Baker Mayfield, el 'underdog' que siempre supo salir adelante

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NFC Sur: entre la incertidumbre, las promesas y y la reconstruccion (8:14)

El mariscal de campo tiene en la mira negociar una jugosa extensión de contrato con Tampa Bay


TAMPA, Florida — Cuando se trata de jugar con un deseo de revancha y de apostar por sí mismo, el mariscal de campo de los Tampa Bay Buccaneers, Baker Mayfield, no bromea al decir: "Es algo que conozco muy bien".

A lo largo de su carrera, Mayfield ha demostrado tanto su disposición a luchar y a demostrar que sus detractores se equivocan, como que su tolerancia ante lo que percibe como una falta de respeto tiene límites. ¿Están los Bucs poniéndolo a prueba al hacer que juegue el último año de su contrato? ¿O sacarán el máximo provecho de un jugador que busca "desquitarse" en 2026?

No consiguió la extensión de contrato que deseaba para el plazo límite que él mismo se había fijado antes del campamento de entrenamiento de este verano; según fuentes, no ha habido conversaciones desde la última oferta de los Bucs, realizada el 30 de julio.

Vencido el plazo, Mayfield declaró que no quería más negociaciones hasta la temporada baja y le pidió a su agente, Tom Mills, que no lo molestara a menos que se le reconociera "realmente" su valor.

Los Bucs han expresado abiertamente que no quieren que Mayfield se marche; el gerente general, Jason Licht, comentó la semana pasada durante la transmisión de un partido de pretemporada: "Soy muy optimista al respecto".

"Él quiere jugar", dijo Licht. "Quiere demostrarnos que es el mariscal de campo franquicia que dijimos que era”.

"Así que tendremos que ver cómo se desarrollan las cosas. Nunca cierro la puerta a nada a corto plazo, pero ahora mismo él está concentrado en el fútbol americano".

Sin embargo, tal vez reflejando lo volátil de la situación, Licht ofreció una respuesta más cautelosa cuatro días después.

"Bueno, ciertamente respetamos que quiera concentrarse en la temporada", matizó Licht. "Nosotros estamos concentrados en la temporada. Llevo aquí el tiempo suficiente (más de 12 años) para saber que, en esta liga, no quiero hacer predicciones sobre lo que podría pasar, lo que pasará o lo que no pasará".

A pesar de las distracciones que todo esto podría conllevar, los compañeros de equipo de Mayfield lo han respaldado.

"Espero que Baker sea Baker; espero que nos lidere como siempre lo hace y que saque lo mejor de nosotros", señaló el tackle izquierdo Tristan Wirfs. "Creo que va a jugar con una intensidad feroz".

DIRECTAMENTE DESDE LUBBOCK, Texas -- tras la derrota de Texas Tech por 41-16 ante Texas en el último partido de la temporada 2013 -- Mayfield condujo su Chevy Tahoe hasta Austin, llegando justo a la puerta trasera de la casa de Hank Carter —su entrenador de fútbol americano en la escuela secundaria Lake Travis— para darle una sorpresa.

Momentos antes, Carter estuvo hablando por teléfono con un colega entrenador de Texas Tech —universidad en la que Mayfield se había convertido en el primer quarterback de primer año en debutar como titular en un partido inaugural sin haber recibido una beca deportiva previa— y le había dicho: "Oye, lo están arruinando ¿Por qué no le han dado una beca todavía?".

En declaraciones a ESPN, Carter recordó el momento en que Mayfield se sentó en su despacho particular aquel día. Mayfield no solo había sido titular en siete partidos con los Red Raiders y participado en 15 touchdowns sin haber recibido una beca, además le informaron que no tenían ninguna disponible para él esa primavera y que no podían otorgarle una hasta que surgiera una vacante.

También le comunicaron que el entrenador Kliff Kingsbury iba a abrir una competencia por el puesto de mariscal de campo, algo que no le sentó nada bien.

Carter le preguntó: "Bueno, ¿qué piensas hacer?".

Carter relató que Mayfield respondió: "¿Que qué voy a hacer? Tengo todas mis cosas metidas en el coche ahora mismo. Me largo. Ya me fui".

¿La reacción de Carter? "¡Dios!".

Mayfield le comunicó la noticia a Kingsbury el 10 de diciembre. Al día siguiente, cuando se anunció que había ganado el premio al Jugador Ofensivo de Primer Año del Año de la conferencia Big 12, hizo pública su decisión de marcharse.

Mayfield y Carter retomaron la conversación unos días después. Carter se ofreció a ayudarle a encontrar otra universidad, pero Mayfield ya había tomado una decisión.

"Creo que iré (a Oklahoma)", le contó Mayfield.

Declaró públicamente su intención de matricularse allí el 19 de diciembre y, el 3 de enero, los Sooners derrotaron a Alabama por 45-31 en el Sugar Bowl, con el jugador de primer año Trevor Knight como mariscal de campo.

"Le dije: 'Bake, este mariscal de campo acaba de anotarle 40 puntos al equipo de Nick Saban'", contó Carter. "Yo pensaba: '¿Estás seguro?'".

Mayfield le respondió: "Entrenador, conozco a ese chico. Es un gran tipo", relató Carter. "Pero luego añadió: 'Le ganaré el puesto. He querido ir allí toda mi vida. Siempre ha sido el equipo al que hemos apoyado'".

"Simplemente dijo: 'Al diablo, voy a ir'", recordó Carter. "Yo no creía que fuera la mejor decisión, pero me equivoqué. Obviamente, él sabía exactamente lo que hacía... Y sí, el resto es historia".

Tras ganar el Trofeo Heisman, ser la primera elección global del draft de 2018 y participar tres veces en los playoffs, Mayfield se encuentra ante la oportunidad de demostrar su valía una vez más con los Bucs, equipo que no cumplió con el plazo del 28 de julio que él había fijado para firmar un nuevo contrato. En su lugar, cumplirá el resto de su contrato actual —que vence al terminar la campaña— y dejará que las cosas sigan su curso durante la temporada baja.

Según Mayfield: "A veces tienes que verte acorralado y luchar para salir de esa situación".

Así es como afronta la temporada con los Bucs, con la esperanza de llevar a Tampa de vuelta a los playoffs tras haberse quedado fuera el año pasado.

"Tiene esa mentalidad de ‘underdog’ que ha mantenido, estoy seguro, desde que empezó a jugar al fútbol americano a los 8 años", comentó Zac Robinson, coordinador ofensivo de Tampa Bay. "Eso es algo que nunca perderá, y es algo bueno.

"Él cree en sí mismo. Realmente no le importa si los demás también creen en él".

MAYFIELD REUNIÓ AL equipo antes del primer entrenamiento del campamento de los Bucs y les explicó su situación contractual, haciendo hincapié en que no sería una distracción y que su atención estaba centrada exclusivamente en ellos y en el fútbol americano. Sus compañeros afirmaron que el mensaje fue sincero y bien recibido.

"Yo diría que destaca lo comprometido que está", señaló el guardia derecho Cody Mauch. "Es decir, se fijó un plazo. Dijo que su fecha límite era el inicio del campamento de entrenamiento y la está cumpliendo. Y ahora dice: 'Prometo que estoy totalmente enfocado en el juego'.

"Es una lástima verlo pasar por esto, pero no va a cambiar su mentalidad ni su forma de jugar. Va a salir a darlo todo y al final todo se arreglará".

El receptor abierto Tez Johnson afirmó que Mayfield ha sido "fiel a su palabra" y que "confiamos en él y le apreciamos".

"Cuando dijo que para nosotros todo se reducía al juego, hablaba totalmente en serio", dijo Johnson. "Tiene muchas ganas de salir y demostrarle al mundo que pertenece a este nivel y que merece estar en la conversación sobre los mejores quarterbacks".

El tackle nariz Vita Vea, quien vivió su propia disputa contractual —finalmente resuelta con un nuevo acuerdo el 19 de agosto—, empatizó con la frustración de Mayfield. Mientras Vea se mantenía al margen —asistiendo a los entrenamientos, pero sin participar—, Mayfield aprovechó sus intervenciones ante la prensa no solo para expresar su frustración por su propio contrato, sino también para abogar por la renovación de Vea.

"Baker es el corazón y el alma de este equipo", declaró Vea. "Se nota la energía que aporta el día del partido. Nosotros también nos contagiamos de ella, no solo la ofensiva”.

"Espero que su situación se resuelva favorablemente. Sé que a todos nos encantaría contar con él. Todo el mundo quiere a Baker. Es alguien a quien deseas tener de tu lado el día del partido".

Baker Mayfield pasó el verano trabajando para dominar el sistema ofensivo de Robinson —el cuarto que aprende en cuatro temporadas en Tampa, aunque guarda grandes similitudes con el que utilizó bajo las órdenes de Liam Coen en 2024—. También ha trabajado en aspectos que sintió que debía mejorar el año pasado, como el ritmo y la necesidad de perfeccionar su juego de pies.

"Si pierdes el ritmo en este sistema —ya sea en la sincronización de las rutas o en los conceptos—, las cosas salen mal", reflexionó Mayfield. "Todo empieza por el juego de pies: ejecutar los movimientos, confiar en los tiempos, recorrer las progresiones y, si es necesario, optar por el pase corto de seguridad".

El entrenador de quarterbacks, Chandler Whitmer —quien la temporada pasada trabajó con Fernando Mendoza, ganador del Trofeo Heisman, camino al campeonato nacional con Indiana—, ha sido muy exigente con el juego de pies; tanto es así que Mayfield ha bromeado diciendo que quiere "agarrarlo del cuello y darle una paliza".

Luego, Mayfield admitió: "Pero no, me gusta que me exijan al máximo".

Licht, quien ha estado en el otro lado de la mesa durante las difíciles negociaciones de contrato, observa cómo el jugador se exige aún más a sí mismo y cree que podría estar ante el mejor año de su carrera.

"Vaya, llega aquí probablemente a las 4 de la mañana", dijo Licht. "Simplemente se nota. No es que no lo estuviera antes, pero simplemente veo un extra de motivación por su parte".

LA TEMPORADA PASADA estuvo marcada por las lesiones, no solo para Mayfield, sino también para casi todo su grupo de receptores, la línea ofensiva titular y el corredor Bucky Irving.

Como resultado, Mayfield no fue tan eficaz físicamente tras un inicio de nivel MVP, pero restó importancia a la idea de que las dudas del equipo sobre firmar un contrato de más de dos años se deban a la preocupación por su resistencia física.

"Fui titular en todos los partidos el año pasado... y en los últimos tres años", dijo Mayfield. "No sé si eso debería ser siquiera una duda".

El total de 51 titularidades de Mayfield en los últimos tres años lo empata con Jared Goff (Detroit Lions) y Josh Allen (Buffalo Bills) como los mariscales con más partidos iniciados en temporada regular durante ese periodo. Sin embargo, ha recibido 116 capturas (la cuarta cifra más alta) y ha sufrido 345 contactos (la duodécima cifra más alta) en ese mismo lapso.

"Creo que él es muy consciente de eso", dijo Licht. "Creo que todos los mariscales de campo, a medida que avanzan en sus carreras, se vuelven un poco más conscientes de ese aspecto".

Baker Mayfield admitió en el podcast 4th and South que ha recibido golpes fuertes a propósito para encender la chispa del equipo al realizar jugadas fuera de la bolsa de protección.

"A veces puede ser un primer down, pero el equipo está pasando por un momento de letargo", dijo Mayfield. "Sin duda hay situaciones en las que podría mejorar en ese aspecto, y lo sé. Pero de vez en cuando, los chicos necesitan una patada en el trasero".

Los Glazer, propietarios de los Buccaneers, nunca han tenido que aprobar contratos de mariscal con cifras astronómicas. Ganaron su primer Super Bowl con el veterano trotamundos Brad Johnson, quien no tenía un contrato lucrativo. Incluso cuando Tom Brady, siete veces ganador del Super Bowl, firmó con los Buccaneers, su promedio fue de 25 millones de dólares por temporada. En 2026, doce quarterbacks ganarán al menos el doble de esa cantidad.

En las conversaciones iniciales, Mayfield comentó que los Bucs estaban "muy lejos" de lo que él y su agente buscaban; no pretendían establecer un récord en el mercado, sino situarse en el rango salarial de sus colegas. Fuentes informaron a Jeremy Fowler, de ESPN, que Mayfield y su agente utilizaron como referencia los contratos de Jordan Love (Green Bay: cuatro años, 55 millones anuales, 160.3 millones garantizados en total), Trevor Lawrence (Jacksonville: cinco años, 55 millones anuales, 200 millones garantizados en total) y Brock Purdy (San Francisco: cinco años, 53 millones anuales, 182.55 millones garantizados en total) durante las negociaciones.

Fowler también informó que, en su última oferta antes del campamento de entrenamiento, los Bucs propusieron un contrato de dos años por un valor ligeramente superior a los 100 millones de dólares en total. Sin embargo, Mayfield buscaba una duración mayor y no estaba satisfecho con la cantidad de dinero garantizado.

Según una fuente conocedora de la situación, el problema para Mayfield no era solo la duración del contrato o el dinero garantizado. Aunque no pretendía romper el mercado, una cifra de 50 millones anuales lo habría situado en el puesto 13 de la liga entre los contratos vigentes.

No obstante, esas cifras aumentarán considerablemente en los próximos ocho a doce meses, ya que varios mariscales —como Lamar Jackson, C.J. Stroud, Caleb Williams, Drake Maye, Bo Nix y Jayden Daniels— están en camino de firmar nuevos contratos o son elegibles para ello. La referencia actual de 50 millones pronto pasará a ser de 60 millones, explicó una fuente. Otra persona, ajena a las negociaciones de Mayfield pero que representa a uno de esos quarterbacks, opina que, efectivamente, habrá al menos un QB con un contrato de 70 millones. También hay que tener en cuenta que se espera un aumento en el tope salarial. Cuando se le preguntó sobre la disposición de los propietarios a gastar esa cantidad de dinero a largo plazo y el razonamiento detrás de tal inversión, Licht declaró: "Uno siempre se siente cómodo con un gran jugador y hace que las cosas funcionen".

Mayfield también ha tenido que lidiar con la baja de su receptor principal y máximo anotador histórico de la franquicia, Mike Evans, cuya partida a los San Francisco 49ers en la agencia libre sacudió al equipo.

Además, pasó gran parte del campamento de entrenamiento sin tres de sus cuatro mejores receptores: Jalen McMillan (esguince de rodilla), Emeka Egbuka (esguince en un dedo del pie) y Johnson (distensión en la ingle). Por si fuera poco, Wirfs se perdió casi todo el campamento debido a una distensión en los isquiotibiales, aunque ya ha vuelto a entrenar.

Wirfs regresó a los entrenamientos el 19 de agosto y Johnson el 25 de agosto. El miércoles, antes de que el equipo hiciera una pausa de cuatro días, McMillan y Egbuka realizaban ejercicios por separado junto al personal médico y de preparación física.

Se espera que todos estén listos para la temporada —Bowles afirmó que "van por buen camino"—, pero Mayfield considera que sus ausencias brindaron la oportunidad de probar diferentes formaciones y trabajar en su conexión con el novato Ted Hurst III (seleccionado en la tercera ronda del draft), quien, según los Bucs, posee muchos de los atributos físicos de Evans.

"Se nota en los ojos de (Mayfield) cada vez que salta al campo", comentó Johnson. "Cuando reúne al equipo para cantar una jugada, se muestra muy decidido a ayudar a los jóvenes y a que aprendan, porque esto es un tren en marcha".

Mayfield lanzó un pase alto hacia Hurst durante un ejercicio de situación de dos minutos en los entrenamientos conjuntos con los New York Jets. Aunque Hurst no logró atrapar el balón, declaró a ESPN que aquello "me dio la sensación de que él confía en mi capacidad para ir a buscar el balón".

En ese punto se encuentra Mayfield ahora: enfocado intensamente en su preparación para el partido de la Semana 1 contra los Cincinnati Bengals, programado para el 13 de septiembre. Es consciente de que algunos analistas han expresado dudas sobre el equipo sin Evans, sobre su estado físico o sobre cómo una situación contractual pendiente podría afectar su mentalidad; sin embargo, él asume todo ello como una fuente de motivación.

"Baker está enojado todos los años y en cada partido", declaró Bowles esta semana a la emisora de radio WDAE. "Quiere destrozar a alguien a golpes. No es nada nuevo. Es algo habitual en él, independientemente de si hay un contrato de por medio o no. Veremos al mejor Baker Mayfield que se pueda esperar".

Carter añadió: "Le encanta eso. No creo que siempre le haya gustado; ciertamente, durante su etapa de crecimiento, no es algo que se sienta bien, pero creo que ahora es un maestro en ello. Así que, ante cualquier adversidad que se le presente, simplemente piensa: 'No hay problema. Vamos a resolverlo'. Y eso es lo que él hace bien".

Mauch le cree a Mayfield cuando dice: "De aquí en adelante, la situación solo va a empeorar".

"Va a arrasar", subrayó Mauch. "... No me cabe duda de que va a destacar, lograr números de MVP o de Jugador Ofensivo del Año y ganar aún más dinero. Así que, al final, todo le saldrá bien. Me entusiasma ver cómo 'Bake' aprovecha este año".

Carter también está entusiasmado, porque sabe de primera mano lo que puede ocurrir cuando se duda de su antiguo jugador.

"Siempre ha tenido esa mentalidad de: 'Sí, no voy a dejar que te salgas con la tuya a mi costa'", comentó Carter. "Esa es un poco su forma de ser. Llevo mucho tiempo diciendo esto sobre él. Creo en las tendencias, así que sé cómo terminará la historia para Baker. Todo saldrá bien, porque siempre es así".