Christian Eriksen, que recibió el alta hospitalaria, habló después de desplomarse en el campo de juego durante el partido amistoso del domingo entre Dinamarca y Ucrania.
El volante de 34 años preocupó a todos cuando pareció llevarse la mano al pecho antes de caer al suelo en el minuto 65 del encuentro del domingo, que posteriormente fue suspendido.
Rápidamente se llevó tranquilidad al público y la familia, y en la jornada de lunes Eriksen habló sobre lo ocurrido.
"Quiero que todos sepan que estoy bien y que estoy en casa con mi familia. Como probablemente se imaginarán, la descarga de mi DAl tuvo un gran impacto tanto en mí como en mi familia, pero quiero asegurarles que esta situación fue diferente a la de 2021", comenzó con su publicación.
"Me siento bien y mi recuperación ya ha comenzado. Además de estar agradecido por el apoyo y la asistencia de todos los jugadores y el equipo médico en el campo, también estoy increíblemente agradecido a los médicos que me han cuidado a mí y a mi corazón a lo largo de los años", sostuvo el mediocampista.
Para finalizar, Eriksen destacó: "Gracias a su experiencia, mi DAI hizo exactamente lo que estaba diseñado para hacer: protegerme cuando más lo necesitaba. Por ahora, mi prioridad es recuperarme, pasar tiempo con mi familia, irme de vacaciones y jugar al fútbol con mis hijos"
