentir tu cuerpo. Y mucho de eso también es mental. Tienes que creer en tí misma y debes creer que lo puede hacer", agregó. Ahora, a descansar tras un año especial en todo sentido.
