En un partido de locos, River le ganó 2 a 1 a Carabobo sobre el final por la cuarta fecha de la CONMEBOL Sudamericana 2026, y es más líder que nunca de su zona.
Pensando en el encuentro del domingo ante San Lorenzo, por los octavos de final del Torneo Apertura, el Millonario salió a la cancha en Venezuela con un equipo alternativo, aunque necesitaba sumar otra victoria para seguir en lo más alto del Grupo H.
El conjunto de Eduardo Coudet empezó mejor, con plena posesión de la pelota y jugando en campo rival. Juanfer Quintero era el eje en la creación, mientras que Carabobo mostraba poco a pesar del aliento constante de su hinchada.
A los 22 minutos llegó un momento clave cuando el árbitro, tras revisión en el VAR, sancionó un polémico penal de Ezequiel Neira sobre Matías Viña. Quintero se hizo cargo, pero remató al medio, y con los pies, Lucas Bruera tapó el tiro. Locura total en Valencia.
Desde ese momento, el encuentro se emparejó. El arquero local volvió a aparecer con una gran atajada ante el remate de Fabricio Bustos, y del otro lado respondió Edson Tortolero con un tiro libre que pasó cerca del travesaño.
Sobre el final de la etapa inicial, Edson Castillo se pasó de revoluciones contra Joaquin Freitas en una pelota dividida y vio la roja por un planchazo. Carabobo se quedaba con uno menos, y todo iba a ser cuesta arriba.
El Millonario salió al complemento con tranquilidad, sabiendo que en algún momento, el espacio iba a aparecer, y finalmente llegó desde la pelota parada. Quintero ejecutó un corner perfecto al área chica y Maxi Meza ganó de arriba ante una defensa pasiva. Era el 1 a 0, clave para ir por la clasificación.
Parecía todo controlado para los de Coudet, que no pasaban sobresaltos. Sin embargo, en una jugada desafortunada, el recién ingresado Juan Meza cometió penal (también dudoso), y Matías Núñez se encargó de ejecutarlo con precisión para empatar las acciones.
Quedaban 15 minutos e iba a pasar de todo. En una muy polémica jugada, Santiago Beltrán fue expulsado luego de cortar un ataque de los locales, y ya sin cambios, River tuvo que improvisar con Viña en el arco.
Los de Coudet sabían que ya la igualdad era negocio, pero en la última pelota del partido, un pelotazo largo de contra encontró solo a Maxi Salas, quien definió por encima de Bruera para desatar la locura en el banco del equipo argentino. Fue un 2 a 1 tan impensado como fundamental. Ahora, los de Núñez mandan en soledad y acarician la clasificación.
