El presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Francisco Egas, repasó la actualidad del fútbol nacional, así como de la selección, la Liga Ecuabet y el arbitraje que ha generado controversia en el torneo.
“Esta selección juega bien. Por momentos no juega bonito, pero juega muy bien y sabe muy bien a lo que juega y juega muy bien a lo que sabe jugar. En 18 partidos obtuvimos el mejor resultado en la historia de la selección, en este formato de todos contra todos”, dijo Egas en entrevista con Diblu TV.
El directivo aseguró que las decisiones futbolísticas son totalmente responsabilidad de Sebastián Beccacece: “Yo no hago una sugerencia, tampoco impongo. No digo: tal jugador va, tal jugador no puede ir. No pido las alineaciones antes; me entero generalmente unas horas antes”.
También comentó sobre la localía, que se alternó entre Quito y Guayaquil: “El atractivo sigue siendo nuestra selección, nuestros jugadores, porque queremos ver a los nuestros. Yo veo al Ecuador como uno solo, entonces hay que empujarlo como eso”.
Habló de las deudas que sostiene la FEF y la gestión que ha hecho: “Teníamos $8’650.000 en deudas, más o menos. Un total de $26 millones que fue lo que a mí me tocó asumir, de lo que yo le llamo ‘la farra anterior’. Pasamos de ser un muerto que respiraba por una máquina, a ser un tipo que camina y corre tranquilamente”.
“La Federación tiene una situación saludable; todavía tenemos deudas, pero deuda estructurada a largo plazo con FIFA y con algún banco. Tenemos más de $17 millones en ingresos comerciales al año”, agregó en ese sentido.
Agregó sobre la actualidad de los clubes en el torneo: “La Federación mira con profunda preocupación la crisis que vive el fútbol ecuatoriano. Hay una mayoría de clubes que no pueden cumplir con sus responsabilidades financieras”.
“Yo creo que si mañana pedimos roles de pago de todos los clubes del fútbol ecuatoriano, pierden los puntos. Creo que se acabaría el campeonato en dos semanas”, argumentó.
Finalmente se refirió al arbitraje: “Se ha hecho mucho y se debe seguir construyendo sobre lo bueno. Reconocer errores, tener un tono autocrítico. Ese es el camino: seguir formando a nuestros árbitros con estándares internacionales”.
