Complicado momento atraviesa el español Carlos Alcaraz (2°), que sufrió una dura lesión en su muñeca derecha en su debut en Barcelona y tomó la decisión de bajarse de los Masters 1000 de Madrid y de Roma, y de Roland Garros en pos de priorizar su recuperación, resignando puntos vitales en el ranking mundial ATP.
En una entrevista exclusiva a la revista Vanity Fair, el joven murciano, de 22 años, no solo se refirió a su relación con el italiano Jannik Sinner (1°), beneficiado indefectiblemente por su ausencia durante meses en el Tour, sino también acerca de lo que implica situarse constantemente en la mirada pública, la importancia del aspecto psicológico en el deporte y su lucha por transformarse en uno de los mejores tenistas de la historia.
"Hoy en día tenemos que tener muchísimo más cuidado con lo que decimos y hacemos, pero al final del día somos humanos, ¿no? Es estresante, porque tienes que pensar en lo que haces, cuándo lo haces y dónde estás todo el tiempo. Como personas que somos tenemos días buenos y malos. A veces nos despertamos sin ganas de hacer nada, pero aún así tenemos que aparecer y a veces no reaccionamos cómo deberíamos", aseveró el pupilo de Samuel López, quien totaliza 22 triunfos y tres derrotas durante 2026.
Por otro lado, el dueño de 26 títulos, siete de Grand Slam, le restó relevancia a la condición física: "Ha habido momentos en los que no paré para descansar. Eso me llevó a no jugar bien, a lesionarme o simplemente que no acabó bien. Creo que cuidar la salud mental es igual de importante o incluso más que cuidar el cuerpo. Hay personas obsesionadas con la estética física y para mí es igual de importante cuidar la cabeza".
Por último, el tenista más joven en completar el Career Slam, a raíz de su proclamación en el Australian Open hace unos meses, confesó el valor que le da a las rutilantes marcas que rompió desde irrupción en el circuito masculino: "Hay récords que quiero conseguir y que persigo, pero más bien para cuando pueda mirar atrás al final de mi carrera y ver lo que he hecho y dónde estoy comparado con otros".
"Tengo que reconocer que es bonito ver tu nombre en ciertos lugares, aunque hemos llegado a un punto en el que las comparaciones ya terminaron. Es bonito escucharlas, pero siempre voy a por mi propio estilo. Es lo que he creado y lo que he entrenado para perfeccionar, no he copiado a nadie. La gente ya sabe que yo soy Carlos Alcaraz", concluyó el ganador de los Premios Laureus, el cual planearía regresar a la competencia en la próxima edición de Wimbledon.
