Se jugaron todos los partidos de ida de los cuartos de final de la Champions League con resultados que sorprenden
El Barcelona perdió contra el Atlético de Madrid y ahora tendrá que visitar Madrid para buscar la remontada, mientras que el PSG superó sin problemas al Liverpool para inclinar la serie a su favor.
Por su parte, el Bayern Múnich se acercó a las semifinales de la Champions League tras ganar este martes al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu.
El Arsenal superó al Sporting en Lisboa con un gol del alemán Havertz que complica mucho la eliminatoria para la vuelta de cuartos.
MIÉRCOLES


Barcelona 0-2 Atlético Madrid
El Atlético conquista el Camp Nou y otea las semifinales
El Atlético de Madrid se convirtió en el primer equipo visitante en conquistar el remodelado Spotify Camp Nou, donde castigó a un Barcelona diezmado por la expulsión de Pau Cubarsí al filo del descanso y dio un paso de gigante para otear el pase a las semifinales de la Champions League.
Los goles de Julián Álvarez, que marcó de falta directa en la acción posterior a la roja de Cubarsí, y Sorloth, en el segundo tiempo, acabaron con la resistencia del Barça, que echó de menos algo de pegada y acierto para alargar el idilio con su estadio.
Catorce victorias había encadenado esta temporada el conjunto catalán en el recinto ubicado en el barrio de Les Corts. Más de tres goles de media había marcado en su templo. Y su primera derrota llegó en el peor momento posible ante un rival paciente, que con un fútbol práctico, sin demasiadas florituras, se acerca al objetivo de volver a sentarse en la mesa de los cuatro mejores de Europa nueve años después.
Sorprendió Flick dejando a Fermín López en el banquillo. Su lugar lo ocupó un veterano bregado en mil batallas europeas como Lewandowski. El andaluz, uno de los apercibidos de sanción, apareció en el estadio con una tira adhesiva en la frente, fruto de una brecha que sufrió en el entrenamiento de activación de este mismo miércoles.
Salvo este cambio y la entrada de Koundé en el lateral derecho, mantuvo el técnico alemán la misma base de futbolistas que ganaron hace cuatro días en el Metropolitano. Todo lo contrario que el Atleti. Reaparecieron cinco habituales en los planes de Simeone que no jugaron el último duelo liguero: Hancko, Ruggeri, Llorente, Lookman y Julián Álvarez. Casi nada.
Y ambos equipos, cada uno con sus armas, no se escondieron en el primer cuarto de hora. Fue un toma y daca ofensivo. Rashford era el ejecutor de los ataques del Barça; los indetectables Griezmann y Julián despuntaban en el Atleti.
Mandaban con el balón los locales, que encontraron un filón en la banda del sustituto de Raphinha. Rashford no marcó, porque Musso lo evitó en dos ocasiones. Y cuando lo hizo, el asistente levantó el banderín por fuera de juego previo de su asistente, Lamine Yamal, muy incisivo en la banda, pero algo impreciso en el último pase.
El Atlético, mientras tanto, esperaba su momento en transiciones rápidas, ya fuera por alguna pérdida de balón o un desajuste en la presión de su rival. En una de estas, Julián estuvo cerca del gol en una acción individual por la banda derecha. Le faltó algo de aliento al argentino para armar bien la pierna ante Joan García.
Tras el gol anulado de Rashford, el conjunto rojiblanco dio un paso atrás y el Barça lo aprovechó para tocar y tocar, con paciencia, buscando sus opciones con una llegada mágica de Lamine y un disparo lejano de Gerard Martín poco después de que Hancko fuera sustituido por lesión. El zaguero eslovaco abandonó el terreno con gestos de dolor en el pie izquierdo.
Cuando mejor parecía estar el Barça, un desmarque de Giuliano Simeone cambió el guion del partido. Julián encontró en el espacio a su compatriota, que le ganó la espalda a Cubarsi, que casi sin querer, zancadilleó al delantero rojiblanco. El árbitro castigó la acción con amarilla, pero el VAR le instó a cambiar de decisión al considerar que el defensa catalán era el último hombre.
Y el rumano István Kovacs, que perdonó la segunda amarilla a Koke pocos minutos antes, no lo dudó y expulsó a Cubarsí. De esa falta llegó el tanto del Atleti al filo del descanso (0-1). Una genialidad de Julián Álvarez, que armó un potente libre directo con la diestra para anotar su noveno gol en la presente edición de la Champions.
Doble mazazo para el Barça de Flick, que en la reanudación movió el árbol dando entrada a Fermín y Pablo Páez Gavira ‘Gavi’, que sustituyeron a Pedri y Lewandowski. Y pese a la inferioridad numérica, el Barça dio la cara ante un rival que esperaba su momento a la contra. Rashford, en un mano a mano mal ejecutado y un tiro libre directo, y Gavi en la salida de un córner tuvieron el empate. El Camp Nou remaba y presionaba al colegiado, muy dubitativo.
Tiró del fondo de armario Simeone para intentar tener más el balón con la entrada de Baena y asustar a la lastrada zaga azulgrana con la presencia de Alexander Sørloth Y lo consiguió, en parte, ante la lógica falta de gasolina de los jugadores del Barça, pero apenas generó peligro a la portería de Joan Garcia hasta que el gigantón noruego remató un centro preciso de Ruggeri para anotar el segundo (0-2, min. 70).
Pese al gol, el Barça continuó intentándolo, pero volvió a acusar la falta de puntería de Cancelo y Lamine Yamal. El Atlético no hurgó en la herida azulgrana, consciente, quizá, de que el trabajo ya estaba hecho. Dentro de seis días, en el Metropolitano, confía en rematar la faena ante un Barça que se aferra a una machada.
- Goles y asistencias:
0 - Barcelona: Joan Garcia; Koundé (Araujo, min. 73), Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo (Balde, min. 86); Eric Garcia, Pedri (Gavi, min. 46); Lamine Yamal, Dani Olmo, Rashford (Ferran, min. 73); y Lewandowski (Fermín, min. 46).
2 - Atlético de Madrid: Musso; Molina, Le Normand, Hancko (Pubill, min. 31), Ruggeri; Giuliano (Nico González, min. 80), Llorente, Koke (Baena, min. 60), Lookman (Sorloth, min. 60); Griezmann (Almada, min. 80) y Julián Álvarez.
Goles: 0-1, min. 45: Julián Álvarez; 0-2, min. 70: Sorloth.


Paris Saint-Germain 2-0 Liverpool
París huele a semifinales
El París Saint-Germain de Luis Enrique encontró su timón y las semifinales de la Liga de Campeones asoman en su horizonte tras arrollar al Liverpool, que gracias a una buena actuación del meta Giorgi Mamardashvili puede soñar con la remontada en Anfield tras un 2-0 este miércoles.
Si los equipos fueran estaciones, el PSG viviría en primavera y el Liverpool, en otoño. El año pasado de los 'reds' fue excelso, pero los títulos se reparten con las flores y ahí el conjunto de Luis Enrique ha aprendido a sacar sus mejores galas en ese momento.
Lo hizo el pasado curso inaugurando su vitrina en la máxima competición europea y ha puesto el piloto automático para convertirse en el máximo favorito este curso, de nuevo con una exhibición ante el Liverpool.
Si el año pasado el Liverpool comparecía en octavos como la escuadra más brillante por su magnífico otoño, esta vez lo hizo en una mala racha de resultados y su entrenador, pesando que no le quedan muchas bazas por jugar, revolucionó su esquema.
Revolución 'red'
Dejó en el banquillo a Mo Salah y colocó a cinco hombres en la zaga, quizá pensando que Anfield sería un mejor campo de batalla para sus intereses. A condición de no haber hipotecado para entonces buena parte de sus oportunidades.
No fue suficiente para detener el vendaval del conjunto francés, al menos en parte, porque los parisinos pudieron llevarse más recompensa a poco que sus atacantes hubieran tenido mejor puntería y el meta rival menos acierto.
Especialmente Dembélé, que marró un par de ocasiones claras y rompió la racha de los últimos partidos, cuando parecía haber encontrado el camino que le condujo al Balón de Oro.
La salida en tromba de los visitantes no fue más que una puesta en escena, porque el timón lo agarró enseguida el PSG, muy superior en el centro del campo con Kvaratskhelia y Doué alejados de las bandas, por las que transitaban los laterales.
Con más energía, más orden y más empaque, empequeñecieron a un rival que apenas les creó ocasiones y que no se llevó más castigo por una buena actuación del meta exvalencianista Mamardashvili, sustituto del lesionado Alisson Becker.
El partido encontró pronto un único rumbo, el que marcaba el campeón de Europa frente a un rival que buscaba la pirueta salvadora que se le resiste este curso y que es más difícil encontrar forzado por las circunstancias.
Así es difícil contrarrestar el juego de un equipo que va encontrando la versión del año pasado, que vuelve a controlar los tempos y las situaciones y que dio una gran sensación de fortaleza.
A ello sumó la fortuna, que permitió a Doué adelantar al PSG en el minuto 11 gracias a un balón que salió rebotado en vaselina fuera del alcance de Mamardashvili, un mazazo moral para los visitantes.
Y más motivación para un PSG que se encontraba cómodo, que buscaba espacios entre la maraña 'red' y que encontró en un par de ocasiones al meta georgiano, a los 32 minutos a disparo de su compatriota Kvaratskhelia y cinco más tarde de Doué.
Tampoco aprovechó una buena ocasión Dembélé en el 42, mientras que el Liverpool solo daba noticias en jugadas a balón parado, el refugio que ha encontrado el campeón inglés, que no parece suficiente a estas alturas de la élite.
Kvaratskhelia batió a su compatriota en el 65 en una buena jugada individual y los parisinos se lanzaron en tromba a por el tercer gol que certificara su clasificación.
Pero una intervención del VAR para anular un penalti y la buena actuación de Mamardashvili dejaron con un hilo de vida a un Liverpool que deberá mejorar mucho para obrar el milagro.
- Goles y asistencias:
2 - París SG: Safonov; Hakimi, Marquinhos, Pacho, Nuno Mendes; Zaïre-Emery, Vitinha, Joao Neves; Doué (Lee, m.78), Dembélé (Lucas Hernandez, m.88), Kvaratskhelia.
0 - Liverpool: Mamardachvili; Gómez, Konaté, Van Dijk, Kerkez (Robertson, m.78); Gravenberch, Mac Allister; Frimpong (Nyoni, m.91), Szoboszlai (Jones, m.79), Wirtz (Gakpo, m.78); Ekitike (Isak, m.79).
Goles: 1-0, m.11: Doué; 2-0, m.65: Kvaratskhelia.
MARTES


Real Madrid 1-2 Bayern Munich
Neuer desata la tormenta
Echada a perder la Liga ante el Mallorca, el Real Madrid dio un paso adelante para terminar otra temporada en blanco con una dolorosa derrota frente al Bayern, que desnudó al equipo de Arbeloa, sin mucho fútbol y con un exceso de épica que no bastó para contrarrestar una actuación estelar de Neuer que coronaron con sus tantos Luis Díaz y Kane.
A los muy dados a buscar señales, la tormenta que descargó sobre el Santiago Bernabéu una hora antes del partido no fue casualidad, fue un prólogo. El cielo avisaba de que lo de Son Moix no había sido un tropiezo aislado, sino el inicio de una cuesta abajo. Afuera caía el diluvio; dentro, bajo techo, el Madrid vivía en una burbuja tibia, como si los problemas pertenecieran siempre al exterior, a un mundo que no termina de entrar en Chamartín.
Sonó 'Enter Sandman' de Metallica antes de las alineaciones y el estadio se dejó envolver por ese presagio con letra de aviso ante las pesadillas. No era música, era atmósfera. 'Sleep with one eye open…'. Convenía tomar nota. Porque enfrente estaba un Bayern con vocación de ogro, moldeado por Vincent Kompany en una máquina de hacer goles: 300 en 99 partidos. Una barbaridad que exigía rigor, oficio y temple. Justo lo que hoy le falta a este Madrid.
Álvaro Arbeloa dibujó sobre el césped lo que mejor le había funcionado en marzo, en su florecimiento primaveral tras la caída ante el Getafe: ese bloque medio-alto aprendido de memoria. Valverde, Tchouaméni, Pitarch, Güler y Vinícius. Quitó a Brahim para abrir sitio a Mbappé, que siempre promete incendio. En el otro lado, Kane, con el tobillo renqueante, no quiso perderse la cita. Apareció a tiempo y el Real Madrid lo pagó caro con un gol estupendo del británico.
Pero el Madrid es hoy un equipo sin director de orquesta. Las ausencias de Modric y Kroos pesan como una losa antigua, de esas que no se levantan con voluntad. Sin ellos, el equipo vive al día, a la carrera, al error del rival. No hay pausa ni brújula, solo vértigo. Y así es difícil gobernar partidos grandes.
Aun así, el Madrid amagó. Dos zarpazos de Mbappé y una aparición de Vinícius toparon con Neuer, que convirtió sus propias dudas con el balón en tres paradas de veterano ilustre. Fue un espejismo. Porque el partido tenía dueño, y hablaba alemán.
Kimmich se adueñó del centro del campo con esa naturalidad que distingue a los buenos centrocampistas: jugar fácil cuando todo es difícil. Se movía por la frontal del área de Lunin como quien pasea por su casa, esperando el momento de dar el golpe. Y alrededor suyo, el Bayern fue cercando al Madrid con paciencia de cazador.
Los avisos se sucedieron. Upamecano falló lo imposible bajo palos. Gnabry no aprovechó un regalo de Pitarch en una cesión a Lunin. Y hasta Alexander-Arnold erró lo que parecía hecho. El Madrid vivía de milagro, como quien se salva una y otra vez sin saber muy bien por qué.
Pero el fútbol no perdona eternamente. Cuando el descanso ya se intuía como refugio, un pase de Gnabry dejó solo a Luis Díaz ante Lunin. Esta vez no hubo redención. Gol del Bayern y comienzo de lo anunciado: la pesadilla tomaba forma.
Tras el paso por vestuarios, Arbeloa no tocó nada. Y el partido tampoco cambió. Al primer suspiro, Kane, con ese instinto de delantero total, encontró un hueco fuera del área y lo convirtió en sentencia provisional. Un disparo seco, ajustado, de los que no admiten réplica. El balón besó la red y el Bernabéu entendió que esta vez la tormenta no estaba fuera. Estaba dentro.
Quedaba un mundo para el final. En Europa, el Real Madrid se desmelena y se aferra a los milagros. Buscó repetir otra jornada histórica con pocos argumentos y con más corazón y rebeldía que otra cosa. Vinícius acarició el gol, pero Neuer, en un mano a mano, aguantó al brasileño y su lanzamiento se estrelló contra el lateral de la red.
Aparecieron entonces Militao y Bellingham, a ver si con nombre, pero con poco ritmo competitivo, el Real Madrid encontraba la inspiración. El medio inglés pisó el césped y sirvió a Mbappé un buen balón a la carrera: otra vez apareció Neuer con otra estirada imposible.
El alemán era un gigante que paraba todo. O casi todo, porque a falta de veinte minutos, por fin, Mbappé consiguió atravesar su muralla. Eso sí, con incertidumbre, porque Neuer, en un remate a bocajarro, aún se atrevió a despejar la pelota contra el larguero. Luego la pelota se fue dentro y acabó con su resistencia para que el Real Madrid tocara arrebato. Quedaban veinte minutos.
Ya no pudo ser. Los fantasmas del City, Chelsea y PSG, cercanos sufridores de milagros imposibles, no atenazaron al Bayern. Un buen dibujo en la primera parte, la efectividad de Kane y de Luis Díaz y, sobre todo, una noche espectacular de Neuer, desataron la tormenta en el Bernabéu. Pero dentro, bajo techo, no fuera, como la que antes presagió la caída de los hombres de Arbeloa, al borde del abismo en la Liga de Campeones.
- Goles y alineaciones:
1- Real Madrid: Lunin; Alexander-Arnold, Rüdiger, Huijsen (Militao, min. 62), Carreras; Valverde, Tchouaméni, Thiago Pitarch (Bellingham, min. 62), Güler (Brahim, min. 71); Mbappé y Vinícius.
2- Bayern Múnich: Neuer; Stanisic, Upamecano, Tah, Laimer (Davies, min. 69); Pavlovic (Bischof, min. 93), Kimmich; Olise, Gnabry (Musiala, min. 69), Luis Díaz (Goretzka, min. 93) y Kane.
Goles: 0-1, min. 41: Luis Díaz; 0-2, min. 47: Kane; 1-2, min. 71: Mbappé.


Sporting CP 0-1 Arsenal
El Arsenal golpea al Sporting
El Arsenal se impuso este martes en Lisboa al Sporting de Portugal con un tanto de Havertz en el minuto 91 que le acerca a las semifinales de la Liga de Campeones, en una eliminatoria que se decidirá en Londres.
El partido fue soso, con dominio del Arsenal, aunque el Sporting se mostró muy incisivo en las contras y dispuso de algunas ocasiones claras para batir a David Raya.
La primera la tuvo gracias a un pase magistral con el exterior del central marfileño Diomande al extremo zurdo uruguayo Maxi, que sorprendió por el costado a la defensa del Arsenal y se quedó solo ante Raya, que logró despejar el esférico con la yema de los dedos y el balón se estrelló en el larguero.
El Sporting tenía claro que había que sorprender a los de Arteta por las bandas y así lo hizo en el minuto 9, cuando Geny Catamo se adentró en el área por la derecha y disparó cruzado, con una buena intervención del meta internacional español David Raya.
Mientras el Sporting defendía en bloque, el Arsenal apostaba por el ataque estático, con Odegaard y Zubimendi repartiendo juego.
Los 'gunners' también mostraron mucho peligro a balón parado, primero en el minuto 13 con un centro al área pequeña que a punto estuvo de rematar a placer Zubimendi, aunque se anticipó para enviar a córner el central Diomande. Madueke estuvo a punto de marcar un gol olímpico y el balón se estrelló en el larguero.
El partido era demasiado táctico, con escasas ocasiones de gol, y antes del descanso, un tímido disparo de Odegaard desde fuera del área fue lo más llamativo.
Al descanso, tablas justas entre Arsenal y un Sporting bien plantado en defensa que sueña con pasar por primera vez a unas semifinales de Liga de Campeones, mientras disfruta de una eliminatoria de cuartos a la que no llegaba desde 1983, cuando fue eliminado por la Real Sociedad.
En el inicio de la segunda mitad, el Arsenal fue más protagonista y llegó con mayor profundidad, aunque el Sporting no renunció a las transiciones rápidas, como la que propició un tiro cruzado dentro del área rival de Trincão que se marchó fuera de la meta de Raya en el minuto 56.
El primer susto para los locales llegó en el minuto 62, cuando Zubimendi anotó un gol magistral desde fuera del área, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego de Gyokeres tras la revisión del VAR.
El Sporting pudo adelantarse en el minuto 82, tras una buena jugada por la izquierda del colombiano Suárez, que centró atrás para que rematara de cabeza Geny Catamo, aunque Raya demostró su gran nivel con una mano que evitó la ventaja de los verdiblancos.
De nuevo en el minuto 86, duelo entre Catamo y Raya, que volvió a salvar al Arsenal con una buena intervención en dos tiempos.
El gol de la victoria del Arsenal llegó en el minuto 91 gracias a una buena jugada de Martinelli, que sirvió para que Havertz firmara el tanto que allana el camino del equipo inglés hacia las semifinales.
- Goles y asistencias:
0 - Sporting: Rui Silva; Fresneda, Diomande, Gonçalo Inácio, Maxi Araújo; Morita, João Simões (Daniel Bragança, min. 61), Geny, Trincão, Pote (Nel, min. 78) y Luis Suárez.
1 - Arsenal: Raya; Ben White, Saliba, Gabriel Magalhães, Calafiori, Zumbimendi, Rice, Odegaard (Havertz, min. 70), Madueke (Martinelli, min. 74), Trossard (Dowman, min. 74) y Gyökeres.
Gol: 0-1, min. 91: Havertz
