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La mega tienda oficial de los Juegos ofrece desde vino hasta bronceador

Vinicius y Tom, las mascotas de los Juegos, son las estrellas del local Getty Images

RIO DE JANEIRO (Enviado especial) -- Un vino tinto, una crema de protección solar, un reloj, una mamadera, un toallón de playa, un paraguas, un vestido de mujer, un juego de ladrillitos encastrables para niños, una moneda de oro macizo, una bufanda, un traje de baño y un álbum de figuritas. Todos esos productos, sin aparente relación entre ellos, tienen no una, sino dos cosas en común en Río de Janeiro. Poseen en algún lugar el logo oficial de los Juegos Olímpicos y están reunidos y a la venta en la inmensa tienda oficial del evento ubicada en el centro de Copacabana.

El 'Megastore Río 2016', según su nombre oficial, es una gigantesca carpa techada de unos 60 metros de frente que se interna casi media cuadra en la playa, en la intersección de la Avenida Atlántica y la calle Figueiredo de Magalhaes, y ofrece al consumidor casi todo lo que a este se le pueda ocurrir comprar con la temática de los Juegos y, probablemente, objetos que nunca se le pasarían por la cabeza.

A las 12.00 del mediodía de este domingo, la gente hace una cola de 30 metros bajo el sol de Brasil, que a esta altura del año es bastante fuerte y lleva el termómetro a 25 grados, para ingresar al lugar. Cuando finalmente logra su cometido, se encuentra en los espaciosos pasillos de este lugar que concilia bajo el símbolo de los cinco anillos una champaña alcohólica con prendas para vestir bebés.

Las estrellas del lugar son Vinicius y Tom, las dos mascotas oficiales de los Juegos, cuyos muñecos de peluche de varios tamaños están por todos lados. Además, su imagen aparece en las cajas y envoltorios de una gran cantidad de los productos que aquí se ofrecen.

"Los sábados y domingos se triplica la cantidad de gente. Ayer fue una locura. Y no me quiero imaginar cuando arranquen los Juegos...", le dice una transpirada vendedora a ESPN.com antes de salir casi corriendo a resolver la consulta de una señora con un pequeño niño en brazos.

Además de las interminables góndolas con todo tipo de cosas, adentro hay stands particulares de la marca de ropa deportiva que tiene como logo una pipa, de una reconocida empresa de relojes suizos, de la compañía que fabrica las ojotas más famosas de Brasil y hasta de la Casa de la Moneda, que ofrece -justamente- monedas alusivas de Río 2016 fabricadas con oro, con plata, con bronce y otras, más baratas, del mismo material con el que se hacen las de circulación oficial.

"Está muy linda la tienda, es enorme. Tiene mucha variedad de cosas de los Juegos Olímpicos, la verdad es que está hermosa", opina María da Paz con la mano izquierda fatigada de acarrear un repleto ejemplar de las enormes bolsas azules de tela que un par de empleados reparten en la entrada.

Cerca de ella, una familia integrada por padre, madre y una hija de unos tres años intenta poner en orden una gran cantidad de compras. Están sentados en el piso verde alfombrado, que está a tono con el interior del megastore. Al costado del papá hay una alta pila de productos, y pegada a la mamá hay otra un poco más baja. La niña grita y gesticula, impaciente por abrir y examinar cada uno de los objetos.

Ivonne, una mujer de unos 50 años que pasea con una amiga, mira con algo de sorpresa la escena. "Está todo muy caro. En el centro de la ciudad encontrás muchas de estas cosas a un precio más accesible. Eso sí, acá tienen algunos productos de los Juegos Olímpicos que no había visto hasta ahora", cuenta.

Si alguien logra salir de la enorme tienda todavía con ganas de seguir consumiendo, en la parte de afuera y casi sobre la vereda hay un lujoso stand de la marca de teléfonos celulares que auspicia los JJOO. Allí se puede probar un dispositivo de realidad virtual y, claro, comprar las últimas novedades de la compañía.