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Seattle vibra con el campeonato

SEATTLE -- Miles de aficionados de los Seahawks se volcaron a las calles durante el desfile para celebrar la primera victoria en un Super Bowl de la franquicia.

La atmósfera en el centro de Seattle era electrizante, mientras el desfile con los campeones del Super Bowl se puso en marcha el miércoles cerca del Space Needle.

Los revoltosos atiborraron la ruta de 2 millas. Vestían pelucas azules y verdes, agitaban banderas, bufandas y pancartas, y estallaban en cantos y bailes espontáneos.

La Guardia Nacional de Washington escoltaba a los jugadores en los Humvees y otros vehículos militares bajo un cielo azul y temperaturas bajo cero. Otros iban a bordo de vehículos anfibios utilizados para transportar a los turistas en la ciudad.

La policía estimó alrededor de 700,000 personas en el evento --un número mayor al de habitantes en la ciudad-- en quizás la reunión más grande en la historia de Seattle.

El recorrido se dirigía al CenturyLink Field, donde se llevaría a cabo una fiesta para celebrar la primera obtención del Vince Lombardi tras 38 temporadas.

Dakota Heaphy, de 20 años, quien se llamó a sí mismo un aficionado a los Seahawks desde el nacimiento, manejó toda la noche desde Cheyenne, Wyoming, más de 1,400 millas y 18 horas y media. Heaphy, quien trabaja como operador de montacargas, dijo que su jefe, seguidor de los Broncos, le dio a él y a otro compañero de trabajo tiempo para celebrar.

Shawn Cooper y Marlana Studebaker, provenientes de Covington, reservaron un lugar cerca de la ruta horas antes que el evento iniciara. Portaban enormes fotografías con los rostros del mariscal de campo Russell Wilson y el esquinero Richard Sherman, para tomarse fotos con ellos.

"Esta es una victoria que esperábamos hace mucho tiempo. Valió la pena la espera", enfatizó Cooper. "Están muy adelantados a su tiempo lo que me hace creer que llegará otro [título]".

Muchos aficionados acamparon durante la noche para reservar un lugar hasta el frente a lo largo de la ruta, enfrentándose a temperaturas bajo cero.

Otros se reunieron en balcones y ventanas, se subieron a árboles y pilares, o se sentaron en los hombros de alguien para tener una mejor vista.

En Westlake Plaza, localizado a la mitad de la ruta, aficionados vestían pelucas azules y verdes además de tutus con los colores del equipo, estaban pegados hombro con hombro y cantaban mientras esperaban.

Gritaban "Seahawks, Seahawks," y entonaban canciones de Pearl Jam que se dejaban escuchar desde los altavoces del centro comercial.

Chris Hoops, un vendedor de Everett, se recargó contra un pilar con sus dos pequeñas hijas que pasaban mucho frío mientras se cubrían los pies con un sleeping bag.

La familia salió de casa a las 7 a.m. para tener un buen lugar durante el desfile. Las niñas, Emily de 11 años y Bella de 8, entraron en calor cuando les preguntaron si se sentían mal por haber faltado a la escuela. Gritaron al unísono un rotundo "No".

Bubba Lezard, de 28 años, proveniente de Enumclaw, dijo que su tribu, Muckleshoot, le dio a todos el día libre en honor a los campeones del Super Bowl. Él, su esposa y un bebé de seis meses realizaron un viaje de una hora con cincuenta minutos para llegar a Seattle para lo que catalogó como una experiencia "única en la vida".

Se espera que un avión Boeing 747-8, pintado con los colores de los Seahawks, vuele sobre el CenturyLink Field al momento de los festejos.