Forlán: "Tenés que tratar de trabajar y ganar tiempo; estoy convencido de que con el trabajo lográs el resultado"

Diego Forlán habló sobre distintas etapas de su carrera futbolística en una exclusiva entrevista con Alejandro Fantino en Especiales FC de ESPN. El exjugador se refirió a su rol como entrenador de Peñarol y dijo que es diferente a estar en la cancha pero que sigue siendo fútbol, que es a lo que está acostumbrado a dedicarse.

En ese sentido, habló sobre su forma de dirigir y remarcó la importancia del trabajo: “Vivimos del fútbol, es lo que nos gusta, pero me baso en el trabajo. A diferencia de lo que era cuando comencé, hoy saben cómo soy como persona y profesional. Tenés que tratar de trabajar y trabajar, y ganar tiempo porque estoy convencido de que con el trabajo lográs el resultado”, comentó.

Para Forlán, la conducta, el trabajo y el sacrificio enfocados en la dirección correcta hacen que cualquiera cumpla sus objetivos: “El problema es que en el medio muchos no tenemos la paciencia para aguantar o el temple para recibir críticas, o situaciones personales y profesionales que te van pasando a lo largo del camino que no te dejan llegar a ese trabajo que querés”.

Rodeado de cracks

Forlán contó que, gracias a que su padre, Pablo, fue jugador, desde niño fue normal para él estar rodeado de grandes figuras. “Siempre tuve la oportunidad de estar en asados con Pedor Rocha, Rivelino, Tito Goncalves, el Pato Pastoriza o Ricardo Bochini”, comentó.

Además, contó que en 1989, la Copa Mundial de Másters se celebró en San Pablo y él fue junto a su padre, Pablo, que representó a Uruguay. Forlán, con 10 años, compartió horas y horas en el hotel y actividades junto a leyendas como Pelé, Franz Beckenbauer, Paolo Rossi o Rivelino.

Durante su carrera también tuvo la oportunidad de jugar con jugadores de enorme calidad. Contó que en Manchester United, ensayaban tiros libres dos jugadores con una enorme pegada como David Beckham y Juan Sebastián Verón: “Verón ponía la pelota un poco delante, y Beckham un poco atrás, priorizaba que la pelota pasase. Yo me sentaba como un nene chico mirándolos, de cada diez suyos pateaba una yo, porque no iba a ser un atrevido. Me causaba sorpresa, cada uno con su rutina, y a la hora de los partidos los dos tenían el mismo resultado”, relató.

Un oriental en Oriente

Forlán también habló sobre su paso por el fútbol de Asia, donde jugó en Japón, India y Hong Kong. Dijo que, como todo niño, soñaba con jugar en Primera División, le gustaba el fútbol argentino y anhelaba jugar allí, y luego llegar a Europa, pero que nunca imaginó que jugaría en Asia. “Fueron experiencias profesionales y personales espectaculares”, comentó.

“Sigo teniendo amigos allí, hace poco estuve en Mumbai. Estuve seis meses y lo pasé bárbaro”, contó Forlán, que agregó que en India “son un poquito más sumisos, y no son tan rebeldes”. En referencia a las carencias de muchas personas en país, explicó que “la religión les dice que si están en esa situación es porque más adelante lo van a pasar mucho mejor”. Consultado sobre si esa actitud la traspasaban también al deporte, dijo que era posible que sí, pero que eso ha ido cambiando al tener contacto con personas de otras nacionalidades adentro de la cancha.