La mala fortuna persigue a Iván Román en Brasil. El defensa chileno había regresado a la titularidad en Atlético Mineiro, en el duelo que terminó con empate a 1 frente al Botafogo por el Brasileirao tras dos cotejos sin ver acción, pero no pudo completar el partido.
Es que el zaguero nacional recibió un golpe que lo dejó con molestias que, pese a su deseo de seguir jugando, le obligó a ser reemplazado a los 68 minutos.
De hecho, cuando le informaron sobre su sustitución, el ex Palestino arrojó una botella contra el piso y se fue indignado hacia el banco de suplentes.
Tras el encuentro, Román expresó: "Obviamente yo quería seguir, pero tomaron la decisión de que entrara un compañero que estaba al 100%, que era lo más importante para el equipo. Siempre hay que poner por delante al equipo".
Sobre sus últimas semanas en Atlético Mineiro, el defensor sostuvo: "No me estaba tocando jugar, pero son decisiones técnicas, yo las respeto. Lo único que tenía que hacer era estar preparado y seguir entrenando. Ahora se dio que estaba un jugador expulsado; me llegó la oportunidad y lo que tengo que hacer es aprovecharla".
