Marc Márquez volvió en Italia y se metió entre los diez de la práctica

Tras su ausencia en Barcelona por la doble operación que debió realizarse, el campeón retornó con su Ducati en Mugello y mostró potencial para el fin de semana. Fabio Di Giannantonio fue el más veloz.

Marc Márquez tenía el apto físico parcial antes de comenzar el GP de Italia, séptima fecha del ejercicio 2026 de MotoGP. La caída en el sprint de Francia le dejó como saldo la fractura del quinto metatarsiano del pie derecho y aprovechó el paso obligado por el quirófano para realizarse otra intervención que fue clave para su futuro: reacomodar un viejo tornillo en el hombro derecho, que le pusieron en 2019, y que se desacomodó en al accidente de Indonesia 2025. La presión sobre el nervio radial que le generaba en algunas posiciones puntuales de manejo en su Ducati le generaban una extraña inconsistencia en su pilotaje, algo extraño en él. El motivo es que de golpe perdía fuerza. Ahí radicaba la falta de resultados con las que comenzó la defensa de su corona en 2026. Lo del pie en Le Mans fue un agregado menor, porque la operación del hombro ya estaba pactada, solo que se adelantó un poco. El español se perdió la carrera larga de Francia y todo el fin de semana de Barcelona, para volver en Italia. El jueves, el médico de MotoGP le dio el ok para la primera práctica libre, pero después debería pasar de nuevo para otro examen.

Márquez, el único de la familia en la parrilla de Mugello por la lesión sufrida por Álex en Montmeló, fue con calma y paciencia en el arranque de la actividad. Para colmo, la pista tenía parches de agua tras la lluvia de la noche italiana. No era cuestión de arriesgar de más. Marc quedó 15º en la primera sesión, se bajó de su Ducati, se puso otra vez la bota ortopédica en el pie derecho y se fue a ver al médico. Con el apto físico definitivo para el resto del fin de semana, pudo volver al box del team italiano.

A partir de ese momento ya todo dependía de Márquez, de cómo se sintiera en la moto. Porque en la práctica ya era tiempo de buscar un poco más el límite y la presión sobre el hombro aumentaría. Marc tuvo algo claro antes de armar el bolso para viajar a Italia: no arriesgaría por demás. Ya en la tanda de práctica fue buscando mejorar sus tiempos en cada salida. Finalmente, llegó a 1m45s010 para quedar sexto, a 202 milésimas de Fabio Di Giannantonio, el más veloz.

Marc cerró el primer día sin sobresaltos ni caídas, clave en este momento. Quedó evidenciado que tiene mucho más por exprimir de su Desmosedici, pero optó por la cautela. Así y todo, le sobró paño para meterse en el grupo de los diez que se ganaron ya el boleto directo a Q2 para la clasificación de este sábado, momento en el que deberá presionar mucho más. Para Márquez comienza una nueva temporada o, quizás, sea el arranque del campeonato después de ese tornillo que lo tuvo a maltraer. Llegó a Mugello, uno de los lugares donde más hostigado es el español por su enardecido duelo del pasado con Valentino Rossi, a 85 puntos de Marco Bezzecchi, el líder. Ya no hay margen para errores ni más lesiones si quiere alcanzar en 2026 su décimo título.

Márquez tiene motivos para ilusionarse en Italia porque Ducati se mostró firme el viernes. Di Giannantonio dominó con la GP26 del equipo de Valentino Rossi. El romano viene de salvar su vida de milagro en Barcelona (un neumático de la destrozada moto de Álex Márquez impactó contra su máquina y pasó a centímetros de su cabeza) y de ganar. Sí, Diggia pasó del susto de su vida a celebrar (con mesura) el triunfo. El local marcó 1m44s808 para ser el más veloz y superar a su compatriota Pecco Bagnaia por 91 milésimas. El turinés, compañero de Márquez, tratará de salir de su propio laberinto de rendimiento en la carrera de su país. Eso sí, el campeón de 2022 y 2023 no la tuvo fácil en el viernes de Mugello: en el entrenamiento matutino su Ducati se quedó parada de golpe y debió cambiar de moto.

Enea Bastianini completó el triplete italiano con la KTM, marca que otra vez dio que hablar y no por lo bueno de la Bestia. En el GP de Cataluña, tres de las cuatro motos austríacas se quedaron paradas en la pista con problemas de electrónica y la de Pedro Acosta causó el terrorífico accidente del menor de los Márquez. Este viernes, en medio de la práctica, Brad Binder debió estacionar su KTM contra un muro al final de la recta principal porque, otra vez, se quedó repentinamente sin potencia. La situación ya es bastante preocupante para la cada de Mattighofen.

Por si quedaban dudas del buen andar local en Mugello, Franco Morbidelli se metió cuarto con la otra Ducati del VR46. El español Fermín Aldeguer, con la Ducati del Gresini (en esta fecha tiene a Michele Pirro como compañero) rompió el predominio italiano con su quinto lugar.

Marco Bezzecchi, líder del Mundial, se acomodó en el séptimo lugar, pero Aprilia quedó lejos, al menos en el primer día, del dominio de Ducati. El de Rimini perdió 216 milésimas con Di Giannatonio y quedó justo por delante de su compañero Jorge Martín, quien escaló al octavo puesto en el final de la tanda. Álex Rins sorprendió con la Yamaha (su compañero Fabio Quartararo se pegó un buen golpe) fue noveno y Diogo Moreira, de gran tarea, cerró la decena que este sábado arrancará la clasificación desde la Q2.