Onay Pineda comparte con ESPN Digital los momentos más importantes en la carrera de su hermano Orbelín, quien emprende una nueva aventura en España
Orbelín Pineda tuvo una infancia rodeada de ganado, pero también siempre estuvo acompañado de un balón. El nuevo jugador del Celta de Vigo creció en una familia en la que respiraba futbol. Sin embargo, el matrimonio de Mirna Alvarado Sánchez y Juan Pineda Salgado, también buscaron que sus cinco hijos estudiaran, por lo que el ‘Maguito’, quien años más tarde llegó a aprender de Ronaldinho, en ocasiones recibió regaños por preferir la pelota en lugar de hacer tarea.
La vida de los Pineda Alvarado cambió cuando su tío Elías Salgado (QEPD), mostró un recorte de un periódico sobre unas pruebas para empezar con una carrera profesional en el balompié en un equipo llamado América Sport. El señor Juan Pineda fue el encargado de darle permiso a sus hijos, luego de que el padre de familia vio truncado su sueño de ser futbolista por una fractura que sufrió en el llano.
José Juan (delantero), Raymundo (contención) y Onay (lateral), los hermanos mayores de Orbelín acudieron a las pruebas. Sin embargo, Onay, que logró llegar al máximo circuito, fue el primero que comenzó a tocar puertas hasta llegar a Querétaro y posteriormente fue el encargado de conseguirle una prueba a Orbelín, pues notaba la pasión que tenía por el futbol.
“Mi papá tenía chivos, aún tiene ganado. Todo el tiempo andaba con la pelota, se iba a pastear los chivos con la pelota. Orbelín todo el tiempo hacía las cosas con una pelota, entonces mi mamá mucho lo regañaba porque no hacía tarea, porque andaba todo el tiempo con la pelota y creo que ahí está la recompensa de todas las cosas que hizo”, recuerda Onay, en entrevista para ESPN.
Onay, quien fue parte del León bicampeón, rememora con nostalgia la infancia que tuvieron en San Fernando, municipio de Coyuca de Catalán, donde los hermanos pescaban en el rio que está a lado de su casa o montaban becerros para divertirse. Sin embargo, también recuerda cuando jugaban en el equipo de su pueblo, en el que su mamá dejaba a un lado los regaños y era la que encabezaba las porras.
“Mi mamá era un jugador más porque a mi mamá le encanta el futbol y estaba gritando, maltratando a los árbitros, diciendo groserías, perdón, pero la realidad es que mi mamá es muy fanática, le encanta el futbol”.
Oberlín no se quedó en la primera prueba que hizo para Querétaro, situación por la que pensó en regresarse a San Fernando, y volver a pastear chivos. Sin embargo, Onay lo convenció de que lo volviera intentar y en la segunda finalmente fue admitido para jugar en las inferiores de Gallos, equipo en el que debutó en el 2014, año en el que Ronaldinho estaba en los emplumados.
“Ronaldinho es la base de él, entrenando con él. Siempre estaba enfocado, porque muchos comentaristas decían que Orbelín se comió a Ronaldinho en esa etapa en la que Orbelín estaba iniciando”.
“Tenía mucho aprendizaje de la gente como de Sinha, como de Ronaldinho, que siempre estaba pegado ahí. Él decía ‘yo disfruto el futbol como si estuviera pasteando a mis chivos, a mis vacas, le sonrío todo el tiempo. Me encanta lo que hago porque es lo que me da’”.
El futbol es algo que une a los hermanos Pineda. Orbelín y Onay lograron debutar en Primera División; José Juan llegó a la Segunda División; Raymundo pasó por Cruz Azul y Toluca, aunque no cuenta con registro ante la Liga MX y Zadiel, el menor, jugó con la Sub-16 de Cruz Azul en el Apertura 2021.
“Cuando nos reunimos entre familia es para olvidarnos de todo, para irnos a comer. Nosotros vivimos a lado de un río y nos gusta mucho eso de ir a pescar, nos gusta jugar voleibol, nos gusta ir con mi papá con el ganado. Son cosas que uno hacía en la niñez”.
Onay está contento por lo que ha logrado su hermano Orbelín, quien jugará en el Celta de Vigo. Ve el reflejo de las llamadas de atención de sus papás y de la lucha que hizo para que el ‘Maguito’ se probara en Querétaro y desistiera ante el primer rechazo.
“Estoy más que contento, más que orgulloso. Mi hermano ha dejado muchas satisfacciones, muchas alegrías. Estoy orgulloso de lo que ha logrado, de lo que ha hecho. No tengo palabras para describir lo que siento por lo que ha hecho. Dios quiera que le vaya de lo mejor a mi hermano en España”.
