La segunda ronda del Argentina Open llega a su fin con una sorpresa: la derrota del vigente campeón, Joao Fonseca, ante Alejandro Tabilo. De la alegría máxima en 2025 tras levantar el primer título de su carrera a la decepción que significa siquiera superar la primera ronda del cuadro.
Pese a ello, cuando la atracción brasileña encaró la conferencia de prensa no esquivó que fue una derrota dura pese a que estaba con una mentalidad positiva: “Físicamente me he sentido muy bien, estuve al 100%, aunque el resultado del partido no ha sido el esperado. Me voy un poco quemado, triste, tenía muchas ganas de ganar… pero no se pueden ganar todos los partidos".
¿Sintió la presión de ser el último que "levantó el mate"? “Si digo que no estaría mintiendo, así que sí; Seguro que tenía un poco más de presión, me he visto un poco tenso desde el principio del partido. Intenté llevar más de intensidad, de motivación, incluso busqué apoyarme en la tribuna, pero hoy no se pudo. Hoy faltó convicción y faltó confianza. Trabajaremos mucho en esto. Vengo entrenando bien, estoy confiado en que 2026 será un gran año para mí".
Siempre comparándolo con los mejores del mundo, el actual 33° del ranking mundial sabe que tiene que hacer su camino e ir poco a poco: “Obviamente, las expectativas están ahí, siempre habrá gente hablando de mi evolución, personas que me ven como el próximo Kuerten, el próximo Alcaraz o el próximo Sinner. Yo estoy haciendo mi propia historia, el año pasado ya gané en Buenos Aires, pero eso no significa que vuelva a ganar este año. Estuve 24 del mundo, pero eso no significa que vaya a ser el Nº1. Cada cosa lleva su tiempo, por mi parte solo puedo seguir trabajando duro, fortaleciendo mi mentalidad, mi técnica y mi físico. Cuento con un equipo muy bueno que me está ayudando a crecer como jugador y como persona. Cada tenista tiene su tiempo y tiene su historia, hay que respetar esto. No me gustan las comparaciones, pero van a estar ahí, así que debo tener la mentalidad preparada”.
En una gira que lo arrastra a sus raíces ahora toca jugar frente a su gente y las energías se renuevan: "Seguimos en Río, seguro que allí las cosas irán mucho mejor”.
