Diego Simeone habló en conferencia de prensa en la previa al último partido de Atlético de Madrid en LaLiga de España y elogió a Pep Guardiola, el mítico entrenador que anunció su salida de Manchester City al terminar la temporada.
Luego de 593 partidos y 20 títulos, la era de Guardiola en Manchester llegará a su final. En una temporada exigente, en la que obtuvo dos trofeos y quedó cerca de la Premier, el entrenador dejó sus últimos destellos en la ciudad y dejó la puerta abierta al futuro, con la incógnita de cuál será su siguiente trabajo.
Si bien afirmó que quiere descansar un tiempo antes de volver al ruedo, Diego Simeone no 'compró' estas declaraciones y auguró que Pep no estará "mucho tiempo parado".
En la rueda de prensa de este sábado, a Simeone le consultaron por los mejores entrenador de la actualidad y se detuvo en varios nombres puntuales como Ancelotti, Flick, Arteta o Luis Enrique, pero se explayó mucho más cuando mencionó a Pep.
"Guardiola ha hecho un trabajo increíble, como lo es él. Seguramente es el mejor entrenador del mundo que en estos momentos existen por esa capacidad de reinventarse y de ganar, porque esto va de ganar y, sobre todo, está en un equipo que todos decimos que llegan todos jugadores buenos, pero tenés que ganar, que no es fácil, y él lo ha repetido, lo ha repetido y lo ha repetido otra vez”, resaltó Simeone.
Sobre el futuro del DT, Simeone agregó: "Desearle lo mejor en su vida. No creo que esté mucho tiempo parado, pero seguro que uno o dos años pasarán rápido para volver, porque es de fútbol".
Por otro lado, el argentino confesó que se sintió identificado con el discurso de despedida de Guardiola.
"Ayer leía un poco lo de Guardiola, en su explicación en conferencia de prensa, y si le cambiaban el nombre, no gané las copas que ganó él claramente, pero sí todo el relato que iba contando me sentía muy identificado con lo que relataba y la consecuencia de estar cada tres días expuestos, cada tres días compitiendo, cada tres días hablando con los futbolistas para la implicación de los partidos más allá de los entrenamientos, la gestión del grupo. Y todo esto va generando una bola que no para y vuelve a empezar a los dos días de terminar el anterior partido", concluyó.
