FRISCO, Texas -- La placa con el nombre ya no está, pero todos saben de quién era ese locker.
El coach Jason Garrett ubicó a los jugadores veteranos y a los líderes de los Dallas Cowboys en distintos puntos alrededor del vestidor. Sean Lee y Dez Bryant están en un lado del vestidor. Tyron Smith y Darren McFadden están del otro lado. En medio están los lockers de Jason Witten y Tony Romo.
O el que solía ser el locker de Romo.
Ese espacio está sin usarse al tiempo que los Cowboys concluyen esta semana sus actividades organizadas de equipo (OTAs).
Han pasado dos meses desde que los Cowboys cortaron a Romo, el líder en la historia de la franquicia en pases de touchdown y yardas por aire. Hace cuatro días, los Cowboys ganaron $14 millones en el tope salarial cuando el movimiento se hizo oficial después del 1 de junio.
Para Witten, quien llegó al minicampamento para novatos de los Cowboys en 2003 en el mismo autobús que Romo, la vida sin el quarterback ha sido extraña luego de hacerse muy buenos amigos.
Para muchos Cowboys, la ausencia de Romo no ha sido extraña, porque Romo sólo fue titular en cuatro juegos de los últimos 32 que estuvo con el equipo. Una fractura de la clavícula izquierda lo mantuvo fuera de acción por 12 juegos en 2015. Una fractura de compresión en la espalda sufrida en la pretemporada lo dejó también fuera de acción en 2016, a excepción de una serie ofensiva.
“Por la forma en que se desarrolló la temporada, Dak (Prescott) fue el titular toda la temporada, por 16 juegos. Tony merece mucho crédito por eso, por la forma en que manejó la situación, para, junto a Dak, lograr una transición (de quarterback) sin contratiempos”, señaló Witten.
“(Tony) fue el elefante en el vestidor para nosotros y realmente también lo fue para muchos de ustedes (los medios) y manejar las cosas de la forma en que lo hizo nos permitió avanzar. En verdad creo que la transición ahora se trata de cómo mejoraremos. No es nada distinto a otro receso de temporada”, agregó el ala cerrada.
Bryant ofreció su punto de vista.
“Es diferente, pero, al mismo tiempo, esto es un negocio. Estoy seguro de que (Romo) lo sabe. El resto de los jugadores aquí lo sabemos. Le deseo lo mejor, pero tenemos un trabajo que cumplir”, señaló el receptor.
Remplazar al quarterback franquicia puede resultar en una tarea muy ardua.
Los Cowboys ya han experimentado transiciones sin contratiempos en el pasado. Cuando Roger Staubach se retiró tras la temporada de 1979, el equipo contaba con Danny White, quien tenía cuatro años de experiencia como suplente de Staubach, pero nunca había lanzado más de 39 pases en una campaña.
Con White como titular, Dallas fue a tres Juegos de Campeonato de la NFC consecutivos.
Remplazar a Troy Aikman, quien se retiró luego de la campaña del 2000, no fue sencillo. Antes de que Romo llegara al equipo en 2016, los Cowboys usaron a Quincy Carterm Chad Hutchinson, Ryan Leaf, Anthony Wright, Tony Banks, Drew Henson, Vinny Testaverde y Drew Bledsoe.
Carter ayudó a los Cowboys a llegar a Playoffs en 2003, pero aún así tuvo más intercepciones (21) que touchdowns (17) esa campaña.
Hace un año, los Denver Broncos tuvieron que prepararse para la vida sin Peyton Manning luego de ganar el Super Bowl 50. Tambièn vieron a Brock Osweiler, quien pareció ser el heredero en la posición, partir en la agencia a los Houston Texans.
Trevor Siemian ganó la oportunidad de remplazar a Manning en el campamento de entrenamiento, pero los Broncos no llegaron a Playoffs.
Los Green Bay Packers tuvieron marca de 6-10 en 2008, luego de separarse de Brett Favre y darle las riendas del equipo a Aaron Rodgers. Desde entonces, han llegado a Playoffs cada temporada.
Jay Fiedler ayudó a los Miami Dolphins a llegar a la Postemporada en el 2000, al siguiente año de que la carrera de Dan Marino llegó a su fin. Ryan Tannehill es el primer quarterback criado en Miami que ayuda a los Dolphins a llegar a Playoffs desde Marino.
Los Cowboys fueron afortunados en haber encontrado a Romo y lo volvieron a ser al encontrar a Prescott en la cuarta ronda del Draft de 2016.
Las estadísticas de Prescott fueron muy buenas con 23 pases de touchdown y sólo cuatro intercepciones, además de seis anotaciones por carrera, pero la forma en que manejó su llegada al puesto titular y cómo se desarrolló como líder fue clave en el éxito de los Cowboys.
“Una de las cosas que sabíamos de Dak, dada su reputación, las recomendaciones que nos dieron los coaches en Mississippi State, era que es un líder natural”, indicó Garrett. “La gente se unió a su alrededor desde el inicio, cuando llegó (a la universidad) hace seis años.
“Y eso es lo que encontramos con Dak en Dallas. Desde el minicampamento para novatos vimos cómo se conecta con los jugadores, cómo interactúa con los coaches y los miembros del staff y esa es su personalidad. Es algo importante para cualquiera, pero más para un quarterback. Parece que Dak maneja las cosas dentro y fuera del campo muy bien. Tiene mucha actitud, entiende lo que es importante y pone mucha atención en los detalles. La gente respeta eso”, añadió el estratega.
El verano pasado, los Cowboys eran el equipo de Romo, algo en lo que Prescott insistió cuando el regreso de Romo era una posibilidad latente en partes de la temporada regular.
Por ahora, Prescott no dirá que los Cowboys son su equipo, pero la transición parece estar completa.
“Nunca intenté que el equipo pasara a ser mío luego de ser de Tony. Es un equipo. Son los Dallas Cowboys y todo lo que podemos hacer es mejorar y eso es lo que ya estamos haciendo”, sentenció Prescott.
