La historia de vida de Scott Jurek

Es un ferviente defensor de la alimentación basada en los vegetales, por cuestiones filosóficas, ambientales y de salud Getty Images

Nacido en Duluth, Minnesota, el 26 de octubre de 1973, Scott Jurek es uno de los ultramaratonistas más grandes de las historia. No sólo ha ganado un sin número de prestigiosas competencias, sino que, además, su estilo de vida ha marcado a muchos atletas. Su filosofía ha sido fundamental para su carrera deportiva y su vida personal: realiza un culto del cuidado del organismo, y para él la correcta alimentación es un pilar básico para el equilibrio físico y emocional.

Jurek tuvo una durísima infancia en Proctor, Minnesota, en donde durante muchos años hizo duras tareas hogareñas para ayudar a su familia ya que su madre sufría de esclerosis múltiple. La mala y fría relación con su padre hizo que se marchara de su casa cuando era muy joven. En aquellos años intentaba destacarse como esquiador, pero una vez en la universidad comenzó desarrollarse como corredor de montaña. Paralelamente fue interesándose por la nutrición, y experimentado con su propio cuerpo descubrió que se sentía más fuerte y más veloz cuando comía más vegetales y menos carne. Fue así que luego de un par de intentos con segundos puestos (1994 y 1995) en la Minnesota Voyageur terminó ganando esta prestigiosa y dura carrera de 80 kilómetros en las ediciones 1996, 1997, y 1998, cuando estableció el que aún hoy es el record del circuito: 6:41:16.

Después de graduarse de fisioterapeuta, profesión que descubrió y aprendió a amar ayudando a su madre enferma, se mudó a Seattle. Allí, en 1988 comenzó a competir a nivel nacional, ganando la Zane Grey Highline Trail 50 Mile Run y el Trail Run 50K río McKenzie, y colocándose en segundo lugar en su primera carrera de 100 millas, la Angeles Crest. Jurek ya era un corredor de renombre en los Estados Unidos.

En 1999, ganó la prestigiosa 100 millas Western States Endurance Run en su primer intento, derrotando a cinco veces campeón Tim Twietmeyer. Luego, ganaría la carera siete veces consecutivas, algo que jamás otro atleta logró. Durante los próximos cinco años, Jurek se anotó con victorias en la McDonald Forest 50K (1999), la Bull Run Run 50 millas (1999), la Leona Divide 50 Millas (2000, 2001, 2002, 2004), la Diez Vista 50K (en 2000 con récord del circuito, y nuevamente en 2003), la Silvertip 50K (2002), los Miwok 100K (2002, 2003, 2004). También compitió en Asia, en donde obtuvo la Oxfam Trailwalker 100K 2001 y 2002 (Hong Kong), ambos años estableciendo nuevos records para la carrera.

En 2005, sólo unas semanas después de ganar la Western States, Jurek estableció un nuevo record en el Ultramaratón Badwater, ampliamente considerada como una de las carreras más difíciles del mundo. Repitió su victoria en esa competencia en 2006, un año que también vio la primera de sus tres victorias consecutivas en el Spartathlon, una mítica carrera de 245 km entre Atenas y Esparta en Grecia, la cual Jurek es el único norteamericano en ganar, y tiene las dos mejores marcas del circuito detrás de Yiannis Kouros.

En 2010 logró un nuevo record para Estados Unidos, para la distancia recorrida en 24 horas con 165.7 millas (un ritmo promedio de 8 minutos y 42 segundos por milla), durante el 24-Hour World Championships en Francia, donde ganó la medalla de plata.

Más allá de los increíbles logros deportivos, que aún a sus 41 años sigue cosechando, Jurek tiene un perfil particular por ser un defensor de la alimentación basada en los vegetales, por cuestiones filosóficas, ambientales y de salud. Renunció a comer carne en 1997 y se convirtió en vegetariano en 1999, motivado por la creencia de que la mala nutrición era responsable de las enfermedades crónicas que vio en su familia y en sus pacientes como fisioterapeuta. En 2013 editó un libro, "Correr, Comer, Vivir", en donde asegura que los sufrimientos de su infancia y juventud le enseñaron a perseverar en circunstancias difíciles. Además, le atribuye a la memoria de su madre la principal fuente en las carreras de 24 horas.

También es conocido por mantener una actitud alegre en las competencias. Después de terminar las carreras, que con frecuencia se mantiene en la línea de meta por horas para alentar a los corredores más rezagados.